Revista Minería Chilena Nº454

abril de 2019

De luces y sombras es el escenario que enfrenta la exploración, actividad base para la viabilidad futura de la industria.

Lo positivo: el rubro continúa mostrando una sólida recuperación. De acuerdo con las cifras que publica anualmente el informe Tendencias de la Exploración Mundial (World Exploration Trends), de S&P Global Market Intelligence, el presupuesto global destinado a este ítem en 2018 aumentó a un total de US$10.100 millones, frente a los US$8.500 millones de 2017 y a los US$7.300 millones de 2016.

En este contexto, Chile se mantiene firme dentro de los países más atractivos para estos capitales, ubicándose en el sexto lugar. Los primeros puestos fueron para Canadá, Australia y Estados Unidos.

Otro hecho relevante que recoge el estudio -que es dado a conocer cada año en el marco de la Convención de la Prospectors & Developers Association of Canada (PDAC) que se realiza en Toronto-, es el fuerte impulso que muestra la exploración por litio, cobalto y otros minerales, por su uso en dispositivos tecnológicos y, en particular, en el avance de la electromovilidad.

En el pasado ejercicio los fondos destinados a la búsqueda de litio alcanzaron un récord de US$247 millones, aumentando 58% en doce meses, mientras que los de cobalto pasaron de US$36 millones a casi US$111 millones en similar periodo. Esto genera interesantes oportunidades para diversificar la exploración en el territorio nacional.

[La exploración todavía enfrenta importantes frenos. Uno de los más extendidos es la persistente cautela con la que se están moviendo la industria minera y los inversionistas.]

MINERÍA CHILENA estuvo presente en la cita canadiense (la más importante a nivel mundial sobre exploración) y pudo constatar en terreno tanto el interés por proyectos orientados a explotar estos minerales (así como otros “electromóviles”), como el buen ambiente general percibido entre los más de 25.800 asistentes que congregó esta versión. Así lo dijo en su balance Glenn Mullan, presidente de la PDAC: “Después de mis 44 años consecutivos asistiendo a la Convención, el entusiasmo que vi por parte de los expositores y asistentes en 2019 fue uno de los mejores”.

Pero en paralelo, la exploración todavía enfrenta importantes frenos. Uno de los más extendidos es la persistente cautela con la que se están moviendo la industria minera y los inversionistas, influidos por incertidumbres en la política económica internacional. Analistas y ejecutivos del sector coinciden en que esto ha generado un “desacople” entre las perspectivas respecto de la demanda de metales como el cobre y los reales fundamentos de mercado que se aprecian.

En el caso puntual de Chile, ejecutivos del rubro perforación reconocen un cambio de tendencia en 2018, con mayores licitaciones, pero todavía no consolidado. Según datos de Cochilco, los montos destinados a exploración el pasado ejercicio en el país  ascendieron a US$576,2 millones. De ese total, el 89% correspondió a empresas major (incluida Codelco), mientras que las junior volvieron a caer, aportando sólo el 4,5% (en Canadá son el 54% y Australia el 47%).

Esta situación es una de las que más preocupa a los expertos, pues mientras las grandes compañías están enfocadas en la actividad exploratoria para la reposición de sus yacimientos, los pequeños actores suelen ser los responsables de los descubrimientos greenfield.

Son diversos y conocidos los factores detrás de este escenario: asimetrías de información, concentración de las concesiones mineras, acceso a propiedad inactiva y escasa disponibilidad de recursos a través de instrumentos financieros, entre otros, que analizamos con más detalle en esta edición.

Chile dispone de la riqueza geológica, y sin duda cuenta con el interés de la industria, como lo refleja el repunte que anotó en el último Informe Fraser. Lo que faltaría, entonces, es avanzar en la implementación de medidas adecuadas que permitan promover la exploración de base en el territorio nacional.