(El Abra) Con una misa oficiada por el Arzobispo de Calama, Monseñor Guillermo Vera, y la práctica cultural del “huaqueâ€, donde se le pide permiso a la madre tierra y a los ancestros para iniciar trabajos, partió el proceso de reapertura de la iglesia de Conchi Viejo, la que está declarada Monumento Nacional y la que permanece cerrada hace más de tres años.
Esta iglesia hispánica-indígena será rehabilitada con un proyecto de Ley de Donaciones Culturales, con los estándares técnicos que exige el Consejo de Monumentos Nacionales, gracias a una alianza estratégica de Minera El Abra, operada por Freeport McMoRan y la Corporación de Cultura y Turismo de Calama. Además, se cuenta con el patrocinio del Arzobispado, los fabriqueros locales, la comunidad indígena y diversas organizaciones ligadas a la protección del patrimonio y las costumbres del Alto Loa.
Los trabajos, que serán ejecutados por un equipo de profesionales de reconocida trayectoria en el área del patrimonio junto a conservadores y artesanos indígenas, se efectuarán bajo una innovadora metodología que por primera vez que se aplica en Chile para recuperar un Monumento Nacional emplazado en una comunidad indígena.
Se explicó que se hará una recuperación histórica con trabajos de artesanos indígenas, que implica la rehabilitación y recuperación del edificio (Monumento Nacional), de igual manera considera la restauración de la zona de los altares patrimoniales y de imágenes religiosas.
Paralelamente, se efectuará un catálogo gráfico del proceso de rehabilitación con la finalidad de convertirse en un material educativo que promueva la puesta en valor patrimonial y su difusión técnica-patrimonial a nivel regional y nacional.
A su vez, se imprimirá un manual de buenas prácticas el que pedagógicamente resume los principales aspectos, permisos y técnicas para recuperar las iglesias patrimoniales tanto del Alto Loa como de otras zonas indígenas, el que se distribuirá en las comunidades de Alto Loa y Atacama La Grande.
En conjunto con estos 3 productos tangibles (recuperación del edificio, el catálogo y manual de buenas prácticas), se incluye un modelo de intervención comunitaria con la participación de todos los fabriqueros de la zona de Alto Loa, quienes podrán visitar in situ el trabajo y aprender en terreno las principales técnicas y metodología de rehabilitación y recuperación de estos edificios considerados monumentos nacionales.
