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Estudio Mine 2020: Resiliencia y recursos, La minería ante la pandemia

Reporte de PwC analiza las fortalezas del sector para sobrellevar los efectos del actual escenario sanitario y los retos una vez superada la crisis.

La capacidad que está mostrando la industria minera para sobrellevar la crisis sanitaria fue uno de los focos de la 17° versión del estudio “Mine 2020: Resilient and resourceful”, que realiza PwC sobre la industria minera global.

Este año el reporte –que aborda las últimas tendencias del sector y considera las 40 empresas mineras más grandes del mundo que transan en bolsa- tiene como título “Resiliencia y recursos”, aludiendo a la capacidad que está mostrando la industria para superar este escenario de pandemia, destacando el hecho de que las compañías disponen de una serie de herramientas para alcanzar dicho objetivo, entre los que resalta su solidez financiera.

Pablo Arancibia, senior manager de industria minera de PwC, explica que algunas de las principales conclusiones del estudio tienen relación con mantener las salvaguardas apropiadas para limitar riesgos en la producción; transferir aprendizajes de aquellas operaciones que hayan sido impactadas por contagios de Covid-19; y continuar con los aportes y colaboraciones significativos a los gobiernos y comunidades para estimular la recuperación.

En ese contexto, el profesional resalta que los estados financieros fuertes y saludables de las compañías ponen a los mineros en una posición envidiable, haciendo hincapié en “mantener la moderación en materia fiscal, así como en capex y en retornos a los accionistas, para así asegurar la suficiente liquidez que permita sobrellevar cualquier impacto prolongado por el Covid-19”.

Otro de los tópicos abordados es enfocarse en procedimientos de gestión de riesgo para minimizar la probabilidad de futuras disrupciones. Esto debiese incluir la minimización de amenazas en cadena de suministros, a través de la adopción de una estrategia más local, asegura el especialista.

Junto con ello, menciona que es preciso “reimaginar el paradigma de normalidad para la planificación de dotaciones, incluyendo una nueva mirada a operaciones ‘Fly-in/Fly-out’ y a esquemas de contratación y tercerización”, a lo que se suma la disposición a continuar con los esfuerzos de automatización durante y después de la pandemia.

Efectos en la minería

Pablo Arancibia considera que hasta ahora la respuesta de las empresas mineras ante la pandemia “ha sido ejemplar, se ha mostrado un sector en extremo proactivo al momento de aplicar medidas de mitigación. Debemos destacar que la industria minera en los últimos años ha debido enfrentar constantes desafíos en los precios de los commodities y en la optimización de sus estructuras de costos, lo que ha creado no solo una resiliencia envidiable, sino también flexibilidad y rapidez de reacción ante escenarios de crisis”.

Sin embargo, advierte que a corto y mediano plazo hay dos riesgos importantes que deben ser continuamente monitoreados, ya que pueden tener efectos más significativos. “En primer lugar, están las potenciales disrupciones que pueden sufrir las cadenas de abastecimiento de equipos y suministros provenientes desde Asia; y en segundo, el inherente a las dotaciones, no solo por la dinámica de vida en campamento, sino también el riesgo latente en cada traslado desde y hacia las faenas”, señala.

En esa línea, asevera que “las operaciones pueden, de cierto modo, controlar movimientos, distancia social y sanitización durante los turnos de trabajo, pero el control es muy distinto fuera de la faena. Estrategias exitosas pasadas no garantizan ni permiten descartar impactos mayores en el corto y mediano plazo, lo que podría traer pérdidas de producción para alguno de los actores de la industria local”.

Asimismo, precisa que “las inversiones tenderán a la mesura y la búsqueda de calidad por sobre todas las cosas. Aspectos relacionados a capex sufrirán demoras y diferimientos, pero no cancelaciones, según la manifestado hasta ahora por los mineros”.

Consultado respecto de si esta crisis sanitaria implicará una reformulación de cómo la minería se lleva a cabo, Arancibia estima que “el paradigma de ‘normalidad’ no puede sino cambiar, para recoger todas las modificaciones en conducta, procedimientos, incluso actitud, y esto se verá reflejado en más de un área, principalmente en gestión de dotaciones, automatización de procesos y adopción de nuevas tecnologías a ritmos mayores”.