Minería en la era del comercio electrónico

Con el advenimiento del comercio electrónico las empresas mineras y sus proveedores enfrentan una nueva forma de hacer negocios, la cual conlleva importantes beneficios,
pero también grandes desafíos.

La irrupción de las Tecnologías de la Información y todos los avances que ello conlleva, no sólo ha hecho sentir su impacto en los procesos productivos de las compañías mineras; también está modificando la forma en que éstas se relacionan y hacen negocios con sus proveedores y contratistas.

Es así como desde comienzos de la presente década la industria lleva adelante un esfuerzo coordinado para dejar atrás antiguas prácticas, que involucraban mucho papeleo y complejos procesos administrativos, reemplazándolos por una nueva modalidad en la cual imperan los documentos, transacciones y registros electrónicos. Esta actividad se está llevando a cabo a través de e-Market places o plataformas digitales de encuentro entre demandantes y oferentes de bienes y servicios. En el caso del rubro minero el actor preponderante es Quadrem, un mercado electrónico global y abierto que opera a través de internet. Nació el año 2000 en EE.UU., como un servicio especialmente orientado a la minería, con la participación de las principales empresas del rubro.
En la región comprendida por Chile y Perú inició sus operaciones en 2001. En el país las compañías mineras que operan sus compras con esta plataforma son: Codelco, Minera Escondida y Cerro Colorado (BHP Billiton), Phelps Dodge y Anglo American Chile.
“Fundamentalmente el objetivo (de la creación de este e-Market) consistió en que el manejo de documentos entre empresas compradoras y proveedoras, se canalizara electrónicamente a través de un punto convergente común en la emisión y recepción de los documentos, independiente del proceso de negocio, incluyendo estándares internacionales”, explica Julio Morales, vicepresidente regional de Quadrem para Chile y Perú.
Su crecimiento ha sido vertiginoso. Prueba de ello es que mientras en su primer año se transaron US$ 12 millones a nivel global, el año pasado el monto superó los US$ 4.000 millones. En la región Chile– Perú la cifra fue de US$ 620 millones en 2004, un avance de 88% en doce meses, “lo que confirma que es un modelo de negocio exitoso”, señala Morales.

Beneficios
Los principales beneficios de este nuevo modelo se refieren a la reducción de costos y procesos innecesarios. “Nos hemos dado cuenta de que los ciclos (de los procesos de compra) ahora se efectúan en un 60% del tiempo en comparación a como se hacían antes”, dice Morales.
Ello, por cuanto la inmediatez y multiplicidad que permite el sistema electrónico para el envío de solicitudes y posterior recepción de oferta de materiales, por parte de compradores y proveedores, respectivamente, posibilita mejorar los procesos y eliminar una serie de “costos hundidos” del modelo tradicional, como las visitas en terreno; fotocopias de formularios y propuestas; empleo del fax, etc.
Pero además, el mercado electrónico permite la estandarización de procesos; la globalización de los mismos; una mayor transparencia y mayores oportunidades de negocio. Con esta nueva modalidad, son más las compañías proveedoras que pueden acceder a las diferentes solicitudes de materiales efectuadas por las empresas mineras.
“El año 2004, Quadrem en la región comprendida por Chile y Perú –acota Morales–, fue capaz de generar más de un millón de invitaciones a cotizar”. De esta forma, los proveedores inscritos se aseguran la visibilidad para el comprador y el acceso a oportunidades de negocio. Asimismo, las mineras tienen la ventaja de contar con un mayor número de propuestas para elegir la alternativa más conveniente.