Katharina Jenny: “Tenemos que hacer más amigable la industria para la mujer”

La destacada ejecutiva asumió en junio último la gerencia general de FCAB. Uno de sus principales desafíos será llevar adelante el Plan de Reconversión de Patios Ferroviarios que impulsa la compañía.

“Siempre me atrajeron las matemáticas, por ende, sabía que mi vocación iba por esta área. Además, soy bastante hiperquinética, por lo que no es mi estilo estar sólo sentada frente a un computador, me gusta estar en terreno”, recuerda Katharina Jenny ante la consulta de MINERÍA CHILENA de qué la motivó a optar por una carrera asociada al mundo masculino.

Es así, añade, como ponderó Minería u Obras Civiles, decidiéndose por la primera. “No me preocupé de si era una carrera profesional para un mundo de hombres, mixto o si la mujer podría tenía un rol protagónico”, asegura.

Katharina es ingeniero Civil en Minas de la Universidad de Santiago, con más de catorce años de experiencia laboral, desempeñándose principalmente en áreas como planificación minera, seguridad, salud ocupacional, y productividad y costos. Llegó al grupo Antofagasta plc en 2016 y hasta mayo último se desempeñó como como gerenta corporativa de Salud y Seguridad de Antofagasta Minerals. A partir de junio es la nueva gerenta general de FCAB.

¿Tuvo que enfrentar prejuicios -conscientes o no- a la hora de postular a prácticas y posteriormente trabajar en este rubro?

Los prejuicios los percibí desde el momento en que comenté lo que quería estudiar. Aún recuerdo que mi madre me trató de convencer de que estudiara ingeniería Civil, pero en el área industrial. Esto fue entre los años 1995 y 1997, cuando era atípico que una mujer estudiara ingeniería con mención en Minas.

Aún recuerdo que cuando ingresamos a ingeniería era bajo el formato de plan común, éramos 84 alumnos, ¡y sólo cuatro mujeres! Si faltaba una de nosotras de inmediato todos se daban cuenta.

En todo caso, recuerdo que la universidad nos apoyó al momento de postular a prácticas profesionales, donde el único requisito era la meritocracia.

¿Cómo enfrentó estos desafíos?

Aprendí que, en un ambiente de hombres, yo podía destacar fácilmente. Estaba en mí el poder resaltar.

Asumí estos desafíos con liderazgo, y es más, encontré en ellos una oportunidad para sobresalir y destacar respecto al resto. Creo que lo aproveché cumpliendo, siendo responsable, participando en clases y, obviamente, cuando ingresé al mundo laboral.

[“Cuando ingresamos a ingeniería era bajo el formato de plan común, éramos 84 alumnos, ¡y sólo cuatro mujeres! Si faltaba una de nosotras de inmediato todos se daban cuenta”.]

 

¿Cómo diría que ha cambiado la industria minera en estos años? ¿Está más preparada para fomentar la equidad y la inclusión?

Ha cambiado muchísimo. Hoy, la industria minera tiene incentivos para contratar a más mujeres, lo que es bueno. En lo personal, apoyo las cuotas e indicadores para la incorporación; pero el desafío va más allá de sólo acoger a la mujer, sino que también permitir su desarrollo profesional y personal, tenemos que trabajar en esto.

Desde su experiencia, ¿cómo estima que puede aportar a promover la presencia femenina en el sector y en particular en puestos de mayor responsabilidad y de alta gerencia?

El desafío no sólo debe considerar la incorporación, sino que la mujer permanezca en esta industria. Que sea atractiva para nosotras, proyectarnos y hacernos partícipes en cada desafío. Tenemos que hacer más amigable la industria para la mujer.

Un nuevo desafío

 

¿Qué la motivó a aceptar la gerencia general de FCAB?

Me atrajo mucho el desafío de liderar una empresa en la cual trabajan cerca de 2.000 personas, de las cuales 1.400 son trabajadores directos.

Junto con ello, una de las cosas que más me motivó fue ser parte del proyecto de reconversión de 48 hectáreas de los patios ferroviarios de actual uso industrial, que serán habilitadas para uso urbano. Es un tremendo desafío, porque implica cambiar la cara no sólo del FCAB, sino que de la ciudad de Antofagasta. Esta iniciativa será un gran ejemplo para la industria, de cómo hacer sustentabilidad.

Además, el hecho de volver a vivir a Antofagasta era otro atractivo, porque yo viví ocho años en esta ciudad, pero ahora retorno con mi familia, y gano mucho en calidad de vida.

¿Cuáles son hoy los desafíos y prioridades que tiene esta empresa?

Uno de los principales desafíos es hacer sostenibles los procesos de modernización que viene teniendo del Ferrocarril durante prácticamente los últimos cuatro años, los que deben ser parte de la cultura de la empresa.

Obviamente el plan de reconversión de los patios ferroviarios es un gran desafío de gestión interno y externo. Para eso es clave el liderazgo, el contacto con la gente, trabajadores, autoridades y comunidad, que son aspectos que en lo personal me atraen.

¿Cuál pretende que sea su sello?

Quiero contribuir a que el FCAB sea mejor de lo que es hoy. Quiero hacer esta empresa mucho más sostenible, rentable y que seamos abiertos a la comunidad, porque tenemos espacios y la capacidad para ello.

¿Qué otros retos enfrentan en materia de resguardo del medio ambiente y de ser “buen vecino”, por ejemplo, mitigando el impacto de los trenes en áreas habitadas?

Estamos trabajando permanentemente en el impacto que tenga la industria en la ciudad y sus vecinos, cumpliendo con los más altos estándares.

Junto a ello, estamos en una permanente vinculación con la comunidad y juntas vecinales, lo que se refleja en nuestro programa “Vía Compartida”, la arborización de sectores aledaños a la línea férrea, en conjunto a Conaf y los vecinos. Todo esto, en el corto y mediano plazo.

Esto va de la mano con el proyecto del plan de reconversión, que es una medida de largo plazo y cuyo foco es que sea un proyecto co-construido con la comunidad.

¿Cómo está formada actualmente su flota?

Nuestra flota está compuesta de 71 locomotoras, de las cuales siete llegaron el año pasado y en septiembre llegarían máquinas nuevas.

¿Cuánta carga están moviendo mensualmente?

Al mes, estamos moviendo sobre las 450.000 ton de cargas.

¿Cuánto esperan crecer en el mediano – largo plazo?

En 2019 estamos moviendo sobre las 6,5 millones de ton anuales. Para 2021 estaríamos llegando a un peak sobre los 7,5 millones de ton de carga anuales, lo que considera una proyección de los requerimientos de nuestros actuales clientes y los nuevos, que necesitarán de todo nuestro sistema y modelo de transporte.

“Nuestra flota está compuesta de 71 locomotoras, de las cuales siete llegaron el año pasado y en septiembre llegarían máquinas nuevas”, señala la ejecutiva.

 

Un proyecto que busca beneficiar al centro de Antofagasta

 

El Plan de Reconversión de Patios Ferroviarios es un proyecto visionario, proactivo y voluntario, para permitir un uso de suelos distinto al industrial, entregando una nueva oportunidad al centro de Antofagasta, explica Katharina Jenny sobre esta iniciativa. “Queremos desarrollar un proceso ejemplar, técnicamente robusto, de la mano de un equipo multidisciplinario y cumpliendo estándares nacionales e internacionales”, añade.

La ejecutiva hace notar que han visto diferentes casos en Chile en que empresas deciden trasladar sus operaciones, cierran el portón y venden el terreno sin hacerse cargo del impacto que generaron durante su estadía. “En FCAB, queremos retirarnos de manera responsable del que ha sido nuestro hogar durante más de un siglo, devolviéndole la mano a la ciudad y a todos quienes han colaborado en el crecimiento de Antofagasta. Hoy vemos cómo la discusión parlamentaria debate reformas en materia medioambiental, y esperamos aportar desde nuestra posición a que otras empresas sean conscientes de sus impactos y sepan actuar responsablemente, evitando dejar como legado pasivos ambientales”, argumenta.

 

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