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CFT construido en Los Vilos por Minera Los Pelambres.

Buenas prácticas en minería: Apuntando a un desarrollo integrado empresarial y territorial

Generar alianzas y acuerdos colaborativos, así como transparentar los procesos y acciones que puedan tener impacto en la población vecina, son parte de los procesos de relacionamiento que las mineras están impulsando con sus comunidades.

“Sustentabilidad es la capacidad de satisfacer las necesidades del presente, sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades”, ha señalado Joaquín Villarino, presidente ejecutivo del Consejo Minero, al referirse a la visión de la industria sobre este desafío, cada vez más relevante para obtener la licencia social para sus operaciones.

En este contexto, precisó que si un país quiere avanzar hacia el desarrollo sostenible debe cumplir con tres pilares fundamentales: crecimiento económico, desarrollo social y cuidado del medio ambiente.

Así lo subrayó también Jean-Paul Luksic, presidente del Directorio de Antofagasta plc, en un reciente seminario organizado por el Primer Tribunal Ambiental y la Universidad Alberto Hurtado en Antofagasta.

“El desarrollo de la empresa, el desarrollo territorial de una comuna y la conservación del medio ambiente no son opuestos ni contradictorios. No estamos buscando sólo que sean complementarios o que coexistan, sino que las partes entendamos que nuestro desarrollo empresarial debe aportar al desarrollo del territorio de manera integral”, sostuvo el ejecutivo

Esa compresión, dijo, ha llevado al grupo minero a desarrollar un nuevo proceso de relacionamiento con las comunidades, el cual se basa en pasar de la competencia a la convivencia.

“Hoy debemos conectarnos y conversar con todos los vecinos y sus necesidades -apuntó Luksic-, generar alianzas y acuerdos colaborativos, transparentar nuestros procesos, dar cuenta de nuestro actuar frente a una sociedad cada vez más informada y empoderada”, precisando que la compañía aprendió esta lección por experiencias como la de Caimanes.

CFT con gratuidad

Minera Los Pelambres, participa -en conjunto con las comunidades, los gobiernos locales y el gobierno provincial- en unas 130 iniciativas en diez áreas temáticas en las comunas de Canela, Illapel, Salamanca y Los Vilos.

En el marco de estos esfuerzos colaborativos está la reciente inauguración del primer Centro de Formación Técnica (CFT) con gratuidad de la Provincia del Choapa, en la Región de Coquimbo, el cual fue construido por la minera en Los Vilos, y es operado por la Universidad Católica del Norte a través del Ceduc.

Según destacaron desde la compañía, gracias a esta iniciativa más de 300 alumnos podrán continuar sus estudios superiores en la zona, sin tener que desplazarse a grandes centros urbanos, como Santiago, Valparaíso o La Serena.

El nuevo establecimiento de educación superior cuenta con dos edificios de 3.300 m² y está equipado con talleres mecánico y eléctrico, salas de simulación de maquinaria pesada, box clínico, planta minera piloto, salas de computación, casino, auditorio y todo el equipamiento necesario.

En su inauguración, Iván Arriagada, presidente ejecutivo de Antofagasta plc, hizo hincapié en que este establecimiento “es fruto de un cambio en la forma de entender nuestra relación con las comunidades vecinas a nuestras operaciones, con el objetivo de ser un aporte relevante a su bienestar y desarrollo”.

La compañía entregó en comodato las instalaciones a Ceduc UCN y dispuso una inversión de $2.000 millones para habilitar el recinto y acondicionarlo con los requerimientos técnicos de cada especialidad. A la fecha el CFT imparte seis carreras.

Casas Abiertas

El  relacionamiento temprano con las comunidades es una experiencia clave que ha puesto en práctica el proyecto NuevaUnión, también fruto del aprendizaje que dejó lo ocurrido con El Morro, yacimiento que hoy, en combinación con Relincho, busca una segunda oportunidad para concretarse. Dicha iniciativa ya contaba con su Estudio de Impacto Ambiental (EIA) aprobado, pero fracasó por las acciones judiciales presentadas por comunidades indígenas de la zona que se oponían a su construcción.

Por ello, en esta segunda oportunidad, el joint venture de Goldcorp y Teck se ha impuesto como prioridad desarrollar un proyecto que establezca “un nuevo estándar en el compromiso con la comunidad, la responsabilidad ambiental y la creación de valor”, como lo indican en su sitio web.

De esta forma, NuevaUnión inició en agosto de 2016 un proceso de Participación Ciudadana Anticipada para informar e incluir tempranamente a las comunidades locales sobre el desarrollo del EIA de su proyecto, y consensuar mecanismos de diálogo que permitan recoger temas de interés y dar cuenta de los avances y resultados. Esto se ha canalizado a través de “Casas Abiertas” y reuniones con las organizaciones y comunidades locales en varias ciudades y localidades cercanas a las áreas del proyecto, principalmente en la provincia del Huasco.

A principios de septiembre último realizaron la Quinta Ronda de este proceso, en la cual informaron a las comunidades de Vallenar, Alto del Carmen, Maitencillo, Huasco, Freirina y Copiapó sobre los impactos, así como las medidas de mitigación y compensación que propone esta futura faena de cobre, oro y molibdeno.

“Es una información muy importante, ya que abarca flora, vegetación, fauna terrestre, calidad del aire, recursos hídricos y a las comunidades y personas que viven en el área de influencia del proyecto”, señaló Esteban Illanes, gerente de Comunicaciones y Relaciones Gubernamentales de la empresa.

Plan de monitoreo de vibraciones

La importancia del diálogo y la transparencia con las comunidades vecinas también es el foco de otra iniciativa que ha sido destacada por el Consejo Minero: el Plan de Monitoreo de Vibraciones por Tronaduras, que dispuso hace unos años Minera Candelaria.

Este programa consiste en la instalación de equipos de medición en diferentes puntos de la comuna de Tierra Amarilla, los que diariamente vigilan los eventuales efectos de las tronaduras realizadas en el rajo de la faena del grupo Lundin Mining y en las minas subterráneas Santos, Alcaparrosa y Candelaria Norte.

Todo surgió como respuesta a la preocupación manifestada por la comunidad local. Por esto, el principal objetivo de esta buena práctica es medir y controlar los eventuales efectos de las tronaduras.

Para su implementación, la minera definió un plan de trabajo en conjunto con los vecinos para monitorear los sectores estratégicos de Tierra Amarilla. De esta forma, se miden y registran parámetros como la velocidad de las partículas y las frecuencias de vibración predominantes, lo que permite estimar el posible efecto en las infraestructuras y en la percepción humana, de acuerdo a los niveles de vibración generados. Todo, con el objetivo de calcular, controlar y generar tronaduras que no afecten a las comunidades, de manera de privilegiar y potenciar una producción segura.

Además, y como parte del compromiso asumido con la comunidad de Tierra Amarilla y las autoridades, Minera Candelaria a través de su gerencia de Comunicaciones y Asuntos Públicos, informa diariamente a los vecinos, por medio de la radioemisora local y plataformas digitales, los horarios de tronadura, tanto del rajo como de las operaciones subterráneas. Como paso adicional, la compañía decidió no realizar estas detonaciones durante feriados y domingos.

Estos son sólo algunos ejemplos de una nueva forma de relacionamiento por parte de la industria minera con sus stakeholders, un cambio cada vez más relevante a la luz de una sociedad civil más empoderada y consciente de sus derechos.

Las metas de Codelco

En el caso de Codelco, la estatal se ha impuesto un ambicioso Plan Maestro en materia de sustentabilidad y ética de los negocios, el cual contempla cerca de 240 metas concretas a 2040. Este esfuerzo tiene dos escalas intermedias, a 2020 y a 2030, explica Patricio Chávez, vicepresidente de Asuntos Públicos y Sustentabilidad: “Para 2020 debemos cumplir con 100 de las metas en seis ámbitos de acción: seguridad y salud laboral, medio ambiente, comunidades y desarrollo del territorio, negocio y gobierno corporativo y personas e innovación estratégica”.

El ejecutivo añade que la primera y más importante meta es erradicar las fatalidades en las faenas. En materia ambiental, a 2020 deben haber reducido un 10% el uso de agua fresca en el procesamiento de cobre, para luego ir cambiando sus fuentes de agua continental por agua de mar.

“En materia de emisiones de las fundiciones debemos alcanzar porcentajes de captura superiores a los que exige una ley que entra en plena vigencia este año. Existen metas de inclusión de género, de sistematización de la gestión de los riesgos, la transparencia y la ética. No tener incidentes ambientales o comunitarios también forma parte de nuestros objetivos. Tener nuestra cartera comercial de productos de cobre trazables es otro compromiso”, precisa.

Finalmente, hace hincapié en que quieren definir todos los procesos que constituyen el Plan de Negocios y Desarrollo, que incluyen todas las variables de sustentabilidad, asegurando un costo C1 promedio en el segundo cuartil de la industria.