Revista Minería Chilena Nº463

enero de 2020

FMA recibió el Premio Nacional de Innovación Avonni 2019, en la categoría Minería y Metalurgia, por el Manipulador de Neumáticos Vertical que crearon.

Este galardón busca visibilizar los casos de éxito que están generando valor mediante la innovación en distintos rubros. En el caso de la solución ideada por esta compañía -con más de 28 años de historia- se valoró el aporte de su solución a la seguridad de los trabajadores y a la mejora que entrega en la manipulación de estos componentes de los vehículos mineros.

Desde la compañía destacan que se trata de un producto innovador y “lo mejor es que fue creado en Chile”, agregando que no sólo ya hay mineras nacionales que lo están utilizando, sino que también se está exportando.

Para hablar de este reconocimiento y de la capacidad de innovación que están presentando las firmas nacionales, conversamos con Gonzalo Restini, socio de FMA y emprendedor Endeavor.

¿Qué representa para la compañía haber ganado este premio Avonni?

Es un reconocimiento a que proveedores de la minería nacional sí pueden ir más allá y son capaces de generar innovación que tenga un impacto a nivel no sólo en Chile, sino internacional. El Manipulador Vertical representa el avance más radical en seguridad y productividad en la administración de neumáticos en años, y ha sido desarrollado en un trabajo conjunto con la industria local. Hemos exportado tecnología a 28 países y creemos que será un éxito. Ya ha sido adquirido por Vale, en Brasil. Con este equipo esperamos llegar lejos, levantando con orgullo la bandera de los proveedores chilenos de minería. Creemos que este premio Avonni representa todo eso.

¿Cómo surgió la idea y posterior desarrollo del equipo Manipulador de Neumáticos Vertical?

Ha sido un trabajo entre FMA y sus clientes. Minera Escondida nos planteó la problemática: pensar en un equipo para aumentar la eficiencia y mejorar la seguridad en las faenas de administración de neumáticos, aumentando la velocidad y sacando a los operarios de “la línea de fuego”. Así surgió el concepto de manipular en forma vertical e incorporar una plataforma de trabajo segura. Esta idea fue perfeccionada con valiosos aportes de otros socios, como Bailac y Otraco.

¿Cuánto invirtieron en tiempo y recursos?

Ha sido un desarrollo de al menos cuatro años, en el que recibimos también el apoyo de Corfo. En ese periodo se ha invertido mucho esfuerzo y recursos con resultados inciertos (en sus comienzos). Probablemente hemos invertido sobre medio millón de dólares, como estimación.

¿Qué beneficios ofrece para este tipo de labores en faenas?

En primer lugar saca al operario de la zona de riesgo bajo el neumático, donde ha habido accidentes incluso fatales, uno de ellos en Australia en 2019. En segundo término, aumenta la productividad, ahorrando un estimado de una hora por neumático en el taller. A US$1,6 por segundo adicional en producción, implica US$5.760 por neumático manipulado. Los números son enormes.

Apuesta por la innovación

¿Contemplan otras iniciativas en la misma línea?

Estamos en permanente innovación. Recientemente hemos incorporado el Destalonador de Neumáticos, que aumenta la eficiencia y seguridad para las faenas de desmontaje vertical. En el área de manipulación de cables, tenemos muchas esperanzas cifradas en proyectos en Perú y Mongolia.

¿Cuán relevante es la innovación para FMA?

Es parte del ADN de la compañía. Es nuestra ventaja competitiva: la única forma de lograr éxito consistente.

Perfil de la compañía

¿Cuál es el tamaño actual de FMA?

Tenemos plantas en Antofagasta y Santiago, con 120 colaboradores. Estamos 100% concentrados en el negocio de equipos y servicios mineros, generando negocios por cerca de US$12 millones.

¿Qué perspectivas y planes de crecimiento tienen para este 2020?

Queremos seguir creciendo fuerte. En 2019 llegamos a Ghana y Sudáfrica. Vamos por más.  Queremos abrir camino y mostrar que los proveedores chilenos podemos tener éxito en los mercados más exigentes del mundo. Chile es el Silicon Valley de la minería, donde están las empresas más grandes del planeta. SI lo hacemos acá, podemos triunfar en cualquier parte. Podemos exportar no sólo cobre, sino tecnología, inteligencia e innovación.