Revista Minería Chilena Nº467

mayo de 2020

Frente a la pandemia que estamos enfrentando, adquiere importancia la jerarquía de valores que sustentan el género humano, y definir con coherencia las actividades que la sociedad debe priorizar para protegerlos y superar este peligro.

El valor de la vida humana y la salud son las prioridades que toda sociedad debe cuidar; sin vida no existen otros valores, como la libertad, la calidad de vida, el crecimiento económico, la protección social, el trabajo, en fin, nada. Estos valores no se protegen sin innovación de procesos y tecnologías, sin actividad económica controlada, para generar los recursos necesarios para evitar los contagios del Covid-19, cuidar los empleos, los encadenamientos productivos, el medio ambiente y los recursos para la Agenda Social.

En momentos en que la humanidad enfrenta riesgos a la vida y la salud, la minería y las empresas proveedoras han priorizado la protección de sus trabajadores y de las comunidades cercanas, estableciendo estrictos protocolos de control sanitario, que incluyen reducción de dotaciones, trabajo a distancia, turnos de 7 x 7 e incluso 14 x 14 para limitar el número de traslados, tomas de temperatura, distancia entre trabajadores, aseos especiales, aunque ello signifique pérdidas económicas.

Tal vez el país esté comprendiendo mejor hoy la importancia de la minería para la creación de valor, de divisas (más aún hoy con el dólar alto), para cumplir los planes sociales y el crecimiento económico, pero aún no alcanza a comprender la importancia de la actividad minera, en cuanto esencial para proteger la salud y el medio ambiente. Sin metales no hay equipos quirúrgicos, ventiladores mecánicos, laboratorios, test de controles sanitarios, medicamentos, monitores ambientales, energías limpias, electromovilidad, para un mundo mejor. Cómo asegurar la continuidad de la actividad más importante del país cuidando los riesgos del Covid 19, son los desafíos del sector.

Las mencionadas medidas de protección han provocado la suspensión de proyectos y mantenciones, para privilegiar la producción de minerales y metales, y mantener los empleos, los ingresos para las empresas y el Estado. Sin embargo, es esencial entender que la minería es una actividad integral, en que la extracción y metalurgia son solo parte de la cadena productiva, también compuesta por proveedoras de servicios, equipos y maquinarias, venta de insumos, partes y piezas, logística y varias otras.

Por lo tanto, desde Aprimin entendemos que cuando sea necesario tomar medidas como suspender contratos, afectando la cadena de valor y poniendo en riesgo la viabilidad de algunas empresas, es conveniente que sean tomadas en conjunto por las mineras y sus empresas proveedores, asegurando el buen funcionamiento futuro de esta integrada actividad.

Son más sostenibles las decisiones compartidas entre los diversos actores del sector, así como compatibilizar la continuidad de las operaciones y la protección de la salud.

El Comité de Crisis de Aprimin, en conjunto con nuestras 113 empresas asociadas, iniciamos una campaña de apoyo país frente al coronavirus, constituyendo un fondo para donar a las UCIs del país 120 cápsulas y otros insumos y equipos de protección a los profesionales de la salud que atienden a los pacientes en riesgo vital por Covid-19.

Solo con una mirada conjunta del sector será posible la viabilidad de la minería, permitiendo a la vez acciones solidarias para enfrentar diversos riesgos como el que actualmente nos afecta.