Proyectos de inversión minera en Chile: El balance del gobierno y los planes de las compañías

Una actualización de la cartera de inversiones en minería para los próximos diez años y los avances en los proyectos de las principales empresas fueron presentados en el marco de Exponor 2015.

Fue una de las actividades más esperadas de Exponor 2015, tanto por el nivel de sus expositores como por el tema que convocaba. El seminario de “Proyectos de inversión en minería en Chile” reunió a representantes de gobierno, mineras y empresas proveedoras, quienes fueron ya sea protagonistas o testigos de anuncios relevantes para el sector.

La primera noticia provino desde el Gobierno, específicamente de parte del subsecretario de Minería, Ignacio Moreno, quien a partir de un trabajo de actualización hecho por la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) informó que la cartera de proyectos mineros en Chile bajó en US$30.000 millones, totalizando en torno a US$74.000 millones para el periodo 2015-2024.

Moreno detalló que la inversión de proyectos de cobre en Chile en diez años baja de US$80.622 millones a US$63.971 millones. De este monto, un 37% de las iniciativas está en categoría potencial (la de menor probabilidad), un 34% está categorizada como base (en ejecución, con RCA aprobada y con puesta en marcha prevista para 2015-2019) y un 28% está catalogada como posible (con su ejecución suspendida o en etapa de factibilidad, su RCA aprobada o en reclamación judicial o con su EIA o DIA en trámite).

En tanto, la inversión en proyectos no cobre para la década desciende de una estimación de US$24.229 millones a US$10.255 millones, con un 50% del total de proyectos situado en la categoría posible y el 48% en la probable.

La caída se explica en parte porque salen de la cartera iniciativas que en estos meses han entrado en operación –seis en total que suman cerca de US$8.000 millones–, tales como Sierra Gorda (US$4.240 millones) y Cerro Negro Norte (US$1.200 millones). Pero también hay proyectos que están siendo reestructurados o redefinidos por sus titulares, entre ellos, Ampliación Los Pelambres IV (US$7.000 millones), Collahuasi Expansión Fase III (US$6.500 millones), Cerro Casale (US$6.000 millones), El Morro (US$3.900 millones).

El subsecretario comentó que la menor inversión en proyectos no cobre tiene que ver principalmente con iniciativas de oro que están siendo reevaluadas por sus dueños. “Algunas están congelados a pesar de tener permiso ambiental vigente”, manifestó, haciendo presente la situación del precio de este metal, cuyo menor valor ha desincentivado este tipo de inversiones. “No hay nuevos proyectos no cobre que se estén estudiando”, manifestó.

Codelco

El presidente ejecutivo de Codelco, Nelson Pizarro, abordó el avance de los proyectos estructurales de la minera, los cuales según el catastro de Cochilco presentan ajustes en sus fechas de puesta en marcha en los casos de Nuevo Nivel Mina El Teniente (de 2018 a 2020), Sulfuros RT Fase II (de 2018 a 2019, estando en categoría posible), Andina 244 (de 2023 a 2024, calificado como posible) y Rajo Inca (de 2019 a 2020, en categoría potencial).
Sobre Andina 244, Pizarro adelantó que este mes la minera ingresará la segunda adenda en el marco del trámite ambiental del proyecto. Respecto de Chuquicamata Subterránea, indicó que el proyecto presenta un avance del orden de 17%, mientras el de NNM El Teniente alcanza a un 32%.

En relación con el primer proyecto estructural puesto en marcha, hoy División Ministro Hales, el presidente ejecutivo de Codelco aseguró que “desde hace un mes a la fecha, luego de haber rediseñado por completo el tostador, ahora está operando a plena satisfacción y generando 1.200 a 1.400 toneladas de calcina”, un tema clave para lograr las metas de producción en esta faena, que aún no ha sido inaugurada oficialmente por las autoridades de gobierno.

En materia medioambiental, Pizarro precisó que “Chuquicamata Subterránea y Nuevo Nivel Mina tienen sus aprobaciones al día; Radomiro Tomic Sulfuros logró introducir en su Declaración de Impacto Ambiental la participación ciudadana con las comunidades indígenas; que en el Rajo Inca hay aún mucho camino por recorrer y que en Andina los esfuerzos se están redoblando”.

Minería privada

“Queremos seguir invirtiendo a pesar del ciclo de precios”, aseveró André Sougarret, gerente general de Minera Centinela, al presentar la estrategia de crecimiento de Antofagasta Minerals. El ejecutivo detalló los distintos proyectos que tiene la compañía: Antucoya, que está iniciando su proceso de puesta en marcha, con una inversión del orden de US$1.900 millones, y que apunta a una producción anual de 85.000 toneladas de cobre fino; Óxidos Encuentro, que dará continuidad a la línea de óxidos de Centinela alargando la vida útil de la planta hidrometalúrgica en ocho años; la optimización de Centinela y la ampliación de su planta concentradora; la construcción de una planta de molibdeno; y el crecimiento marginal de Los Pelambres para incrementar la producción en cerca de 95.000 toneladas anuales de cobre, involucrando una suma de US$1.200 millones.

Sobre futuras inversiones, el gerente general de Centinela afirmó que el grupo está viendo distintas oportunidades en diferentes puntos del país y del extranjero, si bien por ahora están priorizando proyectos brownfield en el entorno de las operaciones actuales de Amsa.

Por su parte, el presidente de Minera Escondida, Hilmar Rode, comentó que los seis proyectos en que está comprometida la empresa representan el 64% de la carpeta de inversiones de BHP Billiton, con un valor de US$$12.000 millones, y mencionó que estas inversiones permitirán asegurar los niveles de producción de la compañía, en un contexto de menores leyes minerales.

Rode puntualizó que las inversiones de Escondida contemplan una planta de óxidos; una segunda planta desaladora, cuyo objetivo es asegurar el suministro de agua a largo plazo en Escondida; el plan de crecimiento orgánico OGP1 con una inversión cercana a US$4.200 millones; una nueva planta concentradora; la central de ciclo combinado a gas Kelar; la pila de lixiviación dinámica y la ampliación de la pila de biolixiviación.

Detalló que la planta desaladora, que involucra una inversión de US$3.430 millones, tendrá un sistema de osmosis inversa de agua de mar con una capacidad de 2.500 litros por segundo. Contempla dos tuberías de 180 km de largo y diámetro de 42”, cuatro estaciones de bombeo, un reservorio de 500.000 m3 en faena minera, tuberías de distribución a las plantas concentradoras y una línea de transmisión de alta tensión. Se espera que el proyecto esté terminado en 2017.