Revista Minería Chilena Nº458

agosto de 2019

Nos hemos enterado, recientemente, de los graves accidentes de trayecto que afectaron a dos importantes empresas de la gran minería, lo que motivó al ministerio de Minería a lanzar una campaña educativa para que el traslado de trabajadores se realice se forma segura. El sector minero ha hecho grandes esfuerzos, durante muchos años, para llevar los accidentes fatales a cero, como parte de una campaña internacional, consecuente con que la seguridad es un importante valor para el rubro.

Las empresas mineras trabajan, sistemáticamente, por la seguridad de sus colaboradores, lo que ha permitido contar con una cultura de seguridad. Esto abarca no solo a los trabajadores directos, sino también a sus contratistas. Como consecuencia de ello, el sector ha presentado grandes avances tanto en accidentabilidad general como en fatalidades. De acuerdo a las estadísticas de Sernageomin, la tasa de fatalidad (cantidad de trabajadores fallecidos a causa de accidentes del trabajo, por cada millón de horas persona trabajadas) ha disminuido de 0,49 el año 1989 a 0,035 el año 2018. Ellas se comparan positivamente tanto a nivel internacional como nacional (en relación a otros sectores de actividad económica).

Si bien Sernageomin es el principal proveedor de estadísticas de accidentabilidad minera, también existen otros dos proveedores. Uno de ellos es la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso), que utiliza información de mutualidad para todos los sectores económicos. La otra entidad es Sonami, que reporta con periodicidad mensual, a partir de encuestas a las empresas de la gran y mediana minería.

[A pesar de todos los esfuerzos, la seguridad es un proceso continuo y de refuerzo diario. Es parte de la tarea que el sector realiza.]

 

Estos tres reportes para el sector minero no coinciden, necesariamente, pues cada uno de ellos utiliza distintas definiciones. La Suseso considera la accidentabilidad ocurrida a trabajadores protegidos de empresas adheridas y afiliadas a las mutualidades de empleadores e ISL. Sernageomin y Sonami, en tanto, registran la accidentabilidad ocurrida a trabajadores en “faenas” mineras, sin que necesariamente la empresa a la que pertenece el trabajador se clasifique en el sector minero. Como ejemplo, un accidente a un proveedor eléctrico de una empresa minera sería clasificado como sector eléctrico para Suseso, pero para minería en el caso de Sernageomin y Sonami.

Las estadísticas de accidentabilidad se dividen en dos tipos: de trabajo y de trayecto, dependiendo de dónde se producen los accidentes. Las estadísticas de trabajo, que son las contabilizadas por Sernageomin y Sonami, consideran lo realizado en las faenas mineras, por lo que no incluyen las estadísticas de trayecto.

Dada esta definición, los accidentes aludidos anteriormente no serán contabilizados como fatalidades mineras propiamente tales. Sin embargo, el trabajo que se realiza en la Comisión de Seguridad de Sonami sí incluye las buenas prácticas que permitirían disminuir o evitar este tipo de accidentes y sus trágicas consecuencias. Ese es parte del trabajo que el gremio realiza, dado su fuerte compromiso con la seguridad.

A pesar de todos los esfuerzos, la seguridad es un proceso continuo y de refuerzo diario. Es parte de la tarea que el sector realiza.