Remanufacturación: Una respuesta en costos y sustentabilidad

Este proceso está permitiendo a las compañías gestionar de mejor forma sus activos, además de reducir sus impactos sobre el entorno, en línea con la economía circular.

Además de enfrentar un valor del cobre variable y una disminución de la ley del mineral, el alza de costo operacional ha afectado la rentabilidad de la gran minería, ante lo cual la industria ha procurado recurrir a soluciones como la remanufactura.

Pablo Terrazas, vicepresidente ejecutivo de Corfo, explica que la remanufactura es un proceso industrial que recupera valor en forma de materiales, energía y conocimiento, y consiste en la restauración de un producto o componente desgastado, para obtener un producto que sirve para el mismo fin, siendo de igual o mejor calidad que el original.

La autoridad resalta que la remanufactura “recupera gran parte de los materiales (70%), energía (80%) y conocimiento (90%) que se han incorporado en el producto durante su diseño y fabricación, reutilizándolos en un nuevo ciclo de vida. Esto significa que evita el uso significativo de materias primas vírgenes, consume menos energía y permite recuperar el valor añadido y las funciones perdidas de los productos. Así crea nuevos puestos de trabajo, reduce la generación de desechos y cambia la relación entre cliente y fabricante”.

Teniendo en vista estos beneficios, la remanufactura en minería adquiere mayor relevancia, “pues incide de manera positiva en los costos, la disponibilidad de los equipos y la sostenibilidad. Un impacto directo al Ebitda”, resalta Rafael Mena, académico del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad Técnica Federico Santa María.

Una visión que es complementada por Daniel Rojas, gerente general de Komatsu Reman Center Chile (KRCC), quien destaca que “las compañías mineras han intensificado los esfuerzos en el control del costo operacional cambiando el foco desde el nivel de producción. Es ahí donde la remanufacturación aporta valor, pues permite reducir los costos de mantenimiento, concentrándose en la recuperación de partes y piezas durante los procesos de reparación de componentes de equipos mineros que están sometidos a un alto nivel de uso, tal como lo son las flotas de carguío y transporte de mineral”.

Beneficios

Por medio de la remanufactura, se genera un ahorro significativo “cuando disminuyes el número de piezas de un componente reutilizando partes de éste, y bajo un acuerdo conveniente, las compañías cuentan con un know-how y componentes remanufacturados fuera de su quehacer e instalaciones, preparados para el reemplazo, disminuyendo los tiempos de reparación”, detalla Rafael Mena.

Junto con ello, esta práctica va en línea con la economía circular, debido a que “los beneficios de no fabricar partes o piezas, se generan cuando reutilizas componentes masivos y evitas el consumo de materias primas como el acero, y procesos de fabricación como la fundición o con desprendimiento de virutas. También es del caso destacar que la remanufactura permite recuperar la vida útil de componentes, regresando a la condición de recurso a elementos que son desechados por uso u obsolescencia. En el ámbito de la economía circular, cobra relevancia el criterio ambiental y es necesario visualizar alternativas para la disposición final de equipos”.

Su valor desde la mirada ambiental es también resaltada por Daniel Rojas, quien señala que “si bien es cierto que el origen de la remanufactura surgió desde un prisma de reducción de costos, actualmente ha girado hacia una mirada que apunta a la reducción del impacto sobre el entorno, esto es, la disminución de las emisiones de carbono y a la reducción de residuos basado en la recuperación de partes y piezas desgastadas con procesos más limpios, reduciendo la tasa de descarte de estas partes usadas”.

Oportunidades

Daniel Rojas comenta que la remanufactura está orientada “en los equipos que son altamente usados y de aplicaciones pesadas. Hoy su mercado está en la minería, pero también es cierto que se viene una oportunidad mucho más amplia. En la actualidad, estamos viendo que la electromovilidad está introduciéndose con fuerza en tanto para aplicaciones domésticas como industriales. Probablemente en el futuro los equipos móviles migren hacia sistemas de propulsión eléctrica, los que también tendrán la posibilidad de remanufactura en base a las capacidades desarrolladas actualmente”.

Otra arista interesante es también la producción de energías renovables. Al respecto, el gerente general de KRCC menciona que “en el norte de Chile poseemos un alto potencial de generación de energía solar fotovoltaica. Los equipos que están diseñados para aprovechar este recurso no siempre son apropiados para resistir el nivel de radiación solar que existe en nuestro territorio. Hemos detectado que estos productos se degradan con rapidez y no poseen una segunda vida, ahí también existe un campo para la remanufactura, permitiendo mejorar la continuidad operacional de estas plantas, así como introducir al mercado productos a costos razonables que faciliten el acceso a la energía fotovoltaica, tanto para la industria como el segmento doméstico”.

Ante las oportunidades que surgen en torno a la remanufactura, el profesor Rafael Mena considera que “resta avanzar en la confianza de compañías y usuarios en los proveedores, así como en las capacidades técnicas y profesionales de usuarios y oferentes. Advierto la necesidad de una política que establezca un marco regulatorio, donde se compartan responsabilidades y beneficios con garantías reales. Un poco más de seriedad, arrojo y compromiso de ambas partes”.

Generación de conocimientos

Pablo Terrazas menciona que la crisis climática y la búsqueda constante de las empresas por reducir sus costos “ha llevado a que la remanufactura tome un rol cada vez mayor y tenga que cumplir con estándares cada vez más altos para extender la vida útil de los sistemas, equipos y componentes sin perder calidad. Para mantener la confianza de los clientes, los productos remanufacturados deben ser testeados en su capacidad y eficiencia para que cumplan con las exigencias operacionales a las cuales estarán sometidos”.

En ese contexto, y con el objetivo de potenciar la economía circular, en octubre de 2019 Corfo adjudicó el Centro de Economía Circular de la Macrozona Norte, que “busca resolver las brechas de infraestructura, equipamiento tecnológico y demanda por innovación, además de activar, diversificar y sofisticar la oferta actual de productos y servicios de alto valor y potencial de mercado, para el desarrollo y escalamiento comercial de empresas y potenciales nuevos emprendimientos, orientados a la economía circular en áreas relacionadas a la energía solar, sales de litio, baterías de litio y almacenamiento de energía, minería metálica y no metálica”, detalla el vicepresidente ejecutivo de Corfo.

La autoridad señala que uno de los principales servicios que este centro debe ofrecer “es el prototipaje, pilotaje y certificación de soluciones tecnológicas, por lo tanto, la remanufactura se verá altamente beneficiada. Se podrá contar con laboratorios y espacios de prueba para el testeo de productos remanufacturados, asegurando a sus clientes la reducción de costos, el incremento de la seguridad y productividad, y permitiendo la trazabilidad de los productos y bajar la capacidad ociosa en bodega, ajustándose a las necesidades de cada cliente”.

Entre los desafíos que tiene este centro se encuentra impulsar a los proveedores que tengan soluciones en economía circular, a tener una mejor llegada al mercado y a traspasar la experiencia nacional a otros mercados, agrega.

Tecnología para las pymes

Avanzar en el desarrollo de la remanufactura, generando nuevas oportunidades de negocios para los pequeños proveedores mineros es uno de los objetivos del proyecto FIC-R, que está desarrollando el Centro de Pilotaje “Desierto de Atacama” (CPDA-UA) de la Universidad de Antofagasta, mediante el cual, se busca crear un Sistema Tecnológico para recuperar componentes de equipos mineros y ser insertos en pymes, con el objetivo de abrir nuevos mercados y mejorar su competitividad.

La iniciativa considera un presupuesto de $573.347.717, de los cuales el Gobierno Regional de Antofagasta financia $528.347.717, mientras que la casa de estudios cubre la diferencia como aporte pecuniario.

El director del proyecto y del CPDA-UA, Dr. Luis Sánchez Troncoso, explica que “en el proceso minero, tanto en el área mina como en planta, existen equipos que son parte del proceso, los cuales tienen una vida útil, de modo que por cualquier cosa que se usó mal o ya pasó el tiempo, o se desgastan las cosas, estos equipos son sistemas reparables”.

Teniendo esto es consideración, “es que estamos yendo a la minera para que nos diga cuáles son sus equipos reparables; de estos, cuáles son los proveedores más confiables que le hacen esos trabajos, independiente de que sean de clase mundial o no, ver cuáles son los más confiables para ellos”.

Como resultado de este proceso, “analizamos, caracterizamos y vemos si es posible desarrollar un proceso productivo que significa tomar esto de acá, recuperarlos y ponerlos al servicio, para que en vez de importar, sean insertados en los equipos de acá”, menciona el especialista, quien hace hincapié en que “con esta pieza que está en el basurero se crea un nuevo proceso dentro del proveedor”.

El Dr. Luis Sánchez resalta que “el beneficio para la pyme es aumento de la competitividad, mejoramiento de sus procesos, apertura de nuevos negocios, y más aún, el gancho de ventas es que voy a recuperar material de la basura; así que el reciclaje es importantísimo, y tiene todo el agregado de que no estoy sacando masa cero, así que estoy hablando de la economía circular, y obviamente la imagen corporativa de que la minera está ayudando a los proveedores”.

Este proyecto se desarrollará en tres fases: fortalecimiento de los laboratorios donde se aplicarán las técnicas de recuperación; diseño del marco metodológico, para seleccionar las tecnologías que se utilizarán en el proceso; desarrollo del proyecto de negocio, que implica el retiro, identificación y selección del material deteriorado, entre otros aspectos.

La iniciativa ha despertado el interés de diversas compañías. Es así como ya se encuentran en conversaciones con Minera Centinela, debido a que disponen de algunos elementos como piezas de chancado y las corazas de algunos chancadores de mandíbula que desean recuperar.

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