x
Refuerzo de la seguridad minera con uso de drones. Fotografía: Codelco.

Minería Inteligente: El nuevo punto de quiebre del sector

Salas de control para operar minas y plantas a distancia, utilización de radares y sensores microsísmicos son algunas soluciones incorporadas por la industria con el foco en mayor productividad y seguridad. Sin embargo, el desafío está en disponer de mano de obra capacitada en las nuevas tecnologías.

No cabe duda que el descenso de las leyes del mineral, valores de los metales más ajustados y la necesidad de mantener los costos bajo control, resguardando la seguridad de la operación, fueron complejidades que la industria debió enfrentar con mayor fuerza tras el término del boom de precios de los commodities.Banner-Sandvik

Sin embargo, para un segmento lo anterior forma parte de las oportunidades que la minería debiera aprovechar, de la mano de la innovación. De hecho, uno de los “núcleos habilitadores” identificados por la hoja de ruta que delineó el Programa Minería Alta Ley para que el sector alcance una nueva fase de desarrollo, se relaciona con la Minería Inteligente, entendiéndola como la incorporación de tecnologías de la información y comunicaciones con capacidades avanzadas de monitoreo, control, optimización, operación remota y funcionamiento autónomo.

En línea con ello, el Programa Estratégico Nacional de Industrias Inteligentes de Corfo se ha planteado promover el establecimiento de estándares y protocolos para la interoperabilidad de sistemas, de manera que éstos intercambien datos y conocimiento, lo que permitirá a la industria mejorar la planificación y coordinación de las actividades, así como mitigar posibles fuentes de incertidumbre y reducir la variabilidad propia de la operación minera.

Según Nelson Cubillos, gerente de dicho programa, habitualmente por el concepto “inteligente” se entiende el hecho de lograr que los procesos industriales sean eficientes en el uso de los recursos y, a su vez, generosos con el medio ambiente. Pero puntualiza que “si pensamos en cómo hacer esto, definitivamente tenemos que ir a algo más técnico. Esto significa capturar datos de los procesos o situaciones, transmitir esos datos, entenderlos, procesarlos para su análisis, y en base a esto poder predecir situaciones que permitan tomar decisiones en beneficio del negocio. Esto sin duda transforma los procesos, produciendo las eficiencias deseadas, y beneficiando el medio ambiente y a los consumidores”.

Barreras y primeros pasos

Sin embargo, Cubillos hace ver que en Chile aún existen barreras para facilitar la incorporación de la inteligencia en las industrias y asevera que tanto la captura de datos como la transmisión “por sí solas son un mundo”. A su juicio, es necesario primero responder algunas preguntas pertinentes, como: “¿En Chile tenemos una red de comunicaciones que soporte la gran cantidad de datos que se generará?, ¿tenemos los anchos de banda adecuados?, ¿las redes tienen latencias y grado de resiliencia adecuadas para poder controlar procesos industriales en tiempo real?, ¿qué hay de la ciberseguridad?”.

Para Cubillos, incorporar la inteligencia  en  la minería significa “producir una unidad de mineral haciendo un uso más eficiente de los recursos y siendo cuidadosos con el medio ambiente, todo esto, a través del uso intensivo de las tecnologías disponibles”, definición que abre un mundo infinito de posibilidades, dice.

Menciona por ejemplo: “Hacer más eficiente el uso de los sistemas móviles, es decir, camiones, palas, vehículos en general, que operan en una mina. Esto significaría que los camiones que transportan el material extraído estén en total sincronización con la pala que lo extrae para su carga y luego la descarga del camión, en total sincronía con el proceso que lo sucede. Para ello es necesario controlar la velocidad de los camiones, que tengan una ruta precisa y, por otro lado, la pala debe saber que el camión se va acercando para ser cargado, etc. Todo esto requiere, precisión en las velocidades de los vehículos, en sus rutas, en los tiempos de carga y descarga del mineral, el número de vehículos disponibles para operar, etc.”. Un tema en el que los principales fabricantes de equipos mineros ya están trabajando, tendiendo al uso de vehículos autónomos, es decir, conducidos sin operadores.

En El Teniente disponen de equipos LHD telecomandados, sin operarios a bordo.

IoT y Bid Data

Antonio Bonani, gerente de Recursos Mineros y Desarrollo de División El Teniente, de Codelco, explica que la minería inteligente está ligada “al fenómeno que estamos viviendo en nuestras vidas cotidianas, con el fuerte crecimiento de Tecnologías de Información y Comunicaciones (TIC’s) como el Internet of Things (IoT) y Big Data”. Esta tendencia, asegura, ha ido en aumento de manera exponencial gracias a la calidad de las redes, la velocidad de Internet y la proliferación del hardware funcional, en especial los sensores.

De acuerdo con Bonani “esto nos permite monitorear y levantar grandes cantidades de información en tiempo real para gestionar y predecir las variables críticas de nuestras operaciones. Hoy el desafío está en poder transformar dichos datos en información e inteligencia para la toma de decisiones, con el fin de crear valor al negocio minero”.

Sergio Armstrong, gerente general de Administración del distrito Candelaria de Lundin Mining, destaca que la minería inteligente “es la forma de trabajar que ha adoptado la industria minera en la actualidad, para hacer frente a los grandes desafíos que vive el sector, marcados fundamentalmente por contar con una operación más segura, atenuar el descenso de las leyes de mineral, afrontar la disminución del precio de los metales y mantener bajo control los costos”.

Experiencias

Sergio Armstrong indica que en Candelaria se han aproximado a la minería inteligente como un concepto transversal al interior de la compañía. “Lo incorporamos en las áreas de operaciones mina, mantención y planta concentradora, donde se utilizan plataformas y tecnologías de comunicaciones con equipos de alta precisión, que nos permiten controlar en línea los procesos y el rendimiento de los equipos”, puntualiza.

Asimismo, fue incluido en materias de seguridad de los trabajadores, a través del control de estabilidad de taludes en el rajo de la mina, mediante la utilización de radares y controles microsísmicos en las operaciones subterráneas.

En el caso de El Teniente, Antonio Bonani detalla que aplican tecnologías inteligentes en labores de monitoreo “en tiempo real y signos vitales, en minería asistida y teleoperada, salas de operación integrada, robotización y minería autónoma”. En la División de Codelco establecieron un Comité de Minería Inteligente, liderado por el área de innovación, que debe buscar la integración de las agendas de trabajo y dar trazabilidad a las iniciativas de las diferentes áreas.

Pero la implementación del concepto trajo consigo superar una serie de barreras, reconoce. Por ejemplo, los estándares de comunicación, “ya que hemos encontrado ciertas dificultades en acceder a información, en particular en equipos entre nuestros proveedores, lo que hace compleja la conexión de manera simple para la captura de datos”, explica.

A ello agrega la necesidad de definir dónde aplicar el concepto de minería inteligente, dado que como es una tendencia “en boga”, se generan muchas veces sobreexpectativas. “Todos quieren hacerlo y las ofertas e ideas son múltiples. El punto es definir bien el foco, para lo cual debes preguntar: cómo, para qué y por qué, teniendo siempre el mandato de agregar valor al negocio minero”.

En Candelaria utilizan plataformas y tecnologías de comunicaciones con equipos de alta precisión, que les permiten controlar en línea los procesos y el rendimiento de los equipos.

Capital humano

Otro punto clave a considerar es evaluar qué tipo de profesionales se requiere y qué competencias adaptativas y técnicas son necesarias desarrollar para la implementación de una minería inteligente.

Al respecto, el gerente de Recursos Mineros y Desarrollo de El Teniente destaca que la ventaja de este tipo de minería es que requiere de un pool de profesionales de otras carreras, distintas a las ligadas tradicionalmente a la actividad extractiva.

Sin embargo, Nelson Cubillos, de Corfo, advierte que existen dudas sobre la existencia de los profesionales adecuados y suficientes, capaces de entender los datos capturados y procesarlos para hacer análisis de ellos. “Actualmente no tenemos la cantidad que requerirá la industria y esta brecha irá creciendo con el uso intensivo de las tecnologías, por lo que hay que modificar las mallas curriculares, especialmente la de los niveles técnico-profesional”.

Puntualiza que éste es uno de los grandes temas que deben solucionarse “para recibir adecuadamente la cuarta revolución industrial, que nos permitirá incorporar inteligencia a los procesos productivos”.