Robert Mayne-Nicholls, vicepresidente ejecutivo: “Estos son los primeros 60 años de Enami”

El alto ejecutivo de la estatal conversó con Minería Chilena sobre las nuevas oportunidades y desafíos que la conmemoración de un nuevo aniversario abre para la compañía con miras a 2050.

El 5 de abril de 1960, la fusión de la Caja de Crédito y Fomento Minero junto con la Empresa Nacional de Fundiciones, dio inicio a la Empresa Nacional de Minería (Enami). Durante los últimos 60 años, la estatal ha enfocado su apoyo a la pequeña y mediana minería mediante poderes de compra entre las Regiones de Antofagasta y O’Higgins, instrumentos de fomento, herramientas crediticias y asistencia técnica. También ha desarrollado su acción por medio de la metalurgia, en su fundición Hernán Videla Lira, entre otros aspectos.

El vicepresidente ejecutivo de Enami, Robert Mayne-Nicholls, quien ejerce el cargo desde febrero de 2019, abordó este hito con MINERÍA CHILENA, destacando los éxitos, desafíos y nuevas oportunidades que tiene la compañía.

Seis décadas y contando

¿Qué significa para la empresa cumplir 60 años? ¿Cuáles son sus principales logros?

Es un hito bien importante, creo que son pocas las empresas que logran llegar a los 60 años y una tan especial como esta, que es un aporte al avance del país; también es un apoyo a distintos sectores de la nación. Si bien creo que los productores mineros podrían seguir desarrollándose sin Enami, el hecho de que exista una institución como esta permite consolidar, mejorar y formalizar ese desarrollo. Cuando uno analiza de 1990 a la fecha los resultados de mejora en los niveles de pobreza del país, la minería cumple un rol muy importante.

Dentro de eso, nosotros hemos realizado un aporte bastante grande, sobre todo trabajando con productores mineros pequeños y medianos, a quienes quizás se les hubiese hecho más difícil en otras circunstancias.

60 años es una proyección, es un mensaje de respaldo. También es un desafío para hacerlo mejor y proyectarnos otras seis décadas. Estos no son 60 años y ya; son nuestros primeros 60 años, esperamos decirlo de esa manera.

¿Y cuáles son los desafíos para las próximas décadas?

Tenemos que seguir haciendo minería sustentable, cada día con impactos más acotados hacia el medio ambiente, con resultados positivos. Esto no es solamente por tener números azules, es contar con un círculo virtuoso que nos permita seguir aportando al desarrollo de economías locales

Y con sustentable me refiero no solo a un compromiso medioambiental, todos tenemos que volver a nuestras casas sanos y salvos después de la jornada.

¿Cuál es el estado financiero de la empresa y su deuda actual?

El año 2019 lo terminamos con una pérdida del orden de US$15 a US$20 millones. La buena noticia es que en términos de margen operacional cerramos en positivo. Se ha hecho un tremendo esfuerzo para optimizar nuestros procesos y mejorar nuestras operaciones, de manera de poder enfrentar esa situación. Nuestro desafío 2020 es tener números azules y estamos trabajando para eso.

Por otra parte, el nivel de deuda alcanza los US$270 millones. Una meta que nos hemos impuesto es tratar de bajarla a menos de US$200 millones para el 11 de marzo de 2021.

Sustento al sector

“Uno de los elementos que nos golpea fuerte es la falta de abastecimiento a nuestras plantas”, comenta Robert Mayne-Nicholls a la hora de analizar la relación de Enami con la pequeña minería. “Eso lo enfrentamos mejorando nuestro apoyo al pequeño productor -comenta- de manera que pueda llegar con más mineral a nuestras plantas”.

Añade el vicepresidente ejecutivo que “estamos trabajando para aumentar nuestra dotación en el área de fomento. Hemos incrementado la contratación de geólogos para acompañar más a los productores mineros. También queremos mejorar nuestra oferta de talleres y capacitación, de manera que ellos puedan sacarle mejor provecho”.

¿Y cuál es el foco en el caso de la mediana minería?

Tenemos toda la oferta para procesar sus concentrados. Apoyamos también a la mediana minería con créditos, hay una relación bastante continua. Tenemos algunos proyectos en conjunto, mediana y gran minería con Enami para apoyar a los pequeños mineros.

La idea es que nuestra fundición tenga buenos resultados de manera de dar un servicio a la mediana minería, acorde con los tiempos y perspectiva a largo plazo.

¿Qué puede adelantarnos?

Con la mediana y la gran minería el Ministerio firmó un convenio el año pasado, con 13 compañías, para arrendar o transferir indirectamente propiedad minera a pequeños productores en puntos que no son de interés para que lo explote la gran minería, pero sí para los pequeños productores.

Nosotros actuamos como el intermediario entre el pequeño productor y la gran minería para ejecutar el proyecto. Hasta el momento hemos recibido del orden de 26 propuestas de puntos de interés.

¿Cómo evalúan las políticas de sustentación en la actualidad?

Durante 2019 tuvimos un precio de sustentación de US$2,98/lb y creo que el comportamiento del mecanismo ha sido bastante positivo. A los mineros les ha permitido mantenerse, hacer inversiones y mejoras en sus operaciones. También han ido preparándose para cuando haya que devolver esos dineros. El modelo es bastante sólido y no debe ser una devolución inmediata, sino que en función de los precios del cobre en el momento.

En promedio, la ley cobre con la que trabajamos es de 1,5%. El mínimo de compra es de 0,8%. Ahí ya el productor minero empieza a tener pérdidas.

Fundición Hernán Videla Lira

¿Cómo han avanzado con la modernización y captación de emisiones en su fundición?

El año pasado terminamos en un 95,4% en el control de las emisiones de CO2. Hasta el 18 de enero de 2019 estábamos en un 90%. En enero realizamos la mantención mayor de la fundición y junto con ello iniciamos un segundo proyecto, que es la mecanización de cargas frías a los convertidores Pierce & Smith. Con eso, esperamos llegar al control de entre un 96% y un 97% de las emisiones. Los más optimistas hablan de 2% de aumento y los más pesimistas de 0,3%. Yo me quedo con un 1% de mejora. Programamos terminar esto durante marzo. Además, para este año a cada una de las estaciones de monitoreo alrededor de Paipote, hemos puesto como meta no superar a ninguna hora los 350 microgramos por m3 de CO2.

La pasada administración hizo una buena selección de tecnologías, en este caso en base a peróxidos, que nos dio un buen resultado con un Capex en orden de los US$55 millones. El Opex es caro porque hay un alto consumo de peróxidos, por eso estamos trabajando para ver cómo reducir ese consumo.

¿Evalúan la incorporación de nuevas tecnologías en este nivel?

Si uno mira el promedio de los últimos cinco años, procesamos del orden de las 280.000 toneladas anuales de concentrados fundidos. El año pasado fueron 336.000 toneladas y con un mejor control de las emisiones. Históricamente teníamos menos control de las emisiones y procesábamos menos. Muchas veces nos perdemos al pensar en nuevos equipos, pero es mucho mejor negocio sacarle el máximo de provecho a lo que tenemos actualmente.

Poderes de compra

¿Cuál es su evaluación de los poderes de compra de Enami?

En general, nuestros poderes de compra están siendo deficitarios, pero tenemos el mandato de apoyo a la pequeña minería, por lo cual tenemos que evaluar la instalación de otros poderes de compra y tenemos que repensar el negocio para llevarlo a números azules.

Es interesante, dado que la tarifa está bajando en relación con el año anterior, gracias a ciertas optimizaciones que hemos logrado.

En aquellos sectores con buen potencial de alimentación, nosotros vamos a evaluar un poder de compra seco o con planta, pero claramente queremos que sean rentables. También tenemos otras alternativas, por ejemplo, apoyamos en compra fletes a los productores mineros.

¿Qué posibilidades hay de desarrollar negocios con otros minerales, además de cobre y oro?

Nosotros estamos viendo otros minerales. Tenemos propiedades y posibilidades en términos de litio. Necesitamos claridad en cómo desarrollarlo y estamos trabajando en una definición de política para este mineral que nos encargó el ministro Baldo Prokurica.

En el mundo, las fundiciones recuperan cerca de 12 pastas, más allá del cobre y plata. Para la fundición estamos analizando la factibilidad de una refinería capaz de procesar esa cantidad. Actualmente, estamos haciendo pruebas para recuperar cobalto, zinc y níquel desde las soluciones de plantas de lixiviación.

Espíritu regional

La dotación de Enami se compone de 1.190 trabajadores propios y 2.500 contratistas. De acuerdo con Robert Mayne-Nicholls, el 85% está en regiones y más del 80% se ubica en la Región de Atacama, sede principal de la empresa. Además, Enami cuenta con alrededor de 760 proveedores.

Los poderes de compra de Enami son:

Seguridad

El año pasado Enami contabilizó 30 accidentes con tiempo perdido y otros 63 accidentes sin tiempo perdido. “Es un índice de frecuencia de 4,7 y nosotros por las características de la compañía deberíamos estar más bajo, tendiendo a cero”, expone Robert Mayne-Nicholls.

El ejecutivo destaca tres elementos clave que aplican en seguridad:

– Reportabilidad preventiva: Informar todos los incidentes. Posibilidad de análisis a través de la información.

– Foco en riesgos críticos: Realizar identificación de acciones, procesos y equipos en conjunto con los trabajadores, para tomar las decisiones de carácter preventivo ante eventuales riesgos en funciones o actividades.

– Autodetención del trabajo: Los trabajadores tienen el derecho a autodetener el trabajo hasta hacerlo seguro. Ninguna meta de producción justifica que los trabajadores se expongan a riesgos innecesarios. Esto último implica un cambio de cultura operativa.

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