Desarrollo e Innovación de Enami: En búsqueda de nuevos negocios

Una de las claves para la Empresa Nacional de Minería será repensar y hacer más viables sus negocios. Guillermo Valdés, gerente de Desarrollo e Innovación de la compañía, detalló a MINERÍA CHILENA los pasos que contemplan.

Viabilizar negocios es el concepto fundamental para que la Empresa Nacional de Minería (Enami) optimice el desarrollo de sus operaciones. Una de las personas clave en el proceso de consolidar nuevas posibilidades es Guillermo Valdés, quien acaba de asumir el cargo de gerente de Desarrollo e Innovación en la estatal.

Valdés anteriormente ejerció como jefe de Desarrollo Minero en Enami y previamente se desempeñó en empresas de la mediana y la gran minería. El profesional dice sentirse “afortunado de haber tenido experiencias en compañías con presupuestos acotados, donde hay que enfocarse en una ingeniería aterrizada y no hay holgura para los excesos. Esa visión te permite aterrizar la mirada”.

Los principales desafíos de Enami -agrega- están dados por la ejecución de soluciones de plantas móviles en poderes de compra, la exploración de nuevos negocios como el litio -mediante una potencial explotación en el Salar Infieles- y el tratamiento de pasivos medioambientales.

Desarrollos emergentes

¿Cuáles son sus principales apuestas enfocadas en la pequeña minería?

Enami está en pleno desarrollo de valorizar su cartera de propiedades mineras. Estamos en la etapa de clasificación y valoración de los activos. Con ello vamos a obtener una información en función de propiedades de pequeña, mediana o gran minería, además tendremos la posibilidad de visualizar cuál es la importancia desde el punto de vista económico: las propiedades que podemos desarrollar o no.

También existirá la posibilidad de desarrollar negocios con empresas de mayor tamaño, como el acuerdo preliminar que logramos con Rio Tinto en enero de este año.

¿Cuál es su apuesta para la mediana minería?

Pretendemos dar una mirada más distrital. Nosotros tenemos planteles que están ubicados en zonas conocidas. Dadas las características de nuestros costos, podemos recibir minerales de un radio de 100 km; más allá de eso no es viable para quienes nos entregan material. Una de las cosas que estamos planificando es hacer una planta concentradora pequeña, para fomentar un negocio minero en áreas distintas de las actuales.

La otra alternativa es generar modelos de operación con plantas móviles tipo BOT (Build, Operate and Transfer). Esto asumiendo eventualmente, costos del flete.

¿Qué desafíos implica?

El principal desafío es el tema ambiental: ¿qué hacemos con los pasivos? Hoy la autoridad obliga a declarar cuáles van a ser tus pasivos ambientales que quedan asociados a la explotación de la mina de procedencia.

Además, tenemos que ser más competitivos como empresa. Actualmente tenemos una realidad operativa que explica que registremos costos tan altos. Debemos generar menores costos para operar y apalancar mejor el negocio.

En la medida que se logren menores costos, se puede traducir directamente en la ley de corte. Hoy estamos comprando minerales que andan del orden del 1% o 2% de ley. En la medida que seamos más competitivos, podremos recibir minerales de menor ley y, por ende, tener más abastecimiento en nuestros planteles productivos.

Queremos hacer ingeniería más estratégica; generar proyectos de reducción de costos en la lixiviación, identificar brechas, visualizar si nuestros costos se deben a que tenemos procesos o equipos muy antiguos o si se trata de un tema de abastecimiento. Estamos en etapa de diagnóstico.

Refuerzo a instrumentos de apoyo

Siguiendo la línea de Guillermo Valdés, el gerente de Fomento y Minería de Enami, Felipe Carrasco, complementa que “para este año hemos pensado y revisado con el vicepresidente y la Gerencia, nuevos instrumentos para el apoyo y la producción de pequeños mineros”.

De acuerdo con Carrasco, existen dos grandes líneas de acción: por un lado instrumentos de fomento y, por otro, a través de créditos para la pequeña minería. Actualmente Enami entrega hasta US$35.000 para apoyar la puesta en marcha de un proyecto, con plazos de devolución de hasta 24 meses. También otorga hasta US$5.000 para ayudar a productores en gastos inmediatos que requieren en el corto plazo, como arreglar maquinaria, por ejemplo.

En la línea de los créditos, Carrasco destaca que el monto tradicionalmente a disposición era de US$2 millones, pero este 2020 se aprobaron US$4 millones.

En cuanto a la devolución de los créditos, el ejecutivo dice que la experiencia “ha sido muy buena, la caja de devolución y retorno está entre 90% y 92%”.

Además, el ejecutivo subrayó el acuerdo establecido por parte de Enami, el Ministerio de Minería y 13 empresas de la gran minería que facilita el arriendo de pertenencias mineras a pequeños productores a mineros.

La idea del convenio es que estas últimas puedan entregar en administración parte de su propiedad minera a Enami, para traspasarla a pequeños mineros. Esto puede hacerse por tres modalidades:

– Las compañías entregan un listado de propiedades disponibles, las cuales pasan a ser administradas por Enami y luego se ofrecen a través de oficinas mineras, página web y otras instancias. Aquí el pequeño minero podrá solicitar un punto de explotación.

– Solicitud en que un minero pide un área específica que no figura en la lista, en este caso la Enami actuará como intermediario frente a la compañía minera y solicitará el sitio requerido.

– Que un minero solicite directamente un espacio de arriendo a las compañías.

Litio

En lo que respecta al potencial negocio del litio, el gerente de Desarrollo e Innovación, Guillermo Valdés, explica que Enami tiene una ventaja respecto de otras empresas en la industria, ya que la estatal tiene el 95% de la propiedad del Salar Infieles.

“Vamos a hacer una exploración hidrogeológica para determinar las reservas contenidas en ese salar. En mayo deberíamos estar iniciando esta campaña de exploración”, señala.

“La estrategia es ir a medir lo que tenemos y en el camino buscar un proceso de obtención de litio que sea amigable con el medioambiente. Una vía que nos permita extraer sólo litio, para luego devolver el agua a la cuenca y reducir el impacto ambiental”, sostiene.

Proyecto Barriles

Una iniciativa próxima por culminar es el proyecto Barriles. Consiste en una planta modular para el beneficio de óxidos. Su modelo BOT considera un esquema de concesión en el que un privado financia la construcción y puesta en marcha, para luego ser operada por Enami, hasta el pago de ésta.

Ubicación: 20 km al este de Tocopilla.

Inversión: $1.200 millones

Estado: En construcción con 84% de avance (a febrero 2020)

Finalización obras: marzo 2020

Planta: Servicio de maquila y producción de cátodos

Capacidad: 5.000 toneladas por mes.

Generación: 150 cátodos por mes.

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