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Ricardo López

Proyecto Caserones: En ramp up para alcanzar la plena producción

Durante abril y mayo se llevaron a efecto las pruebas con carga de la primera línea de la concentradora, y a fines de ese último mes se inició oficialmente el ramp up de la producción de concentrados.

“Estamos en plena etapa del paso del proyecto a las operaciones. Hace ya casi un mes hicimos el cierre técnico de la construcción”, anunció en Atacamamin el subgerente general de SCM Lumina Copper Chile, Ricardo López, en su presentación sobre la nueva mina Caserones.

Durante abril y mayo se llevaron a efecto las pruebas con carga de la primera línea de la concentradora, y a fines de ese último mes se inició oficialmente el ramp up de la producción de concentrados de cobre. “En un plazo de unos cuatro a cinco meses, a una razón de un crecimiento mensual cercano a un 20% de la capacidad instalada, nos debería llevar a la cuadra de octubre o principios de noviembre a estar ya en plena capacidad”, precisó.

Los planes de la minera son obtener la primera producción comercial de concentrados en agosto próximo, “pero vamos a hacer esfuerzos para sacarla a mediados de julio”, dijo López.

La producción estimada de este emprendimiento de capitales japoneses (en su propiedad participan Mitsui & Co., Mitsui Mining & Smelting y JX Nippon Mining & Metals) es de unas 150.000 ton anuales de cobre en concentrado, volumen que irá decreciendo en el tiempo en función de la baja en las leyes del mineral, a un rango cercano a las 100.000 ton. El yacimiento posee reservas por 1.047 millones de ton de sulfuros, con una ley promedio de 0,33%.

La faena cuenta, además, con más 300 millones de ton de minerales lixiviables que alimentan un dump leach y un proceso de producción catódica, que está en funcionamiento desde el año pasado (en mayo de 2013 se hizo el primer embarque). Esta línea aportará del orden de 30.000 ton adiciones de cobre en cátodos. Caserones también producirá 3.000 ton de molibdeno al año contenido en concentrados.

SEGURIDAD
Ricardo López puso hincapié, durante su presentación, en el desafío que significa realizar una puesta en marcha en pleno invierno, pero afirmó estar preparados: “tenemos los equipos y la infraestructura para poder abordar el invierno en una forma segura, pero también productiva”.

Precisamente la seguridad fue otro de los puntos destacados por el ejecutivo, toda vez que los indicadores obtenidos durante la construcción del proyecto están dentro de los mejores de la industria del cobre, con un índice de frecuencia (IF) de 0.54, “eso quiere decir menos de un accidente por cada dos millones de horas hombre trabajadas”, puntualizó.

Cabe señalar que en los cuatro años de construcción de Caserones participaron en su desarrollo más de 60.000 trabajadores; sobre 84 millones de horas hombre. Ahora en etapa de operaciones su dotación será de 600 personas como personal propio y unos 1.500 colaboradores.

En cuanto al aporte de Caserones a la región de Atacama, Ricardo López dijo que para el periodo 2014-2015 el volumen de negocios ya asignado a proveedores y contratistas de la zona ascendía a US$220 millones, en tanto que los contratos y compras todavía por licitar para el mismo lapso sumaban US$67 millones y US$2,9 millones, respectivamente.