Aldo Cermenati: “Nos hemos adaptado al mercado”

El alto ejecutivo de Metso en la región y gerente general en Chile, asegura que la apuesta de la compañía por los servicios los ha impulsado a desarrollar proyectos que antes no hacían, como la construcción de una planta completa en Minera Centinela.

Con 38 años en el mundo minero, Aldo Cermenati ha pasado 22 de ellos en Metso, donde actualmente ocupa el cargo de senior vice president Pacific Rim Market Area (Latinoamérica menos Brasil) y gerente general de la compañía en Chile. El ejecutivo recuerda que cuando entró a la empresa, y específicamente a lo que entonces era Nordberg –actual línea de chancado de Metso– trabajaban del orden de 20 personas y el foco era vender equipos. Hoy, en cambio, el eje está en la venta de soluciones.

“Especialistas en temas de minería y economía plantean un difícil futuro, debido a la detención de proyectos, menores precios en los commodities y requerimientos de reducción de costos de producción; sin embargo, nosotros lo vemos como una gran oportunidad para seguir invirtiendo en I+D, desarrollando nuevas tendencias de equipos con líneas más eficientes y soluciones que ayuden a nuestros clientes a alcanzar sus metas”, señala el ejecutivo.

En ese sentido, destaca los cerca de US$10 millones que han invertido en las fábricas de caucho de Concón y Lima, dedicadas al diseño y elaboración local de elementos de desgaste de molinos; la construcción de centros de servicios y reparaciones en Antofagasta y Arequipa (sur de Perú); el fortalecimiento del team de servicios de mantención, para asegurar una mayor disponibilidad de los equipos; y el centro de distribución, que ha logrado incrementar la confiabilidad de suministros, reduciendo los tiempos de entrega.

¿Cuánto suelen invertir en desarrollo?

A nivel global la compañía invierte fuertemente en I+D, asociado a la eficiencia energética de equipos. Productos como el HRC 3000, que reduce el requerimiento energético aguas abajo, o el VTM 4500, que consume un 35% de la energía que ocupa un molino tradicional, son ejemplos del constante impulso al desarrollo que tiene Metso.

En Chile y la región mantenemos un ‘master plan’ de crecimiento, con una mirada de largo plazo y sustentable, que contempla fuertes inversiones en infraestructura para los próximos años, incluyendo incrementos relevantes de capacidad en todas las áreas del negocio.

¿Qué soluciones de las desarrolladas por Metso en Chile se están comercializando internacionalmente?

Un ejemplo son las parrillas Poly-Met para molinos, las cuales disminuyen hasta en 15% el tiempo de retiro y montaje, y aumentan la disponibilidad del equipo desde seis a nueve meses. También fuimos pioneros en los contratos de mantención (Life Cycle Services), que hoy están operando en todo el mundo con el modelo chileno. Además, partimos con contratos de servicios especializados que maximizan la confiabilidad de los equipos Metso en la planta o proceso. También destaco los Upgrade y Retrofit, orientados a proyectos relacionados con ingeniería a la medida para activos críticos que necesitan ser repotenciados o mejorados.

Me atrevería a decir que, si no hubiéramos hecho todo este desarrollo, probablemente seríamos una empresa con un crecimiento 30% menor.

Con la ralentización de la actividad minera, ¿cómo les ha ido?

Nuestro gran valor estratégico han sido los servicios. Esto nos ha impulsado a desarrollar proyectos que antes no hacíamos, por ejemplo, construimos una planta completa en Minera Esperanza (ahora Centinela). Acordamos desarrollar un EPC, donde si bien teníamos experiencia, no era nuestro foco, pero el cliente quería tratar con una sola empresa proveedora y confió en Metso para tener una solución completa. Hoy estamos en un importante proyecto de Codelco: un EPS para la planta de Chuquicamata Subterránea, que debiera estar en operación en 2019.

Nos hemos adaptado al mercado. Si ahora el cliente quiere la solución completa, se la ofrecemos, sin perder nuestro foco en servicios.

¿Cómo ve las perspectivas para la industria?

Siento que hay un ambiente “slight positive”, es decir, positivo, pero que todavía no se concreta en proyectos grandes. El único que está en movimiento es Chuquicamata. Los clientes están más cautos al momento de iniciar proyectos. Sin embargo, hay varias mineras, como Zaldívar o El Abra, a las que se les están acabando los óxidos y tendrán que desarrollar una planta concentradora nueva. Creemos que están esperando que el precio del cobre se estabilice entre US$2,5 y US$2,7 la libra.

Tendencias

¿Cuáles son las principales tendencias que advierte en el segmento de negocios de Metso?

Las tendencias están muy claras: todos los clientes están tratando de reducir costos e incrementar las capacidades de procesamiento de minerales, por lo que requieren equipos más grandes, robustos y de óptima eficiencia energética. Hace 20 años el chancador más potente que había en el mercado era de 300 HP. Hoy existen chancadores Metso de 2.500 HP. El gigantismo, el control de energía y de costos son los grandes temas.

¿Cómo Metso está apoyando estas necesidades?

Tenemos máquinas de gran tamaño que ayudan en el ahorro de energía y permiten tener menos cantidad de equipos, procesando mayor volumen de mineral, lo que redunda en menos Capex.

Ejemplos de este esfuerzo son el MP2500, el chancador de cono más grande del mundo, y el rodillo de alta presión más grande del planeta, el HRC 3000, en funcionamiento en Morenci, de Freeport-McMoRan (EE.UU.).

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