Empresas como Komatsu poseen programas de formación de capital humano

Formación de capital humano: Acortando la brecha entre la oferta y la demanda

Por medio del Centro de Formación Komatsu, la compañía busca disponer de trabajadores preparados para atender los diversos requerimientos de la industria.

Uno de los principales puntos que destaca la sexta edición del estudio Fuerza Laboral de la Gran Minería Chilena 2019-2028, elaborado por el Consejo de Competencias Mineras (CCM) del Consejo Minero y Fundación Chile, es que los puestos vinculados a mantenedor mecánico, operador de equipos móviles, operador de equipos fijos, supervisor de mantenimiento y mantenedor eléctrico, son los perfiles que requerirán mayor atención para cubrir los requerimientos del sector minero en la próxima década, manteniéndose la tendencia en las brechas detectadas en las ediciones anteriores.

Frente este escenario, las propias compañías del sector minero están desarrollando iniciativas que permitan disponer de los trabajadores capacitados para sustentar sus operaciones.

Tal es el caso del Centro de Formación Komatsu (CFK), que se inauguró en 2015 y que contempló una inversión original de US$12 millones, ubicándose su casa matriz en Santiago.

Komatsu cuenta con una casa en Antofagasta, donde los participantes viven y estudian.

 

Miguel Cuevas, director de este centro, rememora que el surgimiento de esta iniciativa se relaciona con el hecho que “lo que se estaba entregando en las instituciones educacionales no es lo que se necesita realmente en la empresa, y eso porque no hay una conexión directa entre lo que se entrega versus lo que se necesita”.

Es así como “empresas de la envergadura de Komatsu tuvieron que tomar la decisión de hacer esta tremenda inversión, producto de que no podíamos esperar. Entre 2000 y 2012 esta empresa ganó muchos contratos mineros, más de 20, en los cuales los equipos se venden, pero con contratos de servicio, por lo cual cada contrato implica no sé 100, 150 o 200 personas competentes. La pregunta es de dónde las sacas y esa respuesta no estaba”, resalta.

Modelo por competencias

Una de las particularidades del CFK, que está certificado por el Consejo Minero, es que “tiene una mirada hacia el interior, es decir, no está diseñado para ofrecer capacitación al exterior. Toda persona que entra a la compañía o que está en proceso de hacerlo, ya se incorpora al centro de capacitación, es decir, este es un centro de capacitación para personal Komatsu”, detalla Miguel Cuevas.

Considerando la necesidad de contar con un esquema que fuera acorde a la realidad chilena, procurando enlazar la formación educativa con el trabajo en terreno, se recorrieron países como Australia, Japón y Alemania, con el objetivo de poder entender cuáles eran los modelos de enseñanza que se estaban usando, optando el Consejo Minero por la propuesta del país oceánico.

El director del Centro explica que “nuestro programa ‘Mantenedores’, que es el antiguo programa ‘Aprendices’, está conformado por cuatro años de capacitación dual, de tres por nueve meses: tres meses de estudio en Antofagasta, ellos viven en la casa Komatsu, que es como un internado, y luego nueve meses en faena. Eso se repite por cuatro años consecutivos”.

Respecto de la formación que se entrega, Javier Bazaes, subgerente de Capacitación de Komatsu, resalta que “no formamos eléctricos ni mecánicos, qué es lo que busca en estos momento cada una de las empresas, electromecánicos es lo que se requiere. Desde ahí se armó una malla de electromecánica. Al final, en los últimos cuatro años, del tercero al cuatro se requiere la especialización. Por lo tanto, son tres años donde se da fuerte formación en la parte técnica y además habilidades conductuales. Eso es algo interesante, porque uno no sólo se concentra en el mundo técnico”, considerando la importancia de la madurez de los participantes.

“Hemos tocado temas de ética, liderazgo, se trabaja harto ese tema, que es bastante relevante para nosotros, y también ha sido muy exitoso. Aproximadamente 160 horas en cada uno de los años de sólo elementos conductuales en el programa. Esto es prácticamente una carrera yo diría universitaria, porque son 1.600 horas más menos en total de parte técnica, más lo otro”, agrega.

Vinculado a ese enfoque, el director del CFK menciona que “nuestro modelo y el del Consejo Minero es por competencias, y cuál es la diferencia con el modelo anterior, que antiguamente uno iba a sala, algo teórico, le enseñaban varias cosas, y después los mandaban al campo para que pudieran hacer la práctica. Hoy día el método tiene tres partes: una que es la parte del saber, la otra es del saber hacer, demostrar que puedes hacer el trabajo. La tercera es el saber ser, que es la actitud, porque no sacamos nada con tener todo el conocimiento y no tener actitud colaborativa, trabajo en equipo. Por lo tanto, la parte blanda, conductual, también está incorporada en el programa durante los cuatro años”.

Cabe indicar que en el programa “Mantenedores”, Komatsu invierte anualmente alrededor de un millón de dólares, debido a que considera ítems como el pago de un sueldo y el alojamiento de los participantes en Antofagasta durante tres meses. La elección de dicha ciudad es “porque tenemos una alianza estratégica con el Centro de Entrenamiento Industrial y Minero, dependiente de la Fundación Educacional Escondida. Con la inversión que ellos también poseen en sus instalaciones, claramente nos dan la certeza de que este electromecánico que estamos formando va a ser de muy buena calidad”, menciona Javier Bazaes.

Diversidad de programas

Dentro de la labor formativa que lleva a cabo Komatsu es relevante “seleccionar gente por zona, producto que hay que optar por personas cercanas a la mina que te está pidiendo gente, porque la experiencia de contratar gente lejana muestra que eso es pan para hoy, hambre para mañana, producto que no pueden hacer viajes eternos. Por lo tanto, contratamos gente de las regiones aledañas a las mineras. Tenemos jóvenes de Alto Hospicio, Ovalle, La Serena, Santiago, Los Andes, de distintas realidades sociales”, comenta Miguel Cuevas.

El director del CFK detalla que en estos momentos han contratado a aproximadamente 150 jóvenes. También disponen de otros programas de educación de nivel superior, “llámese Inacap, Duoc, USM. Ahí tenemos alrededor de 300, que son otro tipo de programas, que se realizan en los meses de verano, por cerca de dos meses y medio después que egresan. Tenemos un semillero, que se llama Ready To Work, listo para trabajar, de distintas ciudades de Chile. Ellos no ingresan a la casa Komatsu, sino que es en las distintas casas educacionales, en Inacap fundamentalmente”, agrega.

El profesional profundiza en el hecho que “en distintas sedes Inacap formamos grupos de jóvenes que quedan listos para trabajar. Por lo tanto, cuando hay una necesidad urgente, podemos acudir a ellos. Ya están con toda la preparación, fundamentalmente de seguridad, la inducción, todo lo que se pide para poder ingresar a la compañía ya lo tenemos listo. Por lo tanto, podemos decir que trabajamos con la enseñanza media, con los técnicos de educación superior, y hacia arriba”.

A ello se suma el que “si un técnico llega de otra compañía, es decir, con conocimientos, él ingresa a la empresa, se le hace una evaluación inicial. Tenemos un plan de desarrollo profesional (PDP), en el que se inserta en un cierto nivel, y comienza su crecimiento. Tenemos una malla formativa para todo tipo de ingresos”, asevera.

Formación de instructores

Considerando el dinamismo que presenta el sector minero en cuanto a tecnologías y modelos productivos, Komatsu ha procurado fortalecer sus capacidades formativas.

Es así como Miguel Cuevas señala que “esta empresa hace muchos años que viene formando instructores, que se capacitan en Chile y también en distintas fábricas alrededor del mundo, como Alemania, Japón y Estados Unidos. Por lo tanto, se van acreditando en los distintos productos. Tenemos un grupo de instructores de alto nivel que poseen todas las acreditaciones para enseñar a los alumnos”.