Proveedores sudamericanos: Su asentamiento en Antofagasta

Empresas de Brasil, Argentina y Perú se han transformado en actores importantes de la industria minera en la región, principalmente a través de alianzas con firmas chilenas.

La creciente demanda por productos y servicios por parte de las faenas mineras localizadas en la Región de Antofagasta, sumada a los nuevos requerimientos que establecen las normativas relacionadas con procedimientos de seguridad de los trabajadores y al cumplimiento de las reformas medioambientales, ha permitido ampliar el abanico de empresas proveedoras que abastecen a la industria de la zona.

En este dinámico escenario, las firmas sudamericanas comienzan a posicionarse tanto en el rubro minero como en el energético, entregando soluciones en materia de ingeniería, construcción, infraestructura, inmobiliaria, equipamiento, transporte y servicios técnicos, entre otros.

Aprovechando la cercanía con Chile y atraídos por el imán que significa la actividad minera, proveedores de países como Argentina, Perú y Brasil han ido llegando a la Región de Antofagasta, principalmente a través de alianzas con empresas representantes chilenas o, en menor medida, asentándose directamente en el territorio. Como sea, son hoy participantes activos para dar respuesta a los requerimientos del sector minero regional y de su entorno.

El seremi de Minería de la Región de Antofagasta, Rodrigo Mendiburu, asegura que el desarrollo de proveedores mineros en general es parte de la agenda de impulso competitivo del Gobierno y, en el marco de un trabajo conjunto con las principales cupríferas de la zona, se han celebrado acuerdos para el desarrollo de programas de perfeccionamiento de la industria de proveedores, la cual representa una parte importante de las inversiones en minería y un eslabón clave, sobre todo desde el punto de vista estratégico, en la actividad económica del país.

“Chile, un país minero por definición, debe contar con los mejores proveedores mineros del mundo y el trabajo que empresas sudamericanas del área han venido desarrollando, especialmente en la Región de Antofagasta, sin duda resulta un aporte al excelente nivel con que trabajan los proveedores locales. Considerando que en nuestro país tenemos alrededor de 4.600 empresas proveedoras de la minería, las cuales generan actividad productiva y económica, como también empleo, la participación de proveedores procedentes de países como Brasil, Perú y Argentina suma importantes recursos tributarios”, destaca Mendiburu.

Países principales

Ahora bien, aunque existe un mercado sudamericano de proveedores trabajando mano a mano con la industria minera, estos son pocos en comparación con el alto número de empresas chilenas o provenientes de otras latitudes que entregan servicios similares. De Sudamérica la mayor parte de las firmas presentes en el país, y en particular en la Región de Antofagasta, proceden principalmente de Brasil, Argentina y Perú, dado que, descontando a Chile, son países que cuentan con una industria minera más desarrollada dentro de la región, lo cual facilita que se incorporen al mercado local.

No sucede lo mismo con Bolivia que, no obstante tener una industria minera con historia, no posee la capacidad todavía de abarcar las necesidades que demandan otros países mineros más consolidados. Algo similar ocurre con Colombia, cuya actividad minera es incipiente, lo que implica que el sector de proveedores local está recién formándose.

“Si bien existe un mercado de los proveedores sudamericanos en la minería de la región, por el momento son pocas las empresas sudamericanas instaladas en Chile y más aun en Antofagasta. Debido al know how de los proveedores locales, las empresas de los países cercanos buscan llegar al mercado a través de alianzas, ya que se genera una sinergia y un ahorro de costos. Es muy difícil llegar solo”, manifiesta el jefe del Centro de Desarrollo Empresarial de la Asociación de Industriales de Antofagasta (AIA), Ricardo Muñoz.

En este contexto, con una limitada participación de empresas sudamericanas que trabajan con la gran minería de la Región de Antofagasta, aquellas que ya están presentes o las que recién se están incorporando actualizan constantemente sus estrategias de marketing y aumentan sus portafolios de servicios y productos para ir ganando espacio en el competitivo mercado chileno.

Respecto de las estrategias y modelos a seguir, la Cámara de Comercio de Perú (ComexPerú), mira con buenos ojos el avance de la gran minería en Chile, porque estimula el ingreso de nuevas empresas al mercado y marca una hoja de ruta a la industria minera peruana. “La minería chilena se está posicionando como el cluster minero más importante de Sudamérica. Chile, a partir de una iniciativa en marcha (el Programa de Proveedores de Clase Mundial, iniciado por Codelco y BHP Billiton), pasó a conglomerar cinco a 70 proveedores entre 2009 y 2011, y esperan llegar a los 250 proveedores a 2020. En ese sentido, es un modelo de desarrollo industrial a seguir en Perú”, indica el jefe de Estudios Económicos de ComexPerú, Rafael Zacnich.

Desde Brasil

Desde Brasil una de las compañías presente en Chile y que se relaciona con la industria minera de la Región de Antofagasta es Gerdau Aza. Su gerente de Marketing, Jorge Manríquez, comenta la importancia que para ellos tiene la actividad minera de Chile, ya que es una consumidora importante de la mayoría de sus productos. “En todas sus obras civiles, la minería consume grandes cantidades de toneladas de barras de refuerzo para la construcción, además de perfiles livianos para sus inversiones”, dice.

Gerdau produce una barra helicoidal, que es la base del perno Saferock, que consiste en un sistema de anclaje para túneles mineros, el cual fortalece los macizos rocosos, evitando los desprendimientos. A este perno se suma la malla minera fabricada con productos trefilados, también para fortificación de túneles mineros. Tanto Saferock (marca registrada por Gerdau) como la malla minera son constantemente solicitados por la industria cuprífera del norte de Chile.

Otra empresa que trae productos brasileños, pero como representante, es Comercializadora Multinacional S.A (Comulsa). Creada a mediados de 1981, la firma está orientada en Chile a entregar soluciones integrales en ingeniería eléctrica, enfocadas en el suministro de equipos de última generación, seguridad eléctrica, equipos de operación, que satisfagan los requerimientos del mercado.

Comulsa se dedica a la importación, distribución y comercialización de productos eléctricos para los sectores de minería, industria, telefonía, textil, maderero, pesquero y empresas eléctricas, de generación, transmisión y distribución, junto a sus contratistas e instaladores particulares.

Entre las marcas que la empresa representa están las brasileñas Ritz, especialista en productos de seguridad eléctrica; Santa Terezina, fabricante de aisladores eléctricos de porcelana y vidrio templado; ITB, de transformadores y reguladores de tensión.

La compañía cuenta con un staff de ingenieros y personal especializado que ofrece una atención personalizada y tecnificada. Esto, en sintonía con una industria que requiere fortalecer su competitividad y tener procesos de gestión y operación más eficientes.

Más representaciones

 Otro caso es el de la empresa de representaciones Simma que, con 38 años en el mercado y ocho sucursales a lo largo del país, mantiene un nutrido portafolio para proveer distintos sectores industriales a nivel nacional, y dentro del cual se incluyen también marcas procedentes de Argentina.

Particularmente en minería destaca su permanente presencia en la zona norte, primero con la apertura de su sucursal de Antofagasta a fines de la década de 1980, a la que luego se sumarían Copiapó, Calama y recientemente la oficina de Iquique.

Con su oferta de productos satisface necesidades de la pequeña, mediana y gran minería, abarcando distintas líneas de equipos, consumibles, repuestos y servicios, distribuidos en 10 unidades de negocio: perforación y equipos de minería; cadenas y cables; grúas; maquinaria; compresores, generación y torres de iluminación. En el área de consumibles cuenta con las líneas de mangueras y fitting, rodados, bombas, arenado y granalla, además de su área de posventa, repuestos y servicio técnico.

Desde Sudamérica, Simma trae la marca argentina Tecnocom, de mangueras en PVC; también representa a Strobbe, proveedor peruano de adaptadores de mangueras, y de Brasil comercializa equipos de perforación neumáticos marca PW.

Según Carlos Matas, subgerente Sucursal de Antofagasta, una de las principales fortalezas de la compañía es el conocimiento transversal de las necesidades de la industria. “La minería en estos momentos está en una etapa que algunos han llamado el fin del ‘súper ciclo’ y está pasando por una fase en que para ser rentable debe tener sus costos controlados, ser muy eficiente y esto también debe ser asumido por los proveedores”, sostiene, asegurando que este concepto de maximizar los resultados de los equipos e insumos lo tienen internalizado en Simma.

“Queremos aprovechar todos los nuevos proyectos que se presenten en innovación y tecnología, además de ingresar al Programa de Proveedores de Clase Mundial, porque nos interesa avanzar a medida que la industria también lo va haciendo”, señala el ejecutivo.

Una situación similar se da con la firma Simtech. Fundada en 1996, ofrece suministro de equipamientos, instrumentación, servicios de instalación, puesta en marcha y capacitación.

La especialización de sus actividades está enfocada principalmente en el área de tratamiento de aguas (ultra pura, potable, aguas servidas y riles, industria sanitaria, industrial minera, generación y acuicultura) y en los requerimientos de equipos, producción, monitoreo y control en línea.

“En el área minera nuestra empresa destaca por el suministro de estanques de acero vitrificados por fusión, filtros prensa, sistemas conteinerizados de dosificación de productos químicos, sistemas analizadores en línea de parámetros críticos de producción y control de calidad de aguas de procesos y potable”, detalla el gerente general de Simtech, Claudio Salas.

Desde Argentina la firma representa las marcas Dosivac, de bombas dosificadoras, y Unitek, para planta de osmosis inversa y remoción de arsénico.

Experticia peruana

Actualmente con operaciones en Perú, Brasil, Colombia, Chile y Panamá, la peruana Graña y Montero se fundó en 1933, originalmente como una empresa constructora. Hoy se ha convertido en un grupo de 25 empresas complementarias en servicios de ingeniería, agrupadas en cuatro áreas: ingeniería y construcción, infraestructura, inmobiliaria y servicios técnicos.

Desde 1997 cotiza en la Bolsa de Valores de Lima y desde julio del presente año lo hace en la Bolsa de Nueva York, donde recaudó US$430 millones que le permitirán continuar con su plan de crecimiento.

Los últimos 15 años ha estado presente en Chile en la construcción y operación de diversos proyectos, como la ampliación del hotel Sheraton San Cristóbal en Santiago, la central hidroeléctrica de Ralco para la generadora Endesa, el tendido de la red de transmisión en el Sistema Interconectado Central (SIC) y otros proyectos para el sector minería. “En Chile nos proponemos ser, en los siguientes cinco años, importantes jugadores en el sector de servicios de ingeniería de construcción. Puntualmente queremos crecer en hidro y termoeléctricas, en líneas de transmisión, plantas industriales pesadas y, en general, en construcciones de cierto nivel de sofisticación”, señala el gerente general corporativo de Graña y Montero, Mario Alvarado.

En territorio chileno el grupo opera por medio de la Compañía Americana de Multiservicios (CAM), así como a través de Ingeniería y Construcción Vial y Vives, DSD Construcciones y Montajes e Inversiones y Construcciones GyM. “Actualmente estamos trabajando con cuatro minas de cobre (Escondida, Antucoya, Caserones y Ministro Hales), con CAP en uno de sus yacimientos de hierro y en la refinería del Biobío para Enap”, relata Javier Castro, gerente general adjunto de Vial y Vives y DSD.

Explica que las operaciones que están realizando en el norte de Chile son ejecutadas por Vial y Vives, DSD y por Inversiones y Construcciones GyM, compañías especializadas en obras civiles, montajes electromecánicos y servicios. “Tenemos muchos años de trayectoria y hemos estado presentes en los más importantes proyectos de construcción y montaje de plantas mineras de Chile y Perú, focalizándonos en los temas de productividad y excelencia operacional”, comenta el ejecutivo.