Juan Pablo Amar, Finning: Esta crisis nos da la oportunidad de acelerar la reconversión de la fuerza laboral

El nuevo presidente ejecutivo de Finning Sudamérica aborda el impacto del Covid-19 en el sector minero, y el rol de la compañía en este nuevo escenario

 

A principios de este año, Juan Pablo Amar reemplazó a Marcello Marchese como presidente ejecutivo de Finning Sudamérica, cargo desde el cual ha tenido que afrontar retos, como la gestión de los impactos del Covid-19.

En conversación con MINERÍA CHILENA, el ejecutivo -que ha estado en la compañía desde 1992-, destaca la labor que están realizando en medio de esta crisis sanitaria, y comparte su mirada e inquietudes en relación con el futuro del sector.

¿Cuáles son las prioridades de su gestión?

El foco principal que tenemos es mantener el liderazgo de nuestras marcas, tanto de Finning como de CAT en el mundo, en todos los mercados en que participamos. Hay tres principales: el primero para Caterpillar es construcción, el segundo es minería, y el tercero es energía y transporte, que en Sudamérica conocemos como energía y motores.

Allí existe un foco muy importante de manejar nuestra competitividad. Hay una implementación de una estrategia, que tiene unos tres años, para tener un portafolio de productos mucho más amplio, que permita entregar soluciones con mayor agregado a nivel de cada una de las aplicaciones.

Fundamentalmente, lo que estoy mandatado a llevar adelante es mantener nuestro liderazgo en el mercado y tener una empresa muy focalizada en los procesos que dicen relación con la cadena de suministros, en la incorporación de nuevas tecnologías.

Desde hace un tiempo que Caterpillar viene con todos sus equipos integrados, con productos que permiten medir cada uno de los parámetros, en términos de su rendimiento. Eso marca una diferencia bien importante, tanto respecto de los competidores como del costo para nuestros clientes.

El data mining y todo lo que es la integración de datos que viene a través de las máquinas, más todas las auditorías operacionales que realizamos en conjunto con nuestros clientes, permite que nuestra solución sea mucho más potente o marque una diferenciación importante.

Esto no ha sido fácil, porque requiere de tecnología y una reconversión de los talentos.

Crisis sanitaria

¿Cómo la crisis sanitaria ha afectado estos objetivos?

Creo que esta crisis nos da la oportunidad de acelerar la reconversión de la fuerza laboral en minería, y también de los proveedores que soportamos al sector. Tenemos un centro integrado del conocimiento, llamado IKC (Integrated Knowledge Center), que no solamente integra la información, sino que también los sistemas, procesos y la gente detrás. Con eso finalmente se le entrega una solución al cliente que le permite anticipar fallas, tomar decisiones en términos de usos operacionales de los equipos, realizar ciclos más rápidos y cortos en minería.  Esta crisis sanitaria va a traer mayor velocidad en esa incorporación.

Además, vemos que cada vez más nuestros clientes están optando o solicitando evaluar las soluciones de autonomía que tenemos. CAT tiene una vasta experiencia con muchos camiones ya funcionando en otras partes del mundo.

Vamos a tener la primera implementación de autonomía en el proyecto QB2, que hoy día está suspendido. Va a ser el primer proyecto greenfield en Chile con camiones 100% autónomos. Hay una diferenciación importante en la oferta de autonomía de Caterpillar, donde la inteligencia está en el camión.

Actualmente hay minas cuyos costos de operación son bastante altos, dado la ley que tienen. Por esto, las soluciones de autonomía hacen que algunas de ellas sean más rentables y se puedan operar en ciclos más cortos, por la velocidad que entregan los camiones y en definitiva por el menor costo de producción que existe. Además, es una operación mucho más segura, tema clave para nosotros y para la industria minera.

¿Cómo prevén que evolucione el escenario minero?

Respecto al cobre, lo que espero es que se empiece a recuperar China, que comience a salir de la pandemia, aunque igual va a haber impactos tanto en la demanda como en la producción.

En Chile nuestro foco es tratar de mantener lo más posible la actividad minera, obviamente salvaguardando la salud de la gente.

La industria local minera tiene un peso relevante: el 50% de las exportaciones en Chile son del sector, el 25% de las inversiones del país, y el 10% de la fuerza laboral completa está relacionado con la actividad.

Va a haber un impacto muy importante, y creo que esto va a acelerar el tema de la reconversión y la automatización del sector.

Más que focalizarse en la reducción de precios, hay que hacerlo en el aumento de la productividad y en el mejor costo de tonelada producida. Es ahí donde los proveedores tenemos mucho que decir, en términos de estas nuevas tecnologías y soluciones que estamos implementando.

Además, estas son industrias de ciclos largos.

Pero saliendo de esta crisis sanitaria, lo que más me preocupa es el nivel de incertidumbre que puede haber en la discusión de la eventual nueva Constitución, en los próximos 18 ó 24 meses: cómo eso impactará en la confianza de los inversionistas, no solamente locales sino también globales. Eso también traerá impactos.

Inversiones

¿Han debido ajustar inversiones y proyectos programados?

Somos una empresa que venía invirtiendo mucho en los últimos años en lo que es infraestructura, donde hoy somos muy potentes. Hemos invertido en nuestros centros de operaciones en Antofagasta y Santiago durante varios años.  Por esto, en lo que es infraestructura no tenemos más inversiones que las que tienen relación con mantenimiento y foco en la seguridad de nuestra gente; y esas no las vamos a parar.

Nuestro foco ha estado en la tecnología, renovamos nuestro ERP para toda la empresa el año anterior, venimos saliendo de eso, y no vamos a cortar ninguna inversión relacionada con aportar al futuro de la industria minera.

También vamos a seguir invirtiendo en autonomía, en nuestro centro integrado del conocimiento y en todo lo vinculado a la incorporación de los camiones eléctricos 794 y 798. Son fundamentales en el largo plazo.

Desde el punto de vista de sustentabilidad del negocio durante esta crisis sanitaria, Finning es una empresa que transa en bolsa en Canadá, y se ha establecido una revisión completa del plan operacional 2020, con un foco muy importante en el control de gastos. También hemos implementado una reducción en los salarios de los equipos de liderazgos, desde el presidente a nivel mundial, como de todos los niveles.

¿Cómo ha sido el diálogo con las mineras que han decidido suspender o postergar proyectos?

El foco hoy es mantener la producción crítica; comprendemos que algunos proyectos de construcción se pospongan para evitar los niveles de contagio. Por ejemplo, en la construcción de Quebrada Blanca 2 había 15.000 personas. Si estamos preocupados de mantener producción crítica, otros proyectos se puedan posponer uno o dos meses; es parte de una estrategia para mantener la continuidad operacional.

También entendemos la decisión de las mineras de reducir la cantidad de gente en las faenas. Algunas están con 35-40% de menor cantidad.

La conversación con nuestros clientes ha sido muy abierta y directa, como siempre. Tendremos que ir adecuándonos en conjunto para evitar que este virus se expanda.

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