Nelson Ávila: El royalty a la minería terminó siendo un impuestito de segundo orden

Dic 18, 2007

En su exposición en la Mesa Redonda de Estrategia en Viña del Mar, el senador radical criticó la conducción del gobierno de Lagos y reflexionó sobre las profundas desigualdades que, a su juicio, ha generado el modelo neoliberal.

El neoliberalismo como fórmula económica ha creado en nuestro país la más profundas desigualdades y por tanto, impide que alcancemos las cuotas de desarrollo a que muchos chilenos aspiramos.

Vamos a las cifras duras, para ver cómo se comporta la “fórmula mágica” que nos ha planteado el senador Novoa, porque para él no es el sistema el culpable, obviamente, los errores son individuales de los gobiernos específicos.

Curiosamente el neoliberalismo es una suerte de religión laica, basada en discursos, que para algunos son indiscutibles. Uno de ellos es la libre competencia. Que en nuestro país no hay competencia ni mucho menos libre, lo saben con claridad y lo sufren día a día, los que conforman este sector tan invocado en la retórica, pero alejado de la mano de Dios, me refiero a las pymes.

La otra, “la mano invisible del mercado” señores: no hay mano más visible que la del mercado, la vemos todos los días, empujando el carro, exactamente hacia un punto que le hace un profundo daño al país como ente social.

Concentración

Vamos entonces a darnos ese paseo por aquellos indicadores que nos hablan de una realidad que muchos se niegan a ver y les incomoda que les hablen de ella. El carácter del monopolio de la economía chilena. Vean ustedes las grandes y mega empresas. ¿Saben ustedes cuánto representan en este minuto en el país? El 1%. ¿Y cómo se comporta el juego de estos actores en el plano de las ventas? Pues bien, las grandes y mega empresas acaparan el 80,5%. Y les doy una noticia, no se si buena o mala, tómelo como quieran, pero este guarismo, ya cambió y va sobre el 85%. En cuento a las exportaciones, la grandes y mega empresas, que conforman el 1% insisto, representan el 96, 1.

Pero fíjense ustedes, miren como se invierte todo, desde el punto de vista del empleo. Las grande y mega empresas otorgan o permiten el 10,1% y el resto de las empresas alcanzan el 89,9% desde el punto de vista del empleo. Cuando se ignoran estas cifras señores, no se entiende para nada el resto, todo es retórica vacía por que se hacen reflexiones a veces absurdas acerca de porqué el país se siente enervado en sus fuerzas productivas, en su desarrollo, en su impulso hacia el logro de metas superiores.

No Sólo Crecimiento

El 2005 en materia de ventas empresariales se rompen todos los esquemas, y aquí me explico, y tal vez ustedes también, como ocurre aquel hecho aparentemente insólito: Llega Ricardo Lagos a la última Enade de su periodo, arriba esperándolo en la tribuna el gran Somerville y cuando va avanzando en medio de la aclamación empresarial, el gran Somerville no pudo impedir ese declaración que quedará para la historia: “los empresarios aman a Lagos”. Obvio, como no va a ser de ese modo, si ocurre que no ha habido periodo gubernamental más propicio, más encantado para todo lo que concierne a la aplicación estricta, rigurosa y dogmática de las políticas neoliberales.
Estoy harto de escuchar esa consigna machacona, aburrida, de hacerlo depender todo del crecimiento, nos tienen como galgos corriendo tras la fiebre del crecimiento, sin alcanzarlo jamás, desde el punto de vista de la equidad, porque el crecimiento solo no sirve, ¿quienes crecen cuando Chile crece?: los del 1%.

Riquezas Naturales

El día que los empresarios de nuestro país entiendan que es más barato invertir en equidad, en protección de todo tipo, vamos a dar un salto cualitativo muy importante. No quiero irme, sin agregar un comentario. No hay que confundir crecimiento con desarrollo. ¿Saben por qué me llaman díscolo? Porque cada día voy acumulando niveles de insatisfacción muy profundos, porque yo esperaba cosas muy distintas de estos gobiernos nuestros, y les digo sólo una cosa: para mí es obsceno lo que está pasando con el cobre, la mayor riqueza de nuestro país. Eso de que los grandes intereses, fundamentalmente transnacionales, vengan y nos saquen las riquezas naturales sin pagar nada o una cantidad irrisoria, absurda, por nuestros recursos naturales. Cuando se llevó a cabo al referéndum en Venezuela, fui invitado como observador especial, me dio un poquitito de vergüenza y además, sentimientos encontrados, justamente debatíamos en Chile el supuesto royalty a la minería, especialmente al cobre, que terminó siendo un petardo ridículo, un “impuestito” de segundo orden, del 2%, no un royalty. Por allá se le estaba fijando un 34% de royalty a las compañías explotadoras de petróleo.

Entonces, ya está bueno, hay que ir centrando el análisis, la discusión y la atención en temas que no están en la agenda de muchos de ustedes, nunca los analizan ni los discuten. Y ya está bueno que lo empiecen a hacer”.

Fuente / Estrategia

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