EN MINERÍA: Los espacios para la revolución 4.0

Conversamos sobre este tema con Juan Ignacio Guzmán, CEO de GEM, quien además lideró recientemente la Comisión Minería 4.0 de Cesco.

Digitalización, Inteligencia Artificial (IA) y Big Data son algunas tecnologías que desde hace algunos años han ido permeando en todas las industrias. La minería no ha estado exenta y actualmente está experimentando penetración y consolidación de estas innovaciones en distintos niveles.

Para identificar el estado de avance de estas tecnologías, considerando un horizonte hasta 2022, el Centro de Estudios del Cobre (Cesco) desarrolló la Comisión Minería 4.0. A partir de esta instancia, surgió el informe “Hacia una minería 4.0” que entrega un análisis y recomendaciones en este ámbito. Fue encabezada por el gerente general de GEM y académico de la Universidad de Chile, Juan Ignacio Guzmán, quien conversó con MINERÍA CHILENA.

Como conclusiones principales, Guzmán da cuenta de que a lo largo de la cadena de valor de la minería, existen múltiples tecnologías de la cuarta revolución industrial que se están empezando a implementar o que están adoptadas en algunas faenas.

“Lo que pudimos concluir, es que si bien la cuarta revolución industrial ha permeado en la industria minera, todavía hay muchos espacios disponibles para que el poder de esta tecnología sea el máximo. En los procesos de plantas y algunos servicios asociados por ejemplo a logística, la revolución 4.0 ha entrado relativamente bien, pero en todo el ámbito de la geociencia o extracción de minerales, todavía permanece rezagada”, enfatiza el experto.

Beneficios y ajustes

De acuerdo con Guzmán, la cuarta revolución industrial busca “reemplazar la intelectualidad humana en ciertas tareas”. Sin embargo, hace hincapié en que este proceso no busca el reemplazo total de las personas en la industria, sino que sólo en aquellas actividades en que una máquina con tecnología computacional puede entregar tomas de decisiones más rápidas, efectivas y con mejor productividad.

No obstante,  puntualiza que todas las revoluciones industriales requieren un tiempo de ajuste, donde cambia la forma de trabajar para todos los puestos y donde una cierta cantidad de empleados quedan obsoletos. “Sin duda la cuarta revolución industrial constituye una amenaza de corto plazo para trabajadores cuyas tareas pueden ser automatizadas, y en minería hay muchas que pueden serlo”, reconoce.

Lo anterior implicará un reajuste en los trabajos en un plazo cercano, donde se incluirán oportunidades en labores de mayor valor agregado, o bien con migración a otras fuentes de empleo, según explica el experto.

Actores involucrados

La Comisión Minería 4.0 identificó a los siguientes actores como esenciales en la adopción de las tecnologías de la cuarta revolución industrial, además de entregar a cada uno recomendaciones:

-Empresas mineras: Entre otras cosas, deberían realizar un cambio en el método de evaluación para decidir si se realiza o no una inversión para incorporar nuevas soluciones tecnológicas, que usualmente no han sido probadas a gran escala.

-Empresas de proveedores: Estos tienen una gran responsabilidad no solo en seguir avanzando hacia tecnologías más robustas, confiables y de menor costo, para que el Capex sea más bajo, sino que también tienen un rol en el conocimiento y en la generación de su propio cambio cultural, para generar nuevas tecnologías en sus servicios, aunque el cliente no lo requiera de forma explícita.

-Academia: Juega un rol fundamental en la generación de nuevas soluciones que excedan las capacidades de la industria. Este conocimiento debe ser impartido a nivel de alumnos de carreras asociadas a la minería que hoy no están siendo formados en estas nuevas tecnologías.

-Estado: A través de los distintos mecanismos de financiamiento puede generar instrumentos que permitan potenciar el conocimiento de este tipo de tecnologías en la industria, y desarrollar las capacidades y habilidades asociadas al conocimiento.

Guzmán indica que la comisión logró identificar 77 tecnologías asociadas a la cuarta revolución industrial, como la inteligencia artificial, la robótica o el internet de las cosas, entre otras. Éstas fueron analizadas de acuerdo a una serie de criterios y posteriormente se clasificaron conforme a la posibilidad de que éstas se implementen en el transcurso de tres años.

Covid-19 y tecnologías

En sintonía con la contingencia, el gerente general de GEM hizo hincapié en que hay dos efectos contrapuestos producto de la pandemia.

Por un lado, la crisis sanitaria fuerza a una menor dependencia de las personas con tal de mantener niveles productivos. Lo anterior impulsa a que las empresas mineras continúen la adopción de tecnologías 4.0 en desmedro de personal masivo dentro de la faena.

En la otra cara, está la recesión económica que golpea las arcas de las compañías. Por tales causas, las empresas terminan reduciendo costos, entre ellos, los que están destinados a nuevas tecnologías.

“El impacto que pudiera tener al corto plazo esta pandemia, tendrá que ver con cuál de estas dos fuerzas termine ganando”, concluye Guzmán.