El Abra cambia correa de 20 km de longitud

José Guzmán, gerente de Operaciones de El Abra, comenta que “es la primera vez que se cambia, de una sola vez, una correa tan larga en Sudamérica”.

Un hito en la historia de la faena. Así calificó Minera El Abra el cambio de la correa transportadora que funcionó por casi dos décadas, columna vertebral de la operación cuprífera, por la banda CV-103 de 20 kilómetros de longitud.

En su inicio fue la correa más extensa y fuerte del mundo, pero al alcanzar su vida útil fue necesaria su sustitución, cambio que significó un reto debido a su extensión y posición en pendiente, e involucró una inversión de aproximadamente US$33 millones. Como explica José Guzmán, gerente de Operaciones de El Abra, “es la primera vez que se cambia, de una sola vez, una correa tan larga en Sudamérica”.

La correa

La nueva cinta CV103 ST6800, marca Phoenix, tiene 1.600 mm de ancho y 19.500 metros de longitud. El recambio se produjo en el punto de menor tensión, en el sector de contrapeso de la correa y muy cerca del stock pile, zona con poco espacio de maniobra. “Por este motivo, la cinta se desplegó en forma perpendicular al sistema de transporte y en tres blondas paralelas entre sí, ambas situaciones desconocidas en nuestros procesos y poco aplicadas en forma general en cambios de cinta de esta magnitud”, destaca Ricardo Domínguez, superintendente de Ingeniería y Servicios de El Abra.

El ingreso de la cinta debía realizarse por retorno del sistema, lo que implicó que la cinta tuvo que ser invertida antes de ser ingresada. Todos los empalmes se realizaron por carga. Lo complejo es que la cinta trae en su interior antenas para que en la operación funcionen como un sistema de detección ante un eventual corte de la correa. Por ello, se realizó una discusión técnica que incluyó la asesoría de TTM, Phoenix, CBTech y FAM. El resultado fue un sistema innovador con una polea deflectora de entrada y una de salida, que darían la posibilidad de ingresar la cinta en forma casi perpendicular al sistema, además de invertirla sin causar daños en las antenas de la misma.

La cinta CV103 ST6800, marca Phoenix, tiene 1.600 mm de ancho y 19.500 metros de longitud.

Otro reto fue asegurar que las tensiones que se utilizarían para ingresar y retirar la correa fueran las adecuadas para no causar algún daño en las estructuras de soporte. En palabras de Domínguez, “para esto se realizaron diversos estudios mecánicos, que resultaron en algunos refuerzos programados y en la inclusión en la ingeniería de sistemas de medición de esfuerzos en los puntos críticos”.

Para poder ingresar y retirar la correa se diseñaron equipos de tracción; se ocuparon motores hidráulicos de gran potencia para mover la cinta instalada y la nueva que se encontraba lista para su ingreso. El proceso se inició uniendo la correa nueva con la antigua en un empalme, que utilizó los mismos estándares de los empalmes del proyecto, y además se unió la otra punta con la cinta auxiliar para iniciar el retiro de la antigua. Por otro lado, se instalaron los accesorios mecánicos para el paso de la cinta, siendo los principales la polea deflectora de entrada y frenos de seguridad, para después realizar el comisionamiento de los equipos traccionadores.

Puesta en marcha 

Con los equipos instalados, se inició el proceso de tracción, ingresando la correa nueva y procediendo al retiro de la antigua por el sector contrario. Como indica Domínguez, “esto se realiza en el sector preparado para este efecto, y se dispone la cinta de manera ordenada en una sola pila de alrededor de 350 metros. Esto es un proceso repetitivo de tiro y corte de cinta, para el cual se utilizó un sistema de última generación para corte de cintas de cable”.

Cuando el empalme de tiro llegó nuevamente a la posición de partida, se cortó este empalme y se unió nuevamente con uno de cierre, al estándar correspondiente. Acto seguido fue necesario retomar las actividades de reposición de las estructuras retiradas inicialmente y alinear los sistemas, para culminar con la puesta en marcha de la correa.

Resultados

Los trabajos comenzaron el 18 de mayo y se extendieron por 13 días. En la madrugada del 30 de mayo se concluyó el empalme de cierre número 40, que unió los extremos de la nueva cinta. Durante la noche de esa jornada se realizaron pruebas de movimiento, para que al día siguiente la nueva correa tuviera su primera carga, proveniente del chancador primario ubicado en la mina.

Para el gerente general de Minera El Abra, Rubén Funes, este proyecto “fue una labor que involucró muchas disciplinas y que se desarrolló con seguridad, cumpliendo cada actividad bajo la premisa de la producción segura. Ahora iniciamos la operación de una nueva correa, la que esperamos dure el tiempo que resta del proyecto Sulfolix”.