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Grandes mineras: buscando ganancias en los ciclos bajos

Un informe elaborado por la consultora internacional EY señala que, tras haber consolidado la deuda, la tarea de las compañías mineras debe apuntar a desarrollar estrategias de largo plazo, más allá de los ciclos altos de los minerales.

Artículo gentileza de WWW.LATINOMINERIA.COM, del Grupo Editorial Editec.

A mitad de año pasado la consultora EY publicó un informe que destacó el éxito de las principales empresas mineras a nivel global en la reducción de su deuda. El análisis dio cuenta, en lo medular, que en promedio la industria había logrado recortar un 25% su deuda desde 2014, gracias a un fuerte impulso en las ganancias.

La segunda parte de la serie, publicada recientemente, tiene otro foco: determinar qué representa para la industria el menor endeudamiento en términos de estructura de capital, así como la habilidad del sector para satisfacer los retornos esperados por sus inversionistas.

Usando como indicador a las 50 mayores compañías mineras del mundo, el estudio que ahora presenta EY afirma que la prioridad para la industria no ha cambiado: reducir el riesgo financiero sigue siendo su principal objetivo. Sin embargo, matiza el documento, actualmente “existe la necesidad de innovar en estrategias para satisfacer la demanda por retornos, erosionados desde 2011”.

Regreso a la solvencia

“Un fuerte e inesperado rebote en los fundamentos del mercado ha aliviado la presión sobre las compañías mineras en general. Sin embargo, esto no ha detenido el enfoque implacable en la búsqueda por mejorar los márgenes y reducir el riesgo financiero mediante la reducción del gasto de capital y las desinversiones”, comenta el informe publicado por EY.

Los mayores ingresos registrados por las más grandes compañías mineras se han destinado a pagar deudas o realizar devoluciones a los accionistas mediante dividendos y acciones programadas de recompra.

Con lo anterior, la deuda neta continuó disminuyendo durante el primer semestre de 2017, aunque a un ritmo más lento que el observado en 2016, cayendo aproximadamente un 15% interanual.

Por otra parte, detalla el estudio, “existe una posibilidad real de que el cuociente o la relación deuda neta/EBITDA caiga por debajo de 1,0 por primera vez en cinco años de la muestra”.

Pese a que las posiciones financieras lucen más sólidas, advierte EY, las expectativas de los accionistas sobre la creación de valor continúan presionando a las compañías mineras para buscar otras formas de desbloquear ganancias y no depender únicamente de que los precios de las materias primas se mantengan en los niveles actuales. De ahí que el acento estará en generar estrategias de creación de valor de largo plazo.

“Nuestra opinión es que esto, en parte, puede lograrse reduciendo el costo del capital mediante una estructura de capital óptima. De hecho, la estructura de capital para las empresas mineras continuó cambiando; el apalancamiento se redujo a 32% al final del primer semestre de 2017, dos puntos porcentuales menos que al inicio del año. Si bien esto ofrece flexibilidad, sobre todo porque la mayoría de las compañías sigue administrando la volatilidad y la incertidumbre macroeconómica, muchos de los players ahora evaluarán la eficiencia de su estructura de capital debido a sus implicaciones en el costo general del capital y la creación de valor para los accionistas”, asegura la consultora.

Retorno total a los accionistas

Las acciones mineras han sido históricamente atractivas para los inversionistas, dada su capacidad de pagar dividendos incluso en los ciclos bajos de la industria; sin embargo, durante 2016 varias compañías “quebraron” la regla y suspendieron la entrega de dividendos.

Pese a lo anterior, destaca el informe, el retorno total a los accionistas (TSR, del inglés Total Shareholder Returns), medido por la revalorización del capital y las ganancias, experimentó un rebote positivo en tanto el precio de las acciones se recuperaron con fuerza hacia el final del año, a pesar de que las ganancias se mantuvieron relativamente bajas. Sin embargo, es probable que la composición del TSR cambie en 2017, con una mayor proporción de dividendos y recompra de acciones que en 2016.

“Para mantener un TSR positivo las compañías mineras deben seguir agregando valor económico. Más allá de generar ganancias a los accionistas en el corto plazo, los participantes de la industria tienen que crear carteras que puedan sostener y satisfacer las demandas de los accionistas en el largo plazo. Hasta ahora, la creación de valor está siendo impulsada principalmente por el robusto rendimiento de los precios de los commodities”, asegura el informe.

Lo anterior, no obstante, no sería sostenible. La industria, subraya EY,  todavía tiene un largo camino por recorrer para corregir esta tendencia. Para aquellos que no puedan hacerlo, señala, habrá una creciente intervención de accionistas y posibles compradores. “Ya no se considera una opción sentarse a lo largo del ciclo y generar retornos cuando mejoran los precios”, enfatiza la consultora.

Creación de valor

Los motores tras el TSR están interrelacionados, sin embargo, algunos tienen más peso que otros, dependiendo del interesado. En la actualidad, indica el informe,  claramente los dividendos importan más a inversionistas que buscan ingresos.

Un análisis más detallado de las compañías mineras constata que los participantes de la industria están prestando poca atención al crecimiento de la producción, y más a una mejor asignación de capital y, por lo tanto, al flujo de caja libre generado después del gasto de capital y las adquisiciones.

Para sustentar la creación de valor y cumplir las expectativas de los accionistas sobre el rendimiento, las compañías tienen que pasar cada vez más de un enfoque de ganancias de corto plazo a un plan estratégico a largo alcance para que el capital genere ingresos en toda la cartera, concluye el documento.