Equipo completo a cargo del proceso

Collahuasi: nueva forma de abordar mantenciones mayores

Con repotenciamiento de molino de bolas. La minera se autoimpuso el desafío de liderar de manera integral el proceso, el que estuvo a cargo de la vicepresidencia de Proyectos.

*Artículo elaborado por especialistas de Collahuasi.

Como uno de sus hitos del año pasado, Collahuasi concretó el proyecto de mantención del molino 1012 de 17MW en sólo 71 días y sin accidentes. El proyecto implicó el cambio de rotor, estator GMD, y rediseño de la descarga del equipo para lograr un aumento de potencia disponible e incrementar el nivel de llenado para tratar mineral de mayor dureza, logrando una mayor capacidad de procesamiento de 4,4%.

Cuando llegó el momento de comenzar la mantención de sus molinos en 2019, desde la compañía señalan que se autoimpusieron un desafío: liderar de manera integral el proceso de repotenciamiento, labor que históricamente se encomendaba en su totalidad a empresas contratistas. Culminado con éxito, la mantención se transformó en uno de los logros más relevantes de la vicepresidencia de Proyectos y de la compañía, generando una nueva manera de abordar internamente labores de esta magnitud.

El trabajo generó conocimiento y aprendizajes que habilitarán a la minera y a sus trabajadores para replicar esta experiencia en otras unidades. “Decidimos asumir un rol protagónico y regido a nuestro modelo de gestión, que es el Ciclo de Gestión de Riesgos. A partir de eso, hoy tenemos la confianza y la convicción de que sí podemos liderar como equipo, procesos desafiantes, complejos y exigentes con una toma de riesgos controlada”, cuenta Dalibor Dragicevic, vicepresidente ejecutivo de Operaciones de Collahuasi.

Añaden que impulsar este proyecto, que se enmarca en la búsqueda de iniciativas de alta rentabilidad y baja inversión, implicó pasar de un proceso de delegación de tareas de planificación y ejecución en terceros, a articular un sistema de trabajo conjunto con las empresas de soporte, bajo un estricto sistema de supervisión técnica para los distintos equipos de trabajo.

Una de las personas que participó del proceso fue Christian Barros, superintendente de Construcción de Proyectos de la compañía y quien actualmente se desempeña como superintendente de shutdown y monitoreo sintomático. El ejecutivo explica que desde que se decidió que Collahuasi liderara el proceso de mantención, el foco estuvo en la detección de aprendizajes de las mantenciones anteriores, para encauzar y nutrir el proceso, con el objetivo de lograr a tiempo y sin accidentes el proyecto de repotenciamiento. “No había espacio para errores, y poner la mirada en las oportunidades de mejora permitió asegurar la correcta implementación del Ciclo de Gestión de Riesgos y junto a nuestros proveedores locales, completar exitosamente el proceso”, afirma.

La realización de talleres y de trabajo coordinado entre equipos permitió hacer viable el proyecto. Así, se logró enlazar la mantención con el Ciclo de Gestión de Riesgos, instalar capacidades internas para el desarrollo de todas las etapas, incorporar empresas proveedoras locales y nacionales en el proceso, y mantener una comunicación fluida entre las unidades técnicas participantes.

Eduardo Nilo, gerente general de Metso Chile y vicepresidente de la región de Pacific Rim, indica: “Esta es una actividad de alta complejidad en el segmento de mantención en el rubro minero, no sólo por la magnitud de los trabajos, sino que también por el requerimiento de coordinación entre empresas. Durante la ejecución se realizaron varias mejoras, generando un resultado destacable que ha llamado la atención a otras empresas mineras a nivel mundial que deben realizar esta tarea a futuro”.

Desafío mayor

En lo técnico, la operación de mantener un molino de 17 MW para ampliar la capacidad de la línea 3 de la planta de Collahuasi, con equipos de estatores de 110 toneladas, sus respectivas bobinas de cobre, entre otros elementos, significó un proceso de planificación intenso, dado que el montaje de estos grandes equipos hubo que hacerlo prácticamente desde cero, mientras la planta concentradora tenía que seguir operando.

Parte de los riesgos detectados apuntaban a que no se alterara la producción, no generar riesgos de seguridad para los trabajadores y facilitar la coordinación del trabajo de las áreas de ingeniería y de servicios. “El conocimiento del entorno fue un factor determinante para planificar y ejecutar el proceso de mantención”, dice Christian Barros.

¿Los resultados? la tarea de mantención del molino se logró en 71 días -y no en los 90 contemplados originalmente-­, con más de 2.600 horas de trabajo, sin ningún accidente registrado, para un proyecto que implicó cambio de rotor, estator y cajas de enfriamiento del sistema GMD, además del rediseño de la descarga del molino para lograr un aumento de potencia disponible e incrementar el nivel de llenado requerido para tratar mineral de mayor dureza, logrando un aumento de capacidad de procesamiento de 4,4%.

“Esta fue una toma de riesgo alta, pero fue primordial el conocimiento y la capacidad de liderazgo de quienes trabajaron en el proyecto. Nosotros somos quienes mejor conocemos la operación de los equipos y su funcionamiento. Fue un sacrificio tremendo, pero valió la pena. Ahora conocemos mejor el proceso y cada uno de sus pasos, y eso es invaluable”, relata el ejecutivo de Collahuasi.