Revista Minería Chilena Nº456

junio de 2019

Las compañías mineras enfrentan hoy un insoslayable desafío en términos de eficiencia y productividad, y dentro de la industria parece existir un mayor consenso respecto de que la vía para encarar este reto es a través de la tecnología y la innovación; no sólo como discurso, sino que pasando efectivamente a la adopción de acciones concretas, porque de esto depende la sustentabilidad del rubro.

Así quedó de manifiesto en la reciente Exponor, donde la oferta de los proveedores tuvo un claro enfoque en soluciones y servicios vinculados a Minería 4.0; realidad aumentada, digitalización, automatización, Big Data, y otra serie de conceptos cada vez más habituales.

Pero no se queda ahí, esta transformación que se avizora fue enfatizada en varias de las conferencias dictadas en el marco de la muestra, y enfocadas en el futuro del sector por ejecutivos de diversas faenas. Fue el caso de Leonardo González, gerente general de Antucoya, quien planteó que la incorporación de nuevas soluciones tecnológicas, con miras a incrementar los recursos geológicos y la optimización de sus operaciones, son los focos que actualmente se están impulsando en ésta, la más nueva faena de Antofagasta Minerals, que opera con leyes de 0,35% de cobre.

Asimismo, desde el grupo minero han reconocido que están evaluando la incorporación de  camiones autónomos y de un centro de control remoto en el futuro desarrollo de Centinela, lo que también está en la agenda de otras minas en la zona.

[Las razones detrás de este mayor consenso en torno a la rol de la innovación obedecen a la serie de retos que enfrenta la minería.]

 

Más enfático aún se plantea el destacado economista Patricio Meller, quien en un reciente seminario sobre productividad organizado por Cieplan, afirmó que el factor más importante de mejora en este ámbito para el sector minero, es la tecnología moderna: “La competitividad  futura depende de la inserción de estas soluciones”, aseveró.

Las razones detrás de este mayor consenso en torno a la rol de la innovación obedecen a la serie de retos que enfrenta la minería. Por una parte están los propios de la actividad y la geología, con leyes de mineral decrecientes y yacimientos cada más profundos, que demandan viajes más largos para mover el material, impactando costos y volúmenes de producción.

En paralelo está el protagonismo que ha ido ganando la licencia social, que conlleva reducir los impactos en temas sensibles, especialmente para la calidad de vida de las comunidades vecinas a los yacimientos, como uso del agua, protección de glaciares y ecosistemas frágiles, limitar la generación de relaves y otros desechos… Para todo lo cual la tecnología está llamada a ofrecer nuevas soluciones.

Sin embargo, no es fácil modificar la forma en que se hacen las cosas. Sebastián Carmona, gerente corporativo de Innovación y Tecnología de Codelco hizo hincapié en Exponor en que “las operaciones no pueden recibir muchos cambios”, porque son organismos que están con mucha presión, agregando que cada solución debe ser acorde a las características y requerimientos de la faena.

Junto con ello está el reto de modificar una cultura que ha sido reticente a la búsqueda de nuevas soluciones. Al respecto, Patricio Meller crítica que Chile invierte muy poco investigación, desarrollo e innovación, precisando que la minería -al igual que a nivel mundial- es el sector que menos destina a este ítem.

Pero al parecer, este ánimo estaría cambiado, presionado por la nueva realidad. Y es fundamental que así sea, para asegurar que la sustentabilidad de esta industria y su aporte al desarrollo del país en las próximas décadas. Una transformación que, en todo caso, se tiene que hacer incorporando a todos los actores, para que nadie se sienta dejado de lado en esta nueva etapa.