Gestión de insumos críticos y estratégicos:Clave para una estructura de costos eficiente

Prever con anticipación los requerimientos futuros en relación a los temas de abastecimiento es un aspecto relevante en la operación de las compañías, considerando además la creciente complejidad en torno al suministro hídrico.

En la búsqueda por elevar sus niveles de productividad, un aspecto relevante para las compañías mineras es ver la manera de gestionar de manera eficiente su estructura de costos, procurando disponer de los elementos necesarios para desarrollar los diversos procesos de la cadena de productiva, destacando los denominados insumos críticos.

“Para nosotros, los insumos críticos son aquellos cuya situación de abastecimiento podría ser crítica para el proyecto/operación en el corto y mediano plazo. Por un lado, a dicha criticidad contribuyen los potenciales riesgos de desabastecimiento, alta dependencia de las importaciones, mercado dominado por pocos oferentes del bien o servicio, etc. Por otro lado, es determinante la importancia o peso relativo del insumo en la estructura de costos de la operación u proyecto minero”, explica Ronald Monsalve, analista de Mercado Minero de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco).

El especialista señala que, basado en lo anterior, “la criticidad de un producto (bien o servicio), varía con el paso de los años. Por tal razón, cada cierto tiempo es necesario analizar el mercado de insumos mineros y determinar cómo ha variado su criticidad. En el año 2014, Cochilco formuló una metodología para identificar dichos insumos y que sirvió de base para el reporte que publicamos anualmente”.

En la manera como las compañías procuran disponer de los insumos claves para sus operaciones, “juegan un rol determinante las áreas de planificación y abastecimiento de las empresas mineras, por un lado para prever con anticipación cuáles serán los requerimientos futuros en relación a los temas de abastecimiento y, por otro, el establecimiento de relaciones de largo plazo con aquellos proveedores de insumos y servicios catalogados como críticos”, menciona el analista.

El reto hídrico

Ronald Monsalve destaca que el agua y la energía “son insumos críticos y estratégicos. En el caso del agua, la situación se ha tornado compleja ya que la escasez hídrica es un fenómeno global que golpea directamente a la minería debido a que dicho elemento es utilizado en sus procesos. A lo anterior, hay que sumar que la actividad se desarrolla en áreas donde dicho recurso escasea y el uso del agua proveniente de fuentes continentales compite con los requerimientos para consumo humano y desarrollo de otras actividades. Ante esto, la minería está utilizando agua de mar desalada y sin desalar, lo que necesariamente impacta en los costos de operación, principalmente, por el elevado consumo de energía eléctrica”.

En ese contexto, son relevantes las estimaciones del informe “Proyección de consumo de agua en la minería del cobre 2019-2030”, elaborado por Cochilco, donde se consigna que para 2030 se espera que el consumo de agua a nivel nacional sea de 23,5 m3/seg, con una tasa de crecimiento promedio anual de 2,7%.

En el reporte se resalta además el impacto que conlleva el cambio de la matriz de producción, que en los próximos años se vuelca a los minerales de sulfuros, que deben ser procesados a través de flotación, proceso que es más intensivo en el uso de agua.

De acuerdo a los valores esperados obtenidos a través de una simulación de Montecarlo, se observa que de manera general, la estimación de consumo total de agua de origen continental esperada a 2030 alcanza los 12,5 m3/s, lo que representa una caída de un 6% respecto al consumo esperado para el 2019.

Para el caso del agua de mar se espera que alcance el 47% del agua total requerida en la industria minera del cobre, pues son cada vez más las mineras que se suman a la construcción de sus propias desaladoras o agua de mar directa para enfrentar las limitaciones de agua, llegando a los 11 m3/s en 2030.

A ello se suma el que al analizar el consumo de agua de mar a 2030 por región, hay una fuerte participación de la Región de Antofagasta (69%), seguido por la de Tarapacá (14%), luego Atacama (13%) y en menor proporción la de Coquimbo (4%).

Con respecto a la demanda esperada por proceso, el informe de la Comisión Chilena del Cobre estima que la producción esperada de cobre fino en cátodos Sx-Ew disminuya hacia 2030, por el contrario, se espera que la producción de cobre fino en concentrados aumente considerablemente. En este escenario se espera que a 2030 el agua continental para el procesamiento de concentrados alcance el 73%, los cátodos el 5%, el agua en varios (mina, servicios y otros) el 17% y finalmente, Fundición y Refinería el 5%. En el caso de agua de mar se espera que más de un 90% del agua proveniente de los océanos sea destinada al tratamiento de sulfuros para la producción de concentrados al año 2030.

Energía para la minería

El abastecimiento energético es otro componente relevante en el desarrollo del sector minero, debido a que “la energía eléctrica también es un insumo crítico, pero su nivel de criticidad es menor en comparación al escenario que se vivía hace algunos años, ya que el Estado y los privados han avanzado en mejoras hacia un escenario energético más eficiente”, menciona Ronald Monsalve.

Entre las medidas adoptadas que el analista destaca se encuentra la creación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN); mayor aprovechamiento de las energías renovables no convencionales (ERNC), el cual se ve favorecido por el alto potencial de generación que poseen en el norte del país; la promulgación de la Ley de Transmisión Eléctrica; mejoras en eficiencia energética y acciones para reducir los gases efecto invernadero. La combinación de estas medidas se traducen en una mayor seguridad del suministro eléctrico, costos progresivamente menores e impulso del uso de tecnologías limpias en los procesos”.

De esta manera se conforma un escenario más propicio para el sector minero en materia de abastecimiento energético, considerando que se espera que el consumo eléctrico crezca desde 23,6 TWh en 2019 hasta 33,1 TWh en 2030, según señala el informe “Proyección del consumo de energía eléctrica en la minería del cobre 2019-2030”, elaborado por Cochilco.

El reporte explica que este crecimiento responde principalmente a un alto consumo en concentración, proceso que por sí solo consume más de la mitad de la demanda eléctrica agregada. Se estima que, para satisfacer la demanda esperada, se requeriría agregar una capacidad de generación eléctrica de 1.387 MW en el período 2019 – 2030.

A nivel regional, la Región de Antofagasta, en línea con su alta producción, seguirá concentrando más de la mitad del uso energético, registrando un incremento del 30% en su consumo a 2030.

Atacama por su parte, región que actualmente demanda cerca del 11% del consumo eléctrico cuprífero nacional, verá un aumento del 78% hacia el 2030. Otra región con un alto crecimiento en su demanda es Coquimbo, que aumentará su consumo en un 46% al 2030.

Por otra parte, al revisar el consumo esperado por procesos, se observa que la Concentradora es por lejos la principal fuente de consumo esperado durante todo el periodo, creciendo desde un 57% del consumo en 2019 al 66% hacia 2030.

El consumo energético para desalación e impulsión de agua de mar es otro proceso para el cual se proyecta un alza importante, pasando del 5% en 2019 al 10% en 2030 convirtiéndose en el segundo proceso de mayor intensidad de consumo eléctrico.

Para el proceso de lixiviación por su parte se proyecta una caída importante desde un 21% del total en 2019 al 8% en 2030, mientras que para el de fundición se estima un leve decrecimiento en la participación, pasando del 7% en 2019 al 6% en 2030.

Por último, los procesos de mina subterránea, refinería y servicios se mantendrán con participaciones relativamente bajas, ninguno de ellos sobrepasando el 4% del consumo durante el periodo de estudio.

Cuáles son los insumos críticos

En 2016, Cochilco elaboró una metodología para identificar insumos críticos en la minería. En la última versión de su reporte anual, la entidad ocho insumos relevantes: cal, bolas de molienda, camiones de extracción, palas de carguío, perforadoras, neumáticos Off The Road, floculantes y extractantes.

Junto con ello, ello organismo hace seguimiento a otros insumos que tienen un carácter estratégico, como lo son el agua, energía eléctrica, ácido sulfúrico y capital humano.

Tecnología sobre ruedas

Los neumáticos OTR son uno de los insumos considerados críticos, considerando su impacto en la operación, ante lo cual la industria ha procurado integrar una serie de adelantos con miras a extender su vida útil.

Jonathan Luna Bravo, coordinador de producto y precio de Goodyear Chile, señala que entre las tecnologías que han incorporado se encuentra la carcasa Hi-Stability para una mayor rigidez en las paredes laterales y estabilidad lateral, que otorga confianza y confort a los operadores.

Además, la tecnología Permafoam de Goodyear se adapta perfectamente a las condiciones del mundo minero, ya que se logra un andar confortable gracias al inflado sin aire, permitiendo que también se olviden de los problemas generados cuando se pincha un neumático, señala.

Otro factor importante que cubren los neumáticos OTR de Goodyear es el control de la temperatura, pues cuentan con el compuesto base CycleMax en la banda de rodamiento, que está formulado para un eje de calzada con disipación de calor, lo que permite que los camiones volquete rígidos puedan trabajar más rápido y durante más tiempo.