Alianza 3M y Lixivia: Tecnología para aumentar la recuperación de cobre

El Centro de Innovación de 3M de Antofagasta realizó pruebas de una metodología que eleva la recuperación de cobre sulfurado. Se trata de un proceso más eficiente, rápido y amigable con el medio ambiente.

Entregar soluciones innovadoras y una herramienta tecnológica que permita contrarrestar la baja producción de la industria minera, debido a la reducida ley de los minerales extraídos, es el objetivo que las empresas 3M y Lixivia se han propuesto en una alianza que ya las tiene trabajando juntas en Antofagasta.

De esta forma, la filial chilena de 3M ingresó en la propiedad de Lixivia, con la cual trabaja en la ingeniería básica de un proceso que eleva la recuperación de cobre sulfurado por sobre los niveles alcanzados mediante la aplicación estándar de la industria, lo que representa un avance muy significativo para la minería, a juicio de los representantes de ambas firmas.

Las pruebas de esta innovación tecnológica, que ya fue patentada a nivel mundial, se realizaron en el Centro de Innovación de Antofagasta de 3M. En ese sentido, el gerente general de 3M Chile, Sebastián Arana, señala que “el paso que estamos dando confirma el interés de 3M Chile por desarrollar soluciones innovadoras y apoyar al emprendimiento local. Es un resultado concreto del modelo de innovación abierta que nos caracteriza y del trabajo que estamos realizando en nuestro Centro de Innovación de Antofagasta, orientado ciento por ciento a la minería”, agrega.

Es la primera vez que una filial de esta compañía en América Latina entra a la propiedad de un start up local, en una operación que marca el inicio de un nuevo programa de inversiones de esta multinacional en el continente.

Al respecto, Arana destaca que esta innovación responde a una importante necesidad del rubro minero, que ha visto reducida la productividad y la ley del cobre en sus yacimientos. “Junto con Lixivia desarrollamos un proceso tecnológico más eficiente, económico, rápido y amigable con el medio ambiente, que beneficiará la competitividad de la minería nacional y, por ende, será un importante aporte a la economía del país”, señala.

Proceso
La nueva tecnología desarrollada consiste en un proceso catalizador que utiliza nitrato férrico disuelto en las soluciones de lixiviación como reactivo para aumentar la recuperación de cobre, que ha mostrado resultados promisorios sobre las especies de cobre sulfuradas, las más comunes en Chile y el mundo, y mantiene el balance químico de fierro disuelto en el proceso completo.

El director ejecutivo y fundador de Lixivia SpA, Alejandro Cartagena, explica en torno a la idea original del proyecto que “Lixivia fue fundada y enfocada hacia la lixiviación de minerales de cobre de especies sulfuradas y productos de cobre. Varios años han pasado desde la concepción e integración de la idea original, para luego realizar pruebas, patentar y desarrollar el modelo de negocios que nos permitió dimensionar el valor y conseguir el interés de 3M para avanzar juntos”.

Con respecto a la implementación de la nueva tecnología, Cartagena asegura que mantienen conversaciones con varias empresas mineras del país que tienen operaciones en el área hidrometalúrgica y con ellos están proponiendo un cronograma caso a caso, para ver su potencial implementación industrial.

Proyección
El paso siguiente consiste en llevar a cabo pruebas piloto a escala durante 2014. Se espera que en 2015 la nueva tecnología esté lista para ser implementada en faenas mineras, y podría exportarse a Estados Unidos, Australia, México, Perú y países de África, donde también hay gran minería del cobre.

Por el lado de la innovación tecnológica, Hernán Conejeros, gerente de Investigación y Desarrollo de 3M Chile, asegura que el país tiene un potencial en esta materia por lo cual esperan un desarrollo aun mayor en los próximos años. “No olvidemos que la hidrometalurgia del cobre solo comenzó a desarrollarse en el mundo en la década de 1970 y aún queda mucho por descubrir, desarrollar y optimizar en relación a este proceso, en donde Chile es el mayor actor global. En este sentido –agrega- las universidades tienen un rol fundamental en orientar la investigación hacia los problemas reales, y ya estamos realizando actividades concretas en conjunto con las universidades de Antofagasta, Federico Santa María y del Biobío”.

Conejeros, también asegura que la inversión en start ups como Lixivia u otras formas de alianza o colaboración pueden ser replicadas. “En este sentido, tenemos el mercado minero del cobre muy cerca para probar el éxito de las innovaciones locales que idealmente tengan escala regional o global. Lo importante es la factibilidad y el potencial de la innovación para hacerla atractiva a la inversión”, finaliza.