René Aguilar, de Antofagasta Minerals: “Contribución del cobre a un futuro más sustentable es indiscutible”

El vicepresidente de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de la minera, resalta la importancia del metal rojo en el desarrollo de la electromovilidad y de las energías limpias.

La electromovilidad es una tecnología cada vez más presente en nuestra vida diaria, siendo una de las soluciones más efectivas para enfrentar el cambio climático y, al mismo tiempo, disminuir la contaminación del aire en las grandes ciudades.

Prácticamente todos los fabricantes de vehículos tradicionales están compitiendo para aumentar su participación en el mercado de las unidades eléctricas, el que continuará creciendo en los próximos años.

No puede ser de otro modo, ya que los automóviles, buses y camiones son responsables de al menos un 23% de todas las emisiones de CO2 en el mundo, según datos del Panel Intergubernamental del Cambio Climático.

En este contexto, la buena noticia para Chile es que el cobre es indispensable para el desarrollo de la electromovilidad y de las energías renovables, pues usan cuatro a seis veces más de este metal que las fuentes de energía tradicionales.

Por esto es que hace dos años Antofagasta Minerals decidió convertirse en auspiciador oficial de la Fórmula E, la carrera autos eléctricos más importante del mundo, que se corrió por primera vez en Beijing en 2014, y que Santiago albergó por tercera vez en enero pasado,

Conversamos con René Aguilar, vicepresidente de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de la compañía minera, sobre esta experiencia y el compromiso del grupo con las energías renovables no tradicionales.

¿Por qué la decisión de Antofagasta Minerals de ser parte de la Fórmula E?

Como uno de los diez mayores productores de cobre del mundo, estamos conscientes del rol fundamental que tiene este metal en el desarrollo de tecnologías limpias, que no producen gases de efecto invernadero y que, por lo tanto, ayudan a combatir el cambio climático. Un auto eléctrico, por ejemplo, necesita entre cuatro y seis veces más cobre que un auto convencional, que emplea combustibles fósiles. Lo mismo ocurre con la generación de electricidad a partir del viento o del sol. Además, los motores eléctricos no emiten ningún tipo de contaminación y, por lo tanto, también son una respuesta efectiva frente a la mala calidad del aire que hoy sufren muchas grandes ciudades en el mundo, como Santiago o Beijing.

La contribución de la minería del cobre a un futuro más sustentable es indiscutible. Por eso, nos pareció que debíamos dar nuestro apoyo para que la Fórmula E pudiera realizarse en Chile, y así ayudar al desarrollo y difusión de la electromovilidad también en nuestro país.

¿Cómo visualizan la mayor demanda de cobre asociada a la electromovilidad?

Hoy el transporte representa aproximadamente un 11% del consumo anual de cobre en el mundo (el equivalente a 6,9 millones de toneladas). Se espera que este consumo aumente a un 18% en el año 2040 debido a la electromovilidad.

Según la International Copper Association (ICA), hacia 2027 el transporte eléctrico requerirá más de 1,74 millón de toneladas de cobre al año. En menos de una década van a existir unos 27 millones de vehículos eléctricos en circulación en el mundo, un gran salto considerando que hoy hay poco más de 5 millones de unidades de este tipo en el planeta.

Todo lo anterior es una buena noticia para el cobre, ya que un vehículo eléctrico –ya sea un auto o un bus– utiliza cuatro veces más de este metal que uno convencional, en sus baterías, cables, motores y estructuras para cargarlos.

Por otro lado, los costos de las baterías de los vehículos eléctricos cayeron en promedio un 20% anual entre 2010 y 2017. Y creemos que se reducirán a la mitad para 2025, haciendo el costo unitario de los vehículos eléctricos competitivo con los autos convencionales, y generando un impacto muy positivo en los esfuerzos para enfrentar el cambio climático y la contaminación del aire, especialmente en las grandes ciudades.

¿De qué manera están incorporando la electromovilidad en sus operaciones?

Durante 2019 trabajamos en el desarrollo de un plan estratégico para avanzar en electromovilidad en el corto, mediano y largo plazo. Una de las iniciativas que estamos tomando es la incorporación progresiva de taxis y buses eléctricos para los traslados de los trabajadores. Contamos también con equipos como palas y sistemas de tracción de camiones eléctricos y, desde marzo pasado, incorporamos un servicio de taxis eléctricos en Santiago para nuestro personal. Ahora queremos replicar la experiencia en Antofagasta.

También tenemos contemplado iniciar las pruebas de buses eléctricos en algunas de nuestras faenas que presentan características particulares como, por ejemplo, caminos con nieve durante el invierno.

Compromiso con tecnologías limpias

En el Parque O´Higgins, donde se realizó la competencia de la Fórmula E, Antofagasta Minerals implementó un stand autosustentable, alimentado con paneles solares, en el que los visitantes aprendieron cómo la compañía usa el sol, el agua y el viento para producir cobre.

Los asistentes también pudieron conocer el Intikallpa V, auto solar construido por el equipo Antakari, compuesto por alumnos de ingeniería de la Universidad de La Serena y profesionales de Minera Los Pelambres. Este vehículo obtuvo el séptimo lugar –entre 27 participantes– en el World Solar Challenge 2019 corrido en Australia en octubre pasado. Se trata de una competencia que se realiza cada dos años, en la que se recorren más de 5.000 km. Solo un 30% de los equipos logra completar toda la distancia. El Intikallpa V fue el único representante de América Latina presente en ese mundial de tecnologías alternativas.

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