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65ª Convención anual del IIMCh: Por una minería sostenible y competitiva

Durante cuatro días expertos y representantes de la industria minera se reunieron en Viña del Mar para analizar los principales desafíos del sector. Uno de ellos es el relacionamiento temprano con los stakeholders.

Relacionamiento temprano con los stakeholders y la necesidad de establecer diagnósticos, redes y compromisos para obtener la licencia social fueron algunas de las materias destacadas y que generaron consenso entre asistentes y representantes de la industria minera que expusieron en el marco de la 65ª Convención Anual del Instituto de Ingenieros de Minas de Chile (IIMCh).

En el evento se analizaron los desafíos de la minería en el siglo XXI para la sostenibilidad de los proyectos de inversión, contexto en que el presidente ejecutivo y gerente general de SCM Minera Lumina Copper Chile, Ricardo López, destacó que la sustentabilidad se ha posicionado con mayor fuerza en la última década al punto que una operación “no es consistente en el tiempo si no se hace cargo de los temas ambientales”.

Recalcó la importancia de las relaciones de trabajo compartidas con las autoridades, organizaciones vecinales, comunidades indígenas o agricultores.

López planteó como lecciones aprendidas en el desarrollo de Caserones que la gestión de los temas sociales debe ser abordada en forma temprana y transparente, con soluciones elaboradas en lo técnico, económico y legal en conjunto con las audiencias críticas de la comunidad. “El desafío actual es tener un relacionamiento temprano con los stakeholders y herramientas de gestión y evaluación social como parte del modelo”, señaló.

Una mirada similar aportó Alberto Salas, presidente de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), quien sostuvo “que no basta con entregar un balance financiero; ahora se debe aportar a la comunidad un reporte de sustentabilidad que contenga indicadores económicos, medioambientales y sociales”.

Asimismo, Jorge Gómez, presidente ejecutivo de Compañía Minera doña Inés de Collahuasi, indicó que el “concepto de sustentabilidad tiene que partir con nuestra gente y nuestras bases”. En tanto, Juan Pablo González, presidente de la Comisión Calificadora de Competencias en Recursos y Reservas Mineras, manifestó que si bien la sustentabilidad de la industria minera descansa en tres dimensiones centrales –la económica, la social y la ambiental– y que cada uno de estos aspectos debe ser considerado por separado, “una solución sustentable requiere una integración global de los tres”.

 

Pascua-Lama y Codelco

Otro de los temas analizados durante la convención fue el desarrollo del proyecto minero binacional Pascua-Lama. Al término de su exposición, Eduardo Flores, vicepresidente senior de esta iniciativa de Barrick, reconoció que “cometimos errores” y que así lo han admitido públicamente como parte del proceso para recuperar las confianzas. Aseguró que han puesto en forma transparente toda la información del proyecto entre las autoridades. “Y ahora nuestro foco es trabajar con las comunidades más cercanas”, añadió.

Nelson Pizarro, presidente ejecutivo de Codelco, analizó la pérdida de competitividad que ha experimentado el sector, manifestando que esta problemática se presenta como una oportunidad para que la industria minera se haga cargo de ella.

En su intervención, reiteró sus críticas al modelo de desarrollo de proyectos EPCM y calificó como “un fracaso” esta modalidad. Esto, porque “las empresas de ingeniería no tuvieron los recursos humanos en cantidad y calidad para satisfacer simultáneamente en Chile o el vecindario, dos, tres o cuatro proyectos”, dijo, añadiendo que “los costos se dispararon escandalosamente. El valor de la mano de obra de la hora hombre de construcción y montaje llegó a costar US$70-75, casi dos veces el valor histórico”. El ejecutivo recalcó que los “EPCM descansan en paz y los EPC están en la UTI. Hoy lo único que vale son contratos a suma alzada con ingeniería de detalle terminada y con la máxima certeza posible”.

En relación con Codelco, enfatizó la importancia para la cuprífera estatal de impulsar los proyectos estructurales en curso, y aseveró que estos son “una oportunidad para la innovación y cambios tecnológicos”.