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Revista Minería Chilena Nº434

agosto de 2017

Chile necesita empresas, instituciones y estrategias país que le permitan fortalecer su presencia en la cadena de valor global en la minería. De esta forma, el país no sólo debe estar en la exploración y la operación minera, sino en la creación de equipamiento, tecnologías y servicios que nos otorguen un nuevo sitial en esta relevante industria.

En este camino, hemos erigido en Minnovex el “modelo asociativo”, que consiste en complementar las capacidades de dos o más empresas para resolver un problema específico de la minería actual, para crear nuevos modelos de procesamiento, o crear soluciones visionarias e intensivas en capital intelectual.

Creemos que este camino es un atajo para hacer transitar nuestras empresas hacia reales Proveedores de Clase Mundial. Las aventuras en solitario no logran avances en tiempo y calidad, requieren mucho esfuerzo de los emprendedores, a menudo el capital escasea y la motivación es finita (sobre todo considerando las enormes barreras que suelen haber para innovar e introducir nuevas soluciones). Es también un camino efectivo para promover la internacionalización de las empresas y buscar alianzas que las fortalezcan internacionalmente.

[Estimular la asociatividad puede producir un quiebre que nos ponga en el siguiente nivel de madurez que la industria minera requiere.]

Sin embargo, el modelo asociativo pone condiciones que no son sencillas, pues se enmarcan dentro de una nueva manera de hacer industria. Por un lado, se requiere apertura; esto significa para las compañías mineras, abrir sus problemáticas, particularmente aquellas complejas y estratégicas. Hemos visto a veces demasiado énfasis en problemáticas sencillas y muy focalizadas en un área operacional. Pero también para los proveedores implica ser capaces de confiar en otros proveedores o en centros de excelencia u otra entidad. Esto exige que las empresas vean que sus productos, sus patentes, su organización y sus recursos están protegidos. Para pasar esta valla con éxito, hay que estar dispuesto a confiar, pero además en Minnovex hemos creado acuerdos y “memorandos” que regulan las relaciones en la lógica ganar-ganar.

Segundo, se necesita entender los negocios como un esfuerzo colaborativo desde un inicio. Esto significa hacer “brainstormings en equipos multidisciplinarios”, que permitan búsqueda de ideas y soluciones desde las diversas miradas. Esto enriquece visiones y aumenta la robustez de las hipótesis de trabajo.

Tercero, se requiere riesgo y beneficios compartidos. Se trata, al fin del día, de establecer modelos de negocios equitativos, tanto en la consideración de los riesgos como de los beneficios. Esto incluye la capacidad para identificar riesgos, resolverlos y, en el peor de los casos, asumirlos en conjunto como parte de cualquier aventura empresarial.

Vemos en el país un crecimiento de empresas innovadoras, y creemos que el modelo asociativo es una potente filosofía para hacer negocios. Por ello, consideramos que no sólo deben darse experiencias asociativas entre compañías mineras y dos o más proveedores, sino también entre éstos y centros de investigación aplicada, proveedores maduros y startups, y todas las combinaciones anteriores. Estimular la asociatividad puede producir un quiebre que nos ponga en el siguiente nivel de madurez que la industria minera requiere.