Monitoreo ambiental en el Salar de Atacama

Este año: Demanda de litio caería entre 1,5% y 4%

Las expertas Daniela Desormeaux, CEO de signumBox y Emily Hersh, managing partner de DCDB Group comentan sus proyecciones para el litio en este año de pandemia.

Con los mercados desafiados e impactados, el litio también sufrirá consecuencias por la embestida del coronavirus: entre un 1,5% y 4% caería su demanda en 2020. Es lo que estima la experta y CEO de signumBOX, Daniela Desormeaux.

“Antes del Covid-19, en diciembre del año pasado, estábamos previendo que la demanda crecería un 12% este ejercicio, por lo que el ajuste actual es importante”, sostiene.

En tanto, la managing partner de DCBD Group, Emily Hersh, plantea que la pandemia ha forzado a un periodo de pausa en la industria. En su visión –expuesta en el foro Covidmin 2020, evento online dedicado a revisar la minería en contexto de pandemia–, existe un momento de sobreoferta de litio, pero que se revertirá dentro de tres años, con el inicio de una fase de suboferta, por lo que el valor subirá.

Ambas analistas coinciden en el hecho de que los bajos precios actuales del litio se vinculan a una tendencia previa, de los últimos dos años, que se ha visto reforzada por la pandemia de Covid-19. Asimismo, tanto Desormeaux como Hersh apuntan a la electromovilidad como un nicho de demanda para este mineral, que entrega proyecciones positivas para el futuro.

Ajustes y precios

En entrevista con MINERÍA CHILENA, la CEO de signumBOX indica que el primer shock de la actual pandemia generó una paralización de las actividades, como un evento exógeno e inesperado para la industria. Explica que más del 50% del uso del litio está vinculado con baterías –sobre todo destinadas a la electromovilidad–, y debido a las políticas de cuarentenas aplicadas por muchas naciones, la comercialización de automóviles se ha visto afectada en los últimos meses.

En cuanto a la duración de estos impactos, la economista prevé que dadas las condiciones de aumento del desempleo y reducción del ingreso de las personas, esto va a afectar el consumo de bienes semi-durables, como un vehículo. “Si todavía hoy la compra de un auto eléctrico es considerada un bien de lujo, y no de primera necesidad, eso va a tener un impacto en la demanda, no acotado solo al primer trimestre, sino que más extendido en el tiempo”, plantea.

Desormeaux añade que desde fines de 2018 ya se estaba viviendo una caída en los precios del litio, lo que guarda relación con una ‘normalización’ del mercado. Puntualiza que entre 2016 y 2018 tuvo lugar un peak de valores que fueron más allá de los fundamentos económicos, por las proyecciones muy positivas de aquel entonces, que gatillaron un valor máximo, pero que posteriormente se ajustó.

“En ese contexto llega esta pandemia (…) Esto acentúa ese proceso, lo que vimos en el primer trimestre del año; los precios de exportación cayeron de manera importante, incluso uno ve valores cercanos a los costos, algo que no se veía hace muchos años”, sostiene.

Pese a lo anterior –y advirtiendo que los precios podrían caer incluso un poco más–, estima que el mercado se irá ajustando hacia finales de año.

En todo caso, asigna una baja probabilidad de ocurrencia a tener precios semejantes a los que hubo hace un par de años, cuando el mineral llegó a US$16.000 la tonelada.

Emily Hersh, de DCBD Group, sostuvo en su reciente presentación que la actual tendencia para el litio se suma a un escenario de bajas cotizaciones previas para este metal, de un 10%.

Crecimiento de demanda

Según expone Daniela Desormeaux, la pandemia puede haber retrasado algunos proyectos y la entrada de productos con alto consumo de litio, como vehículos eléctricos, pero prevé que a partir de 2030 la demanda del mineral podría crecer en promedio un 12% a 14% anual. Esa es una cifra tres o cuatro veces superior al crecimiento de la economía mundial.

Lo anterior responde al hecho de que las medidas para enfrentar el cambio climático permanecen intactas, objetivo que ha llevado a incentivar el uso de vehículos eléctricos. Lo ejemplifica con los incentivos entregados por el gobierno alemán y por China, que buscan aumentar el volumen de venta de estos vehículos.

Yacimientos y proyectos

En el marco del foro Covidmin 2020, Emily Hersh ahondó su análisis en los yacimientos de litio y sus respectivos costos.

Expuso que los mejores depósitos de litio corresponden a los de salmuera, toba volcánica y arcilla.

“Los depósitos de litio son fáciles de encontrar, pero difíciles y costosos para explotar”, enfatizó. Por lo tanto, uno de los desafíos para las empresas consiste en desarrollar proyectos nuevos. Sin embargo, hay regiones en que existen yacimientos con condiciones favorables. Al respecto, destacó el triángulo de litio de salmueras, presente entre Chile, Bolivia y Argentina, así como zonas de Australia.

También mencionó, en segundo término, al litio presente en toba volcánica dentro Perú y en arcillas, en el caso de México.

Hizo hincapié en que este elemento no está por sí sólo en la naturaleza, sino que en sistemas químicos compuestos y complejos.

“Como regla, una salmuera va a ser más económica en el largo plazo”, destacó Hersh, subrayando su flexibilidad y el hecho de que si bien presentan un costo de inversión más alto, posteriormente a nivel operacional estos son más bajos.