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Antofagasta liderará producción de nanopartículas de cobre

Experiencia pionera en el marco del Clúster Minero, es apoyada por Corfo e Innova Chile. Emprendedores locales montaron el primer laboratorio y planta de procesamiento que opera en el país a nivel industrial.

Como centro productivo minero mundial, Chile está avanzando en darle mayor valor agregado a sus principales commodities, como el cobre. Uno de esos caminos es la producción de nanopartículas, las que hasta hace un tiempo eran exclusivamente fabricadas en Estados Unidos, Japón, China, España, Alemania, Corea del Sur, entre otros países, para cubrir la demanda global.

Aprovechando la amplia experiencia en materia de aditivos para la minería del cobre y optimización de procesos metalúrgicos, se implementó en Antofagasta el primer laboratorio y centro industrial que produce nanopartículas “100% made in Chile”. La iniciativa es de GProcess, del emprendedor local Roberto Cifuentes, y está científicamente avalada por las universidades Católica del Norte y Católica de Chile, entre otras entidades.

Este desarrollo es considerado uno de los proyectos más importantes que se está gestando en el marco de la estrategia Clúster Minero que lideran Corfo e Innova Chile, ya que junto con diversificar la matriz productiva desde Antofagasta, nuestro país podría liderar esta emergente industria a nivel latinoamericano.

“Hoy en Chile se producen nanopartículas de cobre a baja escala en universidades y algunos centros de investigación, no obstante son volúmenes bajos que no podrían cubrir una demanda masiva global. La industria en el mundo cada año está requiriendo mayores volúmenes de nanopartículas de cobre, en especial en sectores altamente tecnológicos, como la biomedicina y la microelectrónica”, destaca Cifuentes. “Aprovechando que nuestro proceso es modular, podemos producir grandes volúmenes con un alto estándar de calidad y tamaño, nunca antes pensado en la industria nacional”, asegura.

El emprendedor de Antofagasta Roberto Cifuentes.

Usos de las nanopartículas

Para que una nanopartícula de cobre sea considerada de tamaño “nano”, ésta debe medir necesariamente menos de 100 nanómetros. Además, la forma de las partículas puede jugar un rol fundamental, dependiendo de la aplicación que se les quiera dar. Hoy los principales usos masivos se concentran en la salud, industria sanitaria, de electrónica y cosmética.

En Antofagasta, empleando metal de cobre y plata, se están produciendo estas partículas que son invisibles al ojo humano, pero que en su aplicación industrial pueden generar cambios a gran escala.

Por ejemplo, aprovechando las propiedades antimicrobianas del metal rojo y a través de la nanotecnología, estas virtudes también pueden ser traspasadas a artículos de plástico o recubrimientos, agregándose como aditivo al proceso productivo de cualquier objeto fabricado con polímeros.

Perspectivas

Respecto de las proyecciones de este desarrollo, Cifuentes resalta que las aplicaciones son diversas y que vienen a revolucionar la industria, dado que las nanopartículas no sólo se utilizan en instalaciones hospitalarias. “Su uso también puede extenderse a muebles, recubrimientos, textiles o pinturas, ampliando las posibilidades de manejo y aplicación de la propiedad antibacterial del cobre”, subraya.

Según el emprendedor, el metal rojo puede ser más efectivo como bactericida, pero tiene limitaciones en cuanto a precio, procesabilidad y estética. “Los polímeros con nanopartículas de cobre no pretenden reemplazarlo, sino complementar sus beneficios, ampliando su uso en un mundo que, para bien o mal, tiende a lo plástico”, comenta.

En este sentido, puntualiza que a diferencia de las aleaciones tradicionales, con la nanotecnología existe la capacidad de controlar todo el proceso. “Puedes diseñar cuánto quieres que tenga de cobre y cuánto quieres que libere de él, mientras que en las aleaciones eso no se maneja. Lo mismo ocurre con las nanopartículas de oro y plata, las que también tenemos capacidad de producir desde Antofagasta para el mundo”, explica.

Sobre la iniciativa, la directora ejecutiva del Comité de Desarrollo Productivo Regional, Marlene Sánchez, destacó que “este proyecto de nanotecnología es una muestra de lo que estamos promoviendo y generando con la estrategia de Clúster Minero. En este sentido, somos pioneros en un proceso de desarrollo mucho más inclusivo y con mayores oportunidades. Hacer clúster en una región que se descentraliza tiene ventajas comparativas y competitivas cuando hablamos de un desarrollo inclusivo”.