Materiales de desgaste: Insumo base para la productividad

La gestión de suministro de estos aceros considera la definición de contratos a largo plazo, junto con la incorporación de sistemas de control que permiten elevar la eficiencia.

En minería, la etapa de perforación como inicio del proceso de explotación, incide de manera relevante en la productividad que pueden alcanzar las compañías, ante lo cual es atingente analizar el rol que poseen los denominados materiales de desgaste.

Gerardo Trepiana, product manager de Product Support Minería en Finning, explica que estos insumos se utilizan en la etapa inicial de la explotación minera, es decir, en la perforación de las mallas para la tronadura, como también líneas de pre corte y buffer. “Es vital, ya que sin este proceso inicial no habría carguío ni proceso adelante”, asegura.

Sus dichos son complementados por Francisco Campos, gerente de negocios de la división Tools and Attachments de Epiroc Chile, quien asevera que los productos que comercializan “son críticos en la perforación para tronadura, siendo la etapa inicial en el proceso de explotación minera. Su correcto uso y medición permiten optimizar los costos asociados al proceso. Sin embargo, la velocidad de penetración es la variable que incidirá en el nivel de productividad del conjunto”.

Soporte

Considerando su relevancia, es que la gestión de suministro de estos aceros -los cuales componen la columna de herramientas de perforación, es decir amortiguadores, adaptadores, barras y triconos-, “es mediante contratos de suministro normalmente a tres o cinco años, los cuales van condicionados a variables de rendimiento y velocidad, con el propósito de comprometerse con la productividad de la faena minera”, menciona Gerardo Trepiana.

En ese contexto, Francisco Campos considera que “en el pasado la capacitación fue un factor primordial para la correcta gestión de herramientas de perforación, en función de una estrategia definida. Hoy en día sigue siendo importante, pero en menor medida, debido a la incorporación de nuevos sistemas de control que permiten vigilar las operaciones incluso en forma remota”.

Ahorro operacional

Una de las estrategias que se utiliza en el sector minero como mecanismo de reducción de costos, es la extensión de la vida útil de los componentes que confluyen en sus actividades, ante lo cual las compañías mineras y proveedoras han procurado innovar en materia de procesos y productos.

Al respecto, Francisco Campos asegura que “la innovación está en el ADN de Epiroc. Nuestra compañía desarrolla continuamente productos y servicios orientados a aumentar la productividad de nuestros clientes. Uno de los últimos desarrollos en las herramientas de perforación es el Powerbit, un bit capaz de combinar una alta razón de penetración con una mayor vida útil”.

En tanto, Gerardo Trepiana considera que más importante que extender la duración de estas herramientas, “es entregar un servicio asociado al suministro, con el compromiso y objetivo de ayudar y apoyar a la faena minera a lograr su más bajo “Costo Total de Perforación” (TDC – Total Drilling Cost), mediante un equipo de profesionales con vasta experiencia en el tema, además de productos competitivos y de alta calidad”.

Foco de preocupación

Más allá de la preocupación que existe en las compañías mineras respecto del cuidado de piezas que tradicionalmente están sometidas a una situación de mayor presión, desde Komatsu hacen un llamado a también fijar la atención en los motores eléctricos, y en particular lo referido a las bobinas.

Daniel Rojas, gerente general de Komatsu Reman Center Chile (KRCC), señala que “para hablar del mundo de las bobinas necesariamente tenemos que referirnos también a una pieza mayor que la contiene: el motor eléctrico. Este motor funciona como un transformador que produce energía mecánica a partir de la energía eléctrica, o viceversa. En todo este proceso hay un eje que rota: mientras más horas funciona el motor eléctrico, más gira ese eje. Como es lógico, lo que produce el desgaste -por una parte- son esos giros. Sin embargo, también afecta las propiedades de aislación eléctrica que tienen las bobinas en el interior del motor eléctrico. Conforme circula la corriente por medio de las bobinas, se va deteriorando esta capa de aislación, que al largo plazo produce su desgaste”.

La preocupación del especialista por este componente se explica por el hecho de que cuando el deterioro de una bobina no se trata a tiempo, “puede haber un daño mayor en el motor eléctrico: la bobina queda con una degradación tal que es necesario su retiro, por lo tanto, ese motor eléctrico no puede funcionar. En otros casos, el desgaste de la bobina puede generar un cortocircuito”.

Para resolver este tipo de situaciones, lo que hace KRCC no es reusar las bobinas, sino que fabricarlas. “¿Para qué sirve esto? Hay un proceso conocido como ‘rebobinado’, que consiste en retirar una bobina desgastada del motor eléctrico para luego instalar una nueva. Mediante la reinstalación o ‘rebobinado’, lo que hacemos es acondicionar un motor eléctrico usado para que funcione tal cual como lo haría uno nuevo, incluso con la misma vida útil, pero a un costo mucho más bajo”, explica Rojas.

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