Peso del cobre en recaudación fiscal se duplicó en dos años

Feb 6, 2007

Altos precios del metal llevaron a que su contribución batiera récord histórico.

Uno de cada tres pesos obtenidos por el fisco en 2006 provino de una sola fuente: el cobre. Nunca antes, al menos desde que existen registros, la participación de este metal en los recursos fiscales fue tan alta.

De acuerdo con cifras oficiales de la Dirección de Presupuestos (Dipres), los ingresos fiscales provenientes del cobre -y su subproducto, el molibdeno- representaron en 2006 el 34,2%, más del doble del 14,3% que significaron en 2004.

«El robusto crecimiento de los ingresos del Gobierno Central registrado durante el año se explica, principalmente, por el elevado precio del cobre durante ese período y, en menor medida, por el alto precio del molibdeno», describe la Dipres en su informe sobre ejecución presupuestaria del 2006. Allí informa que el valor por libra de cobre llegó a US$ 3,05, mientras que el del molibdeno ascendió a US$ 24,8.

En total, fueron US$ 12.942 millones aportados al Estado en 2006, provenientes tanto de los excedentes de Codelco -y en menor medida Enami- como de la tributación minera privada. No todo ese dinero va al mismo fondo: US$ 1.262 millones se retiran por la Ley Reservada del Cobre, según la cual Codelco entrega el 10% de sus ventas a las Fuerzas Armadas.

Récord histórico

Pese a que en 2005 el cobre también había registrado precios históricos y significó el 21,6% de los ingresos del Estado, no fue capaz de batir el peak que este metal alcanzó sobre las cuentas fiscales en 1989, cuando llegó al 25,1%. «En esa época sólo Codelco era relevante. Y en los noventa los proyectos privados que se abrieron tampoco eran importantes para el fisco, pues no tributaban», dice Tomás Flores, de Libertad y Desarrollo.

Por lo mismo, los resultados de 2006 se convirtieron en los mayores para las cajas públicas al menos en las últimas dos décadas, período para el cual existen datos comparativos. No sólo por el precio, sino también por la mayor tributación minera privada, que deja atrás la depreciación acelerada de sus proyectos.

Dado que la tendencia en el valor del cobre ahora es hacia la baja, los resultados fiscales del 2006 difícilmente se repetirán en 2007.

«Si el cobre baja su importancia, los impuestos más comunes empezarán a recobrar su relevancia fiscal. Porque lo del cobre son ingresos transitorios y todo su análisis debe ligarse a lo transitorio y no a lo permanente», plantea el economista Alejandro Alarcón, gerente general de la Asociación de Bancos.

Fuente / El Mercurio

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