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Prevención y capacitación: Focos de las mineras en seguridad laboral

En 2014 el índice de accidentabilidad en minería fue de 1,5%, mientras que el promedio nacional llegó a 4%. Sin embargo, el sector todavía presenta un desafío en materia de fatalidades.

La sexta versión del Seminario de Seguridad que organiza el Instituto de Ingenieros de Minas de Chile (IIMCh) fue el espacio en que diversas compañías mineras presentes en el país dieron a conocer las acciones a través de las cuales buscan promover la seguridad y cuidado de sus trabajadores.

Mauricio Larraín, gerente general de la División El Teniente de Codelco, resaltó que las empresas tienen que ser responsables con el medio ambiente y con la seguridad de las personas, advirtiendo que a pesar de todos los esfuerzos que realiza el sector minero, se siguen produciendo fatalidades.

El ejecutivo indicó que muchas de las causas que explican los accidentes se relacionan con las condiciones de la operación, como volcados y/o caídas de rocas. Además, se refirió al lanzamiento de una nueva Política de Seguridad y Salud en la Corporación, que considera un énfasis en la prevención, destacando además el liderazgo y la disciplina.

Esto fue complementado por Luis Lodi, gerente corporativo de Seguridad y Salud Ocupacional de Codelco, quien resaltó la importancia de contar con lugares seguros, compatibilizar los resultados técnicos con la seguridad, disponer de trabajadores con conocimientos, formados e informados, y de tener plena conciencia de las amenazas.

Gestión de riesgos

En el marco de la jornada, José Campillay, gerente SSO Anglo American Norte-Mantoverde, realizó una revisión de la trayectoria en accidentabilidad de la faena, resaltando que registraron tres años sin accidentes. Subrayó la relevancia de evaluar los procesos y la gestión de los riesgos inherentes, de contar con metas definidas en el proceso productivo, la capacitación y la sensibilización en el trabajo, el control tanto de la operación como de la documentación y los datos, sumado a la preparación y respuesta ante emergencias, junto con la notificación e investigación de incidentes.

Juan Ardiles, superintendente de Gestión Operacional Mina en Minera Collahuasi, expuso sobre los desafíos de la operación, considerando que los trabajadores se desempeñan a unos 4.700 metros de altura, mientras el campamento se ubica a unos 3.800 metros.

Señaló que se busca mejorar la calidad de vida del personal, atendiendo aspectos como la alimentación, el estado de ánimo, salud ocupacional, integración y capacitación.

Indicador de accidentabilidad

En 2014 el índice de accidentabilidad en minería fue de 1,5%, mientras que el promedio nacional llegó a 4%, sostuvo en la oportunidad María Cristina Betancour, gerenta de Investigación y Desarrollo de Sonami, aunque advirtió que el sector todavía presenta un índice relevante de fatalidad.

La ejecutiva comentó que desde 2010 la entidad gremial desarrolla un indicador de seguridad, que considera 17 empresas de la gran minería y 22 compañías de mediana escala, lo que corresponde a 177.000 trabajadores: 156.000 pertenecientes a la gran minería y 21.000 de empresas de mediana envergadura. La información se segmenta también en grandes contratistas y por género. Asimismo, incorpora datos de la minería en altura y se trabaja para incluir estadísticas de las fundiciones.

Respecto de los datos revelados por el indicador, Betancour destacó que la mediana minería presenta tasas de accidentabilidad más altas que la gran minería, pero más bajas que el promedio nacional. La minería en altura posee tasas de accidentabilidad inferiores al resto del sector y las empresas contratistas cuentan con altos estándares de seguridad.

Cambios al DS 594

Arturo Cares, gerente de Prevención de la Asociación Chilena de Seguridad (Achs), se refirió a las modificaciones que incorporó el DS 594 para la industria minera, que principalmente buscan disminuir el riesgo de desarrollar silicosis, prohibiéndose, por ejemplo, el uso del chorro de arena como método de limpieza de las superficies abrasivas.

En relación con la calidad de vida en los lugares de trabajo, se aborda la cantidad de oxígeno que deben tener las instalaciones y la superficie que como mínimo se debe considerar por trabajador, entre otros aspectos. Se incluye además la necesidad de entregar capacitación teórica y práctica en el uso de los elementos de protección personal.

En materia de prevención de enfermedades profesionales, el especialista precisó que el empleador deberá proteger al trabajador del riesgo residual, lo que implica la realización de intervenciones sobre los elementos que están generando riesgos en la labor productiva.