Revista Minería Chilena Nº467

mayo de 2020

Minería Chilena acaba de cumplir 40 años, desde que su primer ejemplar viera la luz en marzo de 1980. A lo largo de estos años de ininterrumpida trayectoria, hemos sido testigos del crecimiento y consolidación de esta industria. Yacimientos, organismos y nuevas tecnologías son algunos de los campos que se han desarrollado en este periodo.

Hoy la coyuntura ha querido que vivamos este aniversario en un escenario inédito y desafiante, como pocas veces se ha dado: la pandemia mundial del virus Covid-19, la cual además de cobrar la vida de miles de personas en todo el mundo, está teniendo dolorosos efectos en diversos ámbitos: obligándonos a limitar el contacto entre las personas, imponiendo restricciones en vuestra vida diaria, generando una recesión internacional y creciente desempleo, entre otras consecuencias.

En este entorno, la actividad minera mundial también se ha visto afectada, desde la caída de precios internacionales de los principales commodities –incluido el cobre- por el freno de las principales economías, hasta paralizaciones de proyectos y operaciones mineras, para resguardar la seguridad de las personas.

[Nos habría gustado celebrar estos 40 años en un escenario distinto, pero nos reconforta pensar que esta industria de la cual nos sentimos parte nuevamente está dando muestra de su relevancia y compromiso con el país.]

Es así como según estimaciones del CRU, la demanda de cobre refinado mundial va a declinar en torno a 5% este año, representando la mayor disminución desde la década de 1970. China –principal consumidor del metal- fue el primer mercado en ser afectado y el consumo de cobre cayó 22% en el primer cuatrimestre. Y si bien la oferta del metal también se verá disminuida, a juicio de los expertos, no sería suficiente para revertir la pérdida de consumo que se prevé.

El CRU proyecta una recuperación en 2021, “pero un poco más lenta de lo que habríamos pensado antes”, como explica en esta edición Erik Heimlich, analista principal del organismo.

No obstante, al cierre de este número se veían señales más optimistas, reflejadas especialmente en la recuperación en el valor internacional del cobre, impulsada -según el análisis que realiza Cochilco- por el progresivo desbloqueo de economías en la Unión Europea y Estados Unidos, que mejoró las expectativas de recuperación del consumo de bienes y producción; la caída en los inventarios de cobre refinado en bolsas de metales; y a que en abril China registró un alza significativa en sus importaciones del metal (13,9% en refinado y 22,5% en concentrados).

Cabe destacar, asimismo, que en un contexto en que algunas faenas en Latinoamérica y el mundo han paralizado sus actividades, el analista principal del CRU plantea que las empresas mineras “han reaccionado sorprendentemente bien, considerando que muchas de ellas están operando con niveles de fuerza laboral en las minas o plantas que son muy bajos, con 70% del total de personal o 50% del total, e incluso menos en algunos casos, y sin embargo están manteniendo niveles de producción cercanos a capacidad”.

Así también lo ha subrayado en reiteradas oportunidades el ministro de Minería Baldo Prokurica, en referencia al esfuerzo que ha venido realizado el sector con medidas para proteger la vida y salud de sus trabajadores, pero esforzándose para que haya continuidad en la industria, porque enfatiza que la minería es extraordinariamente necesaria para que el Estado de Chile pueda cumplir con los compromisos que ha tomado.

Ciertamente nos habría gustado celebrar estos 40 años -que nos encuentran con una creciente presencia en la web y redes sociales- en un escenario distinto, pero nos reconforta pensar que esta industria de la cual nos sentimos parte, nuevamente está dando muestra de su relevancia y compromiso con el país.