Revista Minería Chilena Nº468

agosto de 2020

Faenas mineras Consideraciones técnicas y económicas al definir un plan de cierre

La rehabilitación, reposición o reparación de instalaciones, traslado de comunidades, remediaciones, reforestación o cierre, son algunos de las partidas que deberán atenderse en forma estratégica según los stakeholders identificados.

*Artículo elaborado por Aldo Celis y Marcel Szanto, gerente general y consultor experto en Medio Ambiente, respectivamente, de Buffer Consultores.

La capacidad de actuación del hombre sobre la naturaleza se ha incrementado durante este último siglo, afectando nuestro entorno por distintos canales de contaminación, motivo por el cual los resultados negativos evidenciados, han impulsado el debate a nivel global para alcanzar acuerdos ambientales, los cuales consideran el ajuste o preparación de normativas y estándares más exigentes y restrictivos, con el objetivo de mitigar los diversos impactos ambientales adversos a largo plazo.

La extracción de rocas y minerales en la industria minera provoca efectos regaticos al ambiente, los cuales son medidos y controlados de acuerdo con la normativa vigente de cada país, que establece condiciones que permiten detectar aquellas situaciones que implican una modificación o alteración al medio ambiente.

Una parte de la evolución de la legislación ambiental en nuestro país considera el denominado cierre y reinserción, o simplemente la restauración de aquel terreno afectado por la actividad minera.

Cierre y rehabilitación

Los principales países que desarrollan la industria minera extractiva, como Australia, Canadá, Chile, China, Estados Unidos, México y Perú, han adoptado normativas más severas respecto de la rehabilitación y el cierre de faenas mineras, esto con el propósito de asegurar la estabilidad y calidad química, física y biológica de la tierra de la mina.

Toda medida más restrictiva y exigente conlleva usualmente abordar con mayor antelación y recursos, la planificación del cierre de la faena, que debe contemplar principalmente los grupos de interés (comunidades en su mayoría), estándares y legislación aplicable, planificación de actividades a ejecutar, y la estimación del costo e instrumentos financieros para llevar adelante este plan.

El cierre de una planta minera considera una serie continua de actividades relacionadas al desarme, cierre, disposición y rehabilitación, terminando con el logro de la estabilidad del sitio a largo plazo. La implementación de este concepto no solo dará como resultado una conclusión ambiental más satisfactoria, sino que también puede reducir la carga financiera del cierre y rehabilitación de la mina.

La experiencia en Chile es escasa, registrándose el caso de las minas Lo Aguirre, con las obras de cierre entre 2002 a 2013; y El Indio, en tres etapas -desarme, estabilización y recuperación- entre 2000 y 2016. En ambos se evidencia el cumplimiento de compromisos adquiridos respecto de asegurar las condiciones de estabilidad física de bancos en los rajos, construir tranques que retienen los metales en las aguas, asegurar estabilidad física-química de los depósitos y pilas de lixiviación, la canalización o restauración de las aguas según sus características, disposición final de residuos varios, cubrimiento superficial, reforestación y plan de monitoreo.

Exigencias Normativas

En Chile, la Ley 20.551 que regula el Cierre de Faenas e Instalaciones Mineras fue publicada el 11 de noviembre de 2011 y entró en vigencia a partir del 11 de noviembre de 2012; ese mismo año fue publicado el Reglamento de esta Ley.

Las principales razones que motivaron el desarrollo de esta normativa apuntan a:

  • Ausencia de una normativa específica, que regulara los aspectos negativos de la industria minera extractiva.
  • Materializar el concepto de “el que contamina paga”. La empresa minera debe hacerse cargo de las externalidades, e incorporarlas como un elemento más dentro del negocio minero.
  • Impedir la generación de nuevas faenas mineras abandonadas.
  • Ausencia de una garantía financiera que asegurara al Estado el cumplimiento de las medidas de cierre comprometidas por la empresa.

Sernageomin definió desde la creación de la ley N°20.551 que “Regula el Cierre de Faenas e Instalaciones Mineras” dos pilares claves que constituyen la columna vertebral de este proyecto: i) Plan de Cierre de Faenas Mineras, y ii) Garantía de Cumplimiento, siempre en el ámbito de aplicación y en el marco de que tanto gobierno como la industria, desarrollarán regulaciones y pautas complementarias para avanzar aún más en el proceso del cierre efectivo.

Durante abril de este año Sernageomin emitió la “Guía Metodológica para la Presentación y Actualización de Planes de Cierre sometidos al Procedimiento de Aplicación General”, con el objetivo de simplificar el proceso de tramitación de planes de cierre, manteniendo y uniformando criterios para que se resguarde la rigurosidad técnica por parte del Servicio.

Esta pauta, que no tiene carácter de obligatoria, entrega lineamientos y orientaciones para la elaboración del plan y sus tópicos, tales como descripción del entorno, vida útil del proyecto minero, evaluación de riesgos (bajo la sugerencia del uso de la “Guía de Evaluación de Riesgos para el Cierre de Faenas Mineras”, elaborada por Sernageomin), detalle de instalaciones remanentes y no remanentes y su estado operacional, cronograma y valorización de actividades de cierre y post-cierre (criterios y estructura aceptada), garantías financieras y su desarrollo (que deberá coincidir con el cronograma de cierre), difusión del programa (público objetivo, estrategia de implementación, formas de difusión), además de las características y formas de medición de los componentes de cierre según el tipo de instalación (tranque, relleno sanitario, rajo, entre otros).

El ámbito de aplicación de esta guía es para todas las empresas mineras medianas y grandes, particularmente a todas las titulares de faenas mineras cuya capacidad de extracción y/o procesamiento de mineral igual o superior a las 10.000 ton mensuales de mineral bruto, que de acuerdo con la Ley N° 20.551 deben someterse al procedimiento de aplicación general para la aprobación de su plan de cierre o actualización. También deberán someterse a lo definido en esta guía los consultores especializados en cierre de faenas mineras.

Por otro lado, las Garantías de Cumplimiento fueron modificadas y liberan apalancamiento a las compañías mineras, al flexibilizar los instrumentos financieros que se mantienen en custodia, esto bajo la emisión con fecha 18 de julio 2019 de ley Nº 21.169, la cual “Modifica la ley Nº 20.551”.

Una de las modificaciones relevantes es que las pólizas de garantía y a primer requerimiento, podrán ser emitidas por compañías de seguros nacionales, agregándose entonces este instrumento a los actualmente determinados como garantía y administración los certificados de depósito a la vista, boletas bancarias de garantía a la vista, certificados de depósitos de menos de 360 días, carta de crédito stand by emitida por un banco cuya clasificación de riesgo sea a lo menos A o su equivalente.

Con esta agregación, Sernageomin resguarda el caso que la empresa minera no cumpla con sus obligaciones respecto de cubrir los costos de las medidas y ejecutar las actividades, hasta el monto asegurado que contemple el plan de cierre.

En la misma línea y en beneficio del costo de auditar los planes de cierre del titular, se redujo la cantidad de años de experiencia exigibles a los auditores, desde diez a cinco años, quienes mantienen la obligación de inscribirse al Registro

Esta normativa comprende, además, la obligación de actualización del costo estimado de los planes de cierre, a las empresas mineras que se hayan acogido al régimen indicado en esta ley, y que será en reemplazo de la primera auditoría periódica establecida en el régimen general, en el mismo plazo de cinco años.

Aprobación del plan de cierre

Sernageomin y el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) elaboraron la “Guía trámite PAS Artículo 137 Reglamento del Seia”, que uniforma los criterios y exigencias técnicas de los contenidos y procedimientos establecidos para la obtención de este permiso, establecido en artículo 6° de ley 20.551, y en artículo 137 del Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental.

En específico, los contenidos técnicos y formales que deben presentarse por el Titular para acreditar el cumplimiento de los requisitos para el otorgamiento del PAS 137, son los siguientes:

  1. a) Superficie que ocupa la faena minera o de hidrocarburos.
  2. b) Ubicación de la faena minera o de hidrocarburos, indicando comuna, provincia y región y sus coordenadas UTM.
  3. c) Descripción del entorno. Plano y reseña del área de influencia, que permita conocer la zona donde pueden ocasionarse los posibles impactos vinculados a la estabilidad física y cuímica de la faena minera o de hidrocarburos. Asimismo, se deberán enunciar las áreas que comprenden la faena minera o de hidrocarburos y los aspectos geológicos y atmosféricos de dichas áreas.
  4. d) Descripción de las medidas, acciones y obras destinadas a evitar, prevenir o eliminar los potenciales impactos que se derivan del desarrollo de la industria extractiva minera, sean proyectos mineros o de hidrocarburos, en los lugares en que ésta se realice, de forma de asegurar la estabilidad física y química de los mismos, de manera de otorgar el debido resguardo a la vida y salud de las personas y medio ambiente.

Estimación del costo total

El desarrollo de un presupuesto que aborde la totalidad de los costos de un plan de cierre debe definir la clase de estimación (según lo definido por la AACE), criterios y supuestos, además de los respaldos que lo sustentan, tales como las cubicaciones, precios, rendimientos, costos financieros y de intercambio de divisas, contingencia, entre otros.

Bajo lo anterior, el escenario finalmente considerado deberá contemplar las mejores soluciones desde todo aspecto, y no únicamente desde un punto de vista financiero, cuyos resultados se materializan bajo el método de rehabilitación supuesto, el impacto previsto, y la estimación de costos inicial, para cada ítem evaluado en el Plan.

La rehabilitación, reposición o reparación de instalaciones, traslado de comunidades, remediaciones, reforestación o cierre, son algunos de las partidas que deberán atenderse en forma estratégica según los stakeholders identificados y el compromiso adquirido fuera de las obligaciones de esta normativa.

Es esencial que exista un adecuado análisis de los componentes de cierre físico (preparación y actualización de planos, talleres, cuantificaciones varias), biofísico (ambientes biológicos y físicos que serán afectados por la actividad minera, estudios de especialistas, ensayos de rehabilitación), socioeconómico (criterios de cierre social, traslado de trabajadores y sus familias, costos de evaluación de riesgos a la salud de las personas).

Pólizas de seguros y las garantías financieras deben ser reevaluadas a la espera de los resultados del plan de cierre de faena actualizado; igualmente, la estimación y provisiones financieras deberán actualizarse según esto.