x
Fotografía: División El Teniente, Codelco.

División El Teniente: Conciliando tradición con el reto de evolucionar

Sacar adelante el reformulado proyecto Nuevo Nivel Mina, junto con otras iniciativas para mantener producción, y una baja prevista de 15% en sus leyes, son parte del escenario que enfrenta el gigante subterráneo. “Tenemos un futuro muy desafiante”, reconoce su gerente de Recursos Mineros y Desarrollo, Antonio Bonani.

“Contar con un yacimiento de clase mundial, una adecuada planificación-gestión operacional de los recursos minerales y, por supuesto, preponderante atención en la seguridad de los trabajadores, seguirán siendo requisitos para transformar las riquezas minerales en beneficios para el país”, afirma Antonio Bonani, gerente de Recursos Mineros y Desarrollo de División El Teniente, de Codelco, consultado sobre cuáles son a su juicio los factores más relevantes a tener en cuenta a la hora de gestionar una faena subterránea de la magnitud de esta centenaria mina.

Asimismo, agrega que el actual contexto que vive la minería y los distintos aspectos relacionados con la sustentabilidad del negocio, involucran nuevos ejes “de primera importancia”, como el cuidado del medio ambiente y el trabajo con las comunidades. También hace hincapié en que “la apuesta por nuevas tecnologías y el desarrollo del capital humano -tanto propio como de las empresas colaboradoras-, son parte de las claves que nos permitirán cumplir los compromisos productivos, sin perder competitividad”.

Antonio Bonani, gerente de Recursos Mineros y Desarrollo de División El Teniente.

En cuanto a los desafíos que tiene esta operación, destaca sacar adelante el Nuevo Nivel Mina: “Tenemos una gran tradición que mantener, pero además tenemos que evolucionar”, advierte.

¿Qué aspectos han sido los más relevantes para lograr los positivos resultados de producción que ha obtenido El Teniente?

Los actuales resultados son fruto de la ardua labor que desde hace tiempo lleva a cabo el equipo humano que trabaja en la División. No obstante, tenemos un futuro muy desafiante para mantener los logros alcanzados. Las leyes de alimentación bajarán en torno a un 15% durante el primer quinquenio, y debemos poner en marcha un importante número de proyectos para reponer el área productiva; esto presenta grandes retos en términos de logística y eficiencia en la inversión de capital.

¿Podrán mantener estos logros en producción y costos?

División El Teniente es la que presenta los mejores valores de desempeño entre todas las de Codelco, tanto desde el punto de vista del cumplimiento de indicadores claves del negocio, como producción y costos (con un C1 de US$97/lb), así como también la calidad y potencialidad del equipo de personas. Esto último ha sido clave en el logro de los objetivos.

En los próximos años enfrentaremos un proceso desafiante con el descenso de nuestras variables mineras (leyes del mineral en un principio, posteriormente la División estará muy ajustada en tonelaje), por lo tanto, proyectamos un deterioro en producción y costos. Además, encaramos un periodo de altas inversiones para poder concretar con éxito el desarrollo de los proyectos mineros que sustentarán el futuro de la División por los próximos 50 años.

Esto nos impone una tarea compleja: desafiar nuestro plan quinquenal a fin de mitigar y/o reducir al máximo el impacto del escenario antes señalado, lo cual implica ser disciplinados en la operación, confiables con nuestras mantenciones, anticipar vulnerabilidades, preparar el capital humano crítico, y ser creativos en la búsqueda y materialización de oportunidades que aporten valor al negocio, lo que junto con un proceso de toma de decisiones oportuno, nos permitirá desplegar un mejor plan de negocio para la Corporación.

Producción

¿Cuáles son los actuales niveles de producción y movimiento de mineral de la faena?

La producción actual de El Teniente es de 475.000 tcf por año (2016). Esto implica minar 50 millones de toneladas de mineral; la mayor parte proveniente desde la operación subterránea. Además contamos con una faena de cielo abierto que aporta 5,5 millones de toneladas de mineral al año, que entrega una mayor confiabilidad a la producción global.

¿En cuántos frentes o áreas se trabaja?

Gestionamos diez frentes en producción simultánea en la mina subterránea, con tres sectores principales (Esmeralda, Reservas Norte y Diablo Regimiento) que concentran el 60% de la producción, que va a la planta Colón, y una faena de cielo abierto que alimenta la planta de Sewell.

El resto de la producción viene de frentes y extensiones menores, que nos permiten alcanzar los regímenes actuales y nuestra ley media de mineral, que se encuentra en el rango de 0,95% a 0,99% de cobre total.

Innovación

¿Qué impacto ha tenido la incorporación de nuevas tecnologías?

Aporta significativamente al desarrollo y continuidad de la División, no sólo en lo relacionado a equipos mineros, sino que también en la gestión de recursos humanos.

Una de las últimas innovaciones aplicadas en la mina ha sido la adopción de la técnica de Fracturamiento Hidráulico como una actividad habitual dentro del proceso minero. La incorporación (de innovaciones) en términos de fortificación y diseño minero han permitido reducir la exposición de personas a los riesgos sísmicos propios de la actividad. Una mención especial merece la automatización y operación remota de equipos en zonas vulnerables; esto no sólo aumenta la seguridad de nuestros trabajadores, sino que también apunta a aumentar la productividad y mejorar los costos.

¿Qué esfuerzos realizan para evitar los riesgos por estallidos de roca y otros?

Durante las últimas décadas hemos generado una serie de reglas de operación para el método de explotación, denominadas Reglas del Caving, las cuales definen y aplican desde la etapa de planificación, en términos de crecimiento y control de la geometría de la cavidad (entendimiento del comportamiento del cerro), y luego se acompaña de control y disciplina en la etapa operacional, logrando una adecuada gestión de variables críticas para mantener un sector minero en óptimas condiciones y extraer el mineral planificado, tanto en cantidad como en la calidad esperada, bajo riesgos técnicos controlados.

La implementación sistemática del fracturamiento hidráulico ha sido otro eje clave para reducir el riesgo de estallido de roca, lográndose un significativo avance en la reducción de eventos de alto riesgo. El sistema de monitoreo sísmico, que cuenta con 130 estaciones de medición, nos ha permitido también anticipar condiciones, y ya es parte de los antecedentes que alimentan la toma de decisiones de la operación al momento de realizar sus actividades.

Por último, y no menos importante, ha sido una transformación cultural en la aplicación de estándares de seguridad, que capacitan al equipo humano para una mejor toma de decisiones al momento de detectar riesgos y así eliminar accidentes.

Nuevo Nivel Mina

¿Cuáles han sido las principales dificultades en el desarrollo del Nuevo Nivel Mina (NNM) y qué soluciones están implementando?

Durante la construcción surgieron una serie de dificultades geológicas y geomecánicas no identificadas en la formulación original del proyecto, y que presentaron un riesgo para la seguridad de los trabajadores y la integridad de los activos, lo que hizo necesario aplazar su implementación y modificar la estrategia original del proyecto. Así, luego de diversos estudios, se presentó al Directorio un plan de desarrollo alternativo, que fue aprobado durante el presente año.

Debido a lo mencionado anteriormente, la tecnología juega un rol fundamental en las soluciones que estamos implementando. Por primera vez en la historia de la minería a nivel mundial, en el NNM se está utilizando el hidrofracturamiento para el preacondicionamiento del macizo rocoso en el entorno de túneles, lo que permite controlar la sismicidad en la mina y, por ende, aminorar los efectos de los fenómenos de estallido de roca. De la misma forma, se está utilizando un nuevo estándar de fortificación de túneles, que aumenta la capacidad de resistencia, al igual que una mayor mecanización de equipos para instalar la fortificación, con foco en reducir el riesgo de las personas.

¿Qué lecciones sacan de esta experiencia?

El desarrollo del Proyecto NNM y las dificultades que hemos enfrentado en este periodo, nos preparan de mejor forma para lo que será la explotación de El Teniente por las próximas décadas. La profundización en la explotación de nuestro yacimiento tendrá condiciones distintas a las actuales y por eso nos demanda una adaptación y mayor conocimiento, así como inclusión de tecnologías que permitan la menor exposición de personas. También es clave desplegar un trabajo en equipo, integrando todas las disciplinas, áreas operativas y uso eficiente de recursos disponibles, para alcanzar la meta de iniciar y sostener la producción desde este nivel, a comenzar el año 2023.

¿Cómo están proyectando el plan de producción para este periodo hasta que el NNM entre en operación y luego alcance sus metas de diseño?

Proyectamos un plan de desarrollo en el cual juegan un rol importante todos los sectores mineros en operación actualmente, con los cuales debemos sostener la producción durante el próximo quinquenio. A la vez, estamos desarrollando obras tempranas e ingenierías para otros sectores mineros, como Recursos Norte, cuya entrada está prevista para 2020. Otros proyectos como Andesita y Diamante, que se encuentran prontos a iniciar estudios de ingeniería de factibilidad, son aportes relevantes del plan integrado y sus puestas en marcha están planificadas entre 2023 y 2024. De esta forma, junto al primer sector a cota del NNM, denominado Andes Norte, serán los encargados de sostener la producción a los actuales regímenes productivos, al menos las dos décadas siguientes, cuando otros sectores mineros, también a cota del NNM, comiencen a ser relevantes.

¿Cuán distinta será la gestión del NNM respecto de la actual faena?

En términos del método de explotación subterráneo, la operación del NNM no será distinta a la actual, pues seguiremos con Panel Caving Convencional, más fracturamiento hidráulico de la roca. Pero sí hay ciertos cambios en los diseños de los layout mineros, separación entre niveles y tamaños de algunas excavaciones mineras.

La explotación será a un nuevo nivel (Cota Teniente 9), algo histórico, en el sentido que marca el inicio de la operación de este yacimiento por debajo de la cota del sistema de transporte principal Teniente 8; toda la explotación de esta faena durante más de 50 años ha sido realizada por sobre esta cota. Similar situación representará el NNM.

Otros aspectos, que si bien hoy en día están con nosotros pero sus usos serán más intensivos, son los relacionados con tecnología de las comunicaciones, sensorización de las operaciones al máximo, gestión de datos mineros en tiempo real, operación a distancia y minería autónoma.

¿Qué desafíos plantea eso en términos del equipo humano?

La minería que se espera alcanzar en el NNM, más inteligente que la actual, requiere de un equipo de personas con formación y conocimientos en varios aspectos, distintos a los actualmente ligados a la minería extractiva: personas que tengan incorporado en forma natural el trabajo en plataformas colaborativas de red, computación, electrónica, robótica, mecatrónica, entre otras. La inclusión de la mujer es otro de los pilares fundamentales del futuro de Codelco, y de la minería a nivel mundial. Otros elementos a fortalecer son los ligados a la sociología y psicología, y así actuar preventivamente frente a impactos psicosociales con ocasión del trabajo y una fuerte adaptación al cambio, que será una constante en la minería del mediano y largo plazo.

Los equipos mineros que mueven El Teniente

Explotar yacimiento de las dimensiones de El Teniente requiere una importante flota de equipos para transportar y procesar el mineral. “En la mina subterránea operamos con una flota de 70 LHDs de entre 7 y 15 yd3 y 20 Jumbos”, detalla el gerente de Recursos Mineros y Desarrollo de la División, Antonio Bonani.

Asimismo, puntualiza que para el transporte intermedio cuentan con doce camiones en el acarreo Teniente 7 (cuatro Supra y ocho CAT 775), y una flota de cinco trenes en el acarreo de la Mina Esmeralda. Además, operan con seis chancadores interior mina.

Como sistemas de transporte principal El Teniente dispone de una flota de diez trenes a la planta Colón y cinco trenes a la planta Sewell. En la faena de rajo abierto, en tanto, trabajan con 15 camiones CAT 777 y tres cargadores frontales CAT 992.