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Carlos Urenda (Consejo Minero): “Hay proyectos en evaluación por US$35.000 millones para poner en marcha desde el próximo año”

Este es uno de los puntos abordados por el ejecutivo en la presentación del informe “Mine 2022: A critical transition”, respecto a la importancia de la minería en la contribución al cambio climático.

Esta semana se realizó la presentación del estudio “Mine 2022: A critical transition” de PwC, donde se plantearon las oportunidades de crecimiento de la demanda de minerales y la necesidad de aumentar la producción y con ello, las inversiones para alcanzar las metas de emisiones cero de la industria.

En esta línea, el presidente de Sonami, Diego Hernández, y el gerente general del Consejo Minero, Carlos Urenda, analizaron cómo han funcionado las inversiones del sector durante el último tiempo. Además, coincidieron en que el mercado ha internalizado que habrá un aumento de demanda de los minerales críticos con el tema del cambio climático y que es importante hacerle entender a las personas que la minería tiene muchos beneficios.

El informe plantea que hay una significativa falta de inversión en los minerales críticos, que va a exacerbar el desequilibrio entre oferta y demanda en el corto y mediano plazo. En base a esto, Diego Hernández, planteó que “en el superciclo las empresas mineras sobre invirtieron en proyectos deficientes que hoy en día están en buena situación por la subida de precio, y el mercado castigó a las empresas mineras por haberse anticipado a hacer inversiones que no eran rentables. Entonces las empresas reaccionaron, disminuyeron las inversiones y con la subida de precio están llenos de cajas, para poder invertir, pero aún están cautelosas y prefieren distribuir dividendos, medida que ha sido una solución más fácil en la actual coyuntura”.

“El mercado sabe que va a haber un aumento de demanda con el tema del cambio climático, entonces las empresas están en una encrucijada, saben que se puede invertir en proyectos a valores razonables, pero no están tan seguros y si siguen distribuyendo dividendos”, añadió.

Por otro lado, el ejecutivo señaló que un tema importante para poner sobre la mesa es que “el tema del nacionalismo está aumentando. Por ejemplo, en México, sin tener ninguna operación de litio, lo transformaron en monopolio del Estado, y hay una tendencia en algunos commodities de que el Estado tenga un rol más importante en su explotación, eso también afectará a las empresas”.

Por su parte, el gerente general del Consejo Minero, Carlos Urenda, señaló que el estudio “hace foco principalmente en el lado de la demanda, pero también es importante analizar mejor la oferta y ver cómo en ésta se están reflejando los problemas de las leyes decrecientes y de las operaciones que van cesando su producción”.

Además, el ejecutivo enfatizó en que “en el súper ciclo, si bien se invirtió en muchos buenos proyectos, también hubo otros que salieron bastante más caros de lo que se esperaba o que se demoraron mucho en terminarse.  Esto obligó a un proceso de revisión en muchas compañías, que en algunos casos se ha traducido en una mayor cautela a futuro”.

“Nos hemos dado cuenta de que la minería, además de los beneficios tradicionales, ahora también está contribuyendo a combatir el cambio climático a través de la producción de minerales. La industria debe trabajar en comunicar mejor esta idea, en que se entienda que más allá de que se trata de un negocio, su contribución es favorable en muchas dimensiones. Eso es muy importante, entre otras cosas, porque la restricción de oferta implicará ir a realizar minería en lugares que no son los tradicionales, donde los beneficios de la actividad son menos conocidos”, explicó Urenda.

El ejecutivo agregó que, “solo las empresas socias del Consejo Minero, tienen proyectos en evaluación por cerca de USD$35.000 millones para poner en marcha entre el 2023 y 2028. Para que se otorguen los permisos, se tarda un promedio de 8 años, entre los trámites ambientales y sectoriales (los permisos sectoriales son 213). El tema de las autorizaciones ambientales es una expresión del desafío que significa la obtención de la licencia social.  Si el evaluador estima que al otorgar un permiso se podrá generar un conflicto con la comunidad, seguramente lo pensará dos veces”.

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