Bolivia: mineros amenazan con enfrentamiento

Ene 31, 2007

La empresa petrolera presentó un modelo de políticas y gestión que en su confección participaron trabajadores de planta y del sector administrativo.

Con el pantalón agujereado, el polvo mineralizado sobre la chamarra y el olor a mineral por todo el cuerpo, Juan Carlos Pereira llegó hasta la plaza central y marchó junto a miles de sus compañeros pidiendo que el Gobierno no incremente el Impuesto Complementario a la Minería (ICM).
A sus 23 años, Juan Carlos gana unos 100 Bolivianos diarios por la extracción de cargas mineralizadas del Cerro Rico. Con esa suma, que es muy superior a las que se pagaban en años anteriores, mantiene a su mujer y a su hijo dos años y espera hacer lo mismo con otro que está por llegar.

Como muchos, este joven viene del área rural porque, al no tener una profesión y una tierra para sembrar, no tiene otra opción que la minería o salir al exterior para degradarse sirviendo a gente de otro país en las ocupaciones que nadie acepta.

Como muchos mineros, escuchó a sus dirigentes hablar sobre el impuesto minero y la intención de Evo Morales de subirlo para recaudar más dinero.

Instintivamente percibe que, si suben los impuestos y las cooperativas tienen que pagar más, los afectados directos serán él y su familia porque le bajarán su jornal.

Miles de otros jóvenes marcharon junto a Juan Carlos sin conocer exactamente cuál es el problema pero en su lógica destacan que, si quieren afectar a las cooperativas, tendrán que enfrentarse a él que quiere mantener su fuente de trabajo.

El presidente de la Cooperativa Minera Compotosí, Richard Alave, sostiene que las cooperativas mineras absorben una gran cantidad de personas que en la actualidad están ganando un jornal de hasta 120 Bolivianos.

El representante de esa cooperativa indica que las autoridades no conocen cómo es el tema minero y por ello lanzan sus anuncios sobre el alza del ICM sin tomar en cuenta el efecto que le causarán al sector productivo.
Más claro es el presidente de la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin), Benedicto Llano, quien indica que su sector es el que paga el impuesto minero y que cualquier alza representa un golpe a la economía de los productores.

Fuerza social

Dirigentes de Fedecomin calculan que ayer se movilizaron unas 16 mil personas pues estuvieron no sólo los mineros de la ciudad sino también de Porco, Canutillos y Colavi.
Durante el paso de los mineros por la plaza central, los dirigentes del sector resaltaron que no sólo se trata de un sector numeroso sino que también es el más combativo y eso lo demostraron en múltiples oportunidades.

Citaron su participación en defensa de la democracia en junio de 2005 cuando falleció su compañero Carlos Coro Mayta en la lucha por evitar que las fuerzas neoliberales retomen el poder.

El presidente del Comité de Vigilancia de Fedecomin, Antonio Pardo, sostiene que este sector tiene una extraordinaria fuerza social que no se puede equiparar con ninguna otra pues a su número hay que sumar la tradición combativa y la entrega a su causa de cada uno de sus miembros.

Indica que en Potosí el número de los socios de las cooperativas está en pleno crecimiento y, debido a ello, cualquier movilización tiende a ser masiva, aspecto que deben tomar en cuenta las autoridades departamentales como nacionales.

Asimismo, se cuestiona la política de desinformación que se desarrolla desde diferentes instancias del Gobierno central con la única finalidad de predisponer a la gente contra el sector productivo en su lucha por la defensa del actual sistema de cuantificación del impuesto minero.

Contra el «impuestazo»

Todos los métodos de lucha sindical y social serán utilizados por los cooperativistas mineros para frenar el anunciado incremento del Impuesto Complementario Minero.
Las próximas movilizaciones serán coordinadas con la Federación Nacional de Cooperativas Mineras de Bolivia, según anunció Benedicto Llano.

Los mineros potosinos apelarán a las marchas, bloqueo de carreteras y la toma de instituciones públicas, tanto en la capital como en las provincias, para frenar la medida que las autoridades quieren consolidar mediante el Congreso.

No está desechada la posibilidad de que miles de cooperativistas cerquen el Parlamento cuando se tenga que analizar el proyecto y, tal como hacen otros movimientos sociales, «chicotearán» a los diputados y senadores que atenten contra su sector.

No temen que desde el Gobierno se intente neutralizar sus acciones con alguna fuerza de choque uniformada o de los movimientos sociales pues estarán listos a responder a la violencia con violencia.

Los representantes del sector dejaron claramente establecido que, si hay víctimas en su lucha, será responsabilidad de las autoridades pues está en sus manos evitar este conflicto que recién empieza.

Desconocen dirigentes

Durante la movilización de la víspera, los cooperativistas mineros ratificaron el desconocimiento al presidente del Comité Cívico Potosinista (Comcipo), Alejandro Gutiérrez, y al ejecutivo de la Central Obrera Departamental (COD), Gerardo Coro.

Los representantes de las cooperativas ratificaron que esas dos personas atentan contra el derecho al trabajo de miles de personas pues los efectos de un alza en el ICM será cargado a las espaldas de los productores.

De la misma forma, se desconoce al ministro de Minería y Metalurgia, José Guillermo Dalente, a quien responsabilizan de esta tensión social al impulsar una reforma que, al parecer, no entiende.

Finalmente, se convocó al prefecto del Departamento, Mario Virreira, a apoyar la movilización de los mineros y viabilizar la presencia de ministros y el propio presidente, Evo Morales, para que le hagan conocer sus puntos de vista; de lo contrario, entre las demandas será incorporado el pedido de renuncia de la autoridad departamental.

Fuente / El Potosí

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