Revista Minería Chilena Nº458

agosto de 2019

Chile es uno de los principales actores en el mercado mundial del litio y con un enorme potencial de seguir creciendo. El país posee las mayores reservas mundiales, con un depósito de salmueras de clase mundial como es el Salar de Atacama, que por costos de extracción le otorga una ventaja competitiva en el caso del carbonato de litio equivalente (CLE).

De acuerdo con los datos que maneja el Ministerio de Minería, se espera que a 2023 la producción chilena del mineral aumente más del doble, pasando de las actuales 96.000 ton de CLE a 230.000 ton.

Este desarrollo está impulsado por el fuerte aumento previsto para mediados de la próxima década en la demanda mundial de este elemento, como consecuencia de la masificación de los vehículos eléctricos (VE).

A abril de este año ya había 5,6 millones de VE en el mundo -en su mayoría en China-, en tanto que las estimaciones de los analistas son que a 2025 los precios de las baterías bajen, con lo cual estas unidades se equipararían a las unidades de combustión fósil en su mismo segmento.

[En el reciente Foro del Litio 2019 -organizado por Editec- los expertos del sector coincidieron en responsabilizar de esta “tardanza en reaccionar” a las restricciones legales que existen para la explotación del mineral]

 

Ante este escenario, los dos productores autorizados en el país, Albemarle y SQM, están impulsando fuertes inversiones para incrementar su oferta. La química multinacional trabaja en concretar la fase 3 de su planta en La Negra, mientras que la compañía nacional está invirtiendo del orden de US$380 millones para elevar su participación de CLE –con lo cual esperan alcanzar las 120.000 ton anuales– y dos líneas de hidróxido de litio.

Pero el potencial de Chile es aún mayor, con presencia del mineral también en otros salares, como es el caso de Maricunga.

No obstante este atractivo escenario, entre autoridades y analistas advierten con inquietud que el país se está quedando atrás para aprovechar esta ventana de inversión y estar preparado para abastecer con su oferta, cuando se genere el boom previsto en la próxima década. La meta, señalan, debería ser al menos mantener el actual porcentaje, que corresponde al 29%, si se toma la producción de litio por país de origen (China es el mayor productor de químicos del mineral). Se espera que la demanda mundial llegue a un millón de ton.

Hay que tener claro que el litio no escasea en el mundo, y otros países están apostando fuerte y con más dinamismo que Chile. Es así como Australia ya nos desplazó como principal productor y Argentina avanza con unos 20 proyectos, aunque en distinta etapa de desarrollo.

En el reciente Foro del Litio 2019 -organizado por Editec- los expertos del sector coincidieron en responsabilizar de esta “tardanza en reaccionar” a las restricciones legales que existen para la explotación del mineral y a las condiciones aplicadas a los dos únicos productores autorizados. Esto, derivado de su carácter de “mineral estratégico”, originado en los años de la “Guerra Fría” por su vinculación a la energía nuclear.

Si bien este carácter no se justifica actualmente, la discusión para eliminar esta traba se ha visto entrampada por visiones políticas vinculadas con promover el control de los recursos naturales por parte del Estado y su explotación por empresas públicas (promoviendo un rol más activo de Codelco, que posee pertenencias en salares).

También genera inquietud el avance de la iniciativa legal que pretende declarar “de interés nacional la explotación y comercialización del litio”, planteado incluso eventuales expropiaciones.

Pablo Terrazas, recientemente nombrado vicepresidente ejecutivo de Corfo, afirmó en el Foro del Litio que el Gobierno pretendía dar a conocer por esta fecha su Estrategia Nacional del Litio, la cual apostaría por un esfuerzo conjunto público – privado.

Es de esperar que esta situación se resuelva a la brevedad, con mirada de largo plazo y de beneficio país, para que se tomen las medidas necesarias que permitan un aumento de la producción nacional. De lo contario, serán otros países los que aprovecharán esta oportunidad de crecimiento y desarrollo.