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Ministra de Minería en la inauguración de Atexpo

Atexpo 2014: Gobierno y privados enfrentan los desafíos de Atacama

Los actores ya han iniciado una mesa conjunta para destrabar inversiones en la región, donde según Corproa existen 12 proyectos paralizados.

Para nadie es una novedad que la Región de Atacama -donde la minería representa un 40% de su PIB- no está pasando por el mejor de sus momentos. De hecho, durante la inauguración Atexpo 2014 Daniel Llorente, presidente de la Corproa, puso énfasis en las cifras que delatan esta situación: “Existen 12 proyectos paralizados, equivalentes a US$28.000 millones. Asimismo, éramos la región que generaba más empleo y ahora es donde crece mayormente la tasa de desocupación, y todo esto por falta de diálogo”, sostuvo.

Ante estos comentarios Miguel Vargas, intendente de la Región de Atacama, señaló que “la semana pasada dimos un paso sustancial, ya que nuestro gobierno llamó al empresariado a una mesa público-privada para compartir las inquietudes, así recogemos el llamado que hace el presidente de Corproa para el desarrollo de nuestra región”.

Por su parte la ministra de Minería, Aurora Williams, quien también estuvo presente en la ceremonia inaugural de la feria, realizada en Copiapó, destacó que “no cabe duda que hay niveles de ineficiencia importante por parte de los organismos relacionados a la minería y es por ello que enviamos un paquete de medidas que intentan dar solución a ese fenómeno. Tenemos duplicidades y permisos que no tienen valor. A veces tenemos una creatividad algo desatada y se nos ocurren procesos que no son buenos”.

“Todo esto es importante porque hay que recordar que en los próximos 35 años la minería se concentrará en la zona central del país, donde vive el 60% de la población”, puntualizó la ministra.

Respecto a la postergación de las inversiones, Llorente dijo esperar “que esto sea solo un mal rato y que pase. De hecho, ya hubo una mesa que tuvo su primera reunión donde se juntaron empresas mineras relevantes, la Corproa, la Cámara Chilena de la Construcción y autoridades”. Según especificó el dirigente, “la primera jornada fue de análisis y se constituyó una secretaría ejecutiva. También comenzamos el trabajo para recopilar información y estamos desarrollando un cronograma y los procedimientos con los que operaremos. Lo importante es ver cómo apoyar a las empresas que no han cumplido con su RCA”.

Cabe señalar que según los organizadores, Atexpo 2014 -III Feria Internacional y X Rueda de Negocios para la Región de Atacama- tuvo una asistencia de 12.000 personas (en 2013 fueron 10.000), 170 empresas nacionales y extranjeras (donde se cuentan 48 microempresarios mineros de la región), 300 marcas representadas y 3.000 reuniones comerciales en la rueda de negocios con 70 ejecutivos.

Proyectos con expectativas
Así como hay proyectos con complicaciones también hay otros que dan esperanza a la región. El gerente de Abastecimiento de Minera Candelaria y Ojos del Salado, Sergio Icazategui, aseguró que “en nuestro caso hemos seguido operando tal como lo hemos hecho en los últimos diez años”. En este sentido, respecto de la posible ampliación de operaciones indicó que “es algo que se va a analizar próximamente, en la medida que sea algo factible económicamente, que se puedan conseguir los permisos y sea sustentable”. Cabe recordar que recientemente Freeport McMoRan concretó la venta de su 80% en la propiedad de estas faenas a la canadiense Ludmin Resource.

En tanto, el gerente de Abastecimiento de SCM Lumina Copper, Héctor Sepúlveda, señaló que cerca de US$500 millones ya se encuentran comprometidos en la primera fase de operación del yacimiento Caserones, con un 50% de proveedores de la Región de Atacama, mientras que entre US$500 a US$600 millones están considerados en adelante como presupuesto anual en materiales y servicios, con sus respectivas compras y contratos. “El 40% de eso son materiales, insumos y repuestos, y el otro 60% son contratos de servicios”, puntualizó.

El jefe de Finanzas de la Minera Atacama Kozan, Rodrigo Albornoz, comentó que la compañía tiene considerado un aumento de producción estimada en cerca de 10% para los próximos dos años y que la producción de Tierra Amarilla podría triplicarse. “Todo esto tendría grandes repercusiones porque el personal de esa operación es 95% de la Región de Atacama”, aseguró.

Contratación local
El énfasis dado por Albornoz en el tema laboral se debió a preguntas de los asistentes que participaron en los seminarios realizados en Atexpo. Pero no fue lo único que preocupaba a los atacameños; también mostraron inquietud por las oportunidades para los proveedores de la zona, como una de las medidas que podría ayudar a reactivar la economía regional.

Al respecto, Daniel Llorente manifestó: “Solicitamos el compromiso del mandante. Está claro que somos un país centralizado, y lo vivimos cada vez que nos enfrentamos a un contrato, el mandante tiende a pensar -especialmente en la construcción de los grandes proyectos- que Atacama no tiene los recursos para atenderlos. Estamos pidiendo estar dentro del mismo nivel de oportunidades; en Atacama hay empresas capaces y contratistas de clase mundial, y de hecho trabajan en gran parte de la minería nacional. Le pedimos a los mandantes que les den las oportunidades”.

Héctor Sepúlveda, de Caserones, aseguró que “si bien es cierto que se nos pide mayor contratación de proveedores locales”, también hay que tomar en cuenta que se requieren proveedores de servicios que los puedan garantizar a largo plazo y de gran calidad, “es por ello que optamos por los grandes proveedores”, dijo. Sin embargo, precisó que estas firmas podrían, a su vez, contratar empresas locales “y ahí creo que se podría dar una mayor sinergia”, acotó.

El ejecutivo hizo mención a que Caserones está sacando todo su concentrado de cobre por el puerto de Coquimbo “y el contrato de transporte terrestre de este producto, que es muy relevante, está en un 100% en empresas de la Región de Atacama”.

Sergio Icazategui, de Candelaria y Ojos del Salado, indicó que “lo que hemos gastado en servicios en los últimos años, dejando fuera la energía eléctrica, supera los US$100 millones. De ese total, el impacto en la contratación de servicios con mano de obra de la región es superior al 50%”. En este sentido, con respecto a los recursos que quedan o no en Atacama, dijo que “hay que tener en cuenta que muchas veces la factura viene desde Santiago, pero gran parte de los sueldos se pagan acá”.