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Juan Carlos Guajardo y medida en Codelco Ventanas: “Cerrar una fundición es una decisión muy drástica que habla de una falla del Estado»

Conversamos con el director ejecutivo de Plusmining, quien explica a MINERÍA CHILENA el impacto de ésta, señalando que “una decisión de esta naturaleza y hacer un anuncio de estas características a mi me parece que tiene bastante tinte de apresuramiento”.

Ante el reciente anuncio del cierre de la fundición Codelco Ventanas, las percepciones de los actores de la industria se han ido conociendo con las horas. En esta línea, el director ejecutivo de Plusmining, Juan Carlos Guajardo, señaló «que hayamos llegado a esta situación tan drástica sin haber sido capaces de enfrentar la situación social, ambiental y económica del país, a mi me parece que es una falla del Estado de una magnitud gigantesca».

Junto a eso, el ejecutivo realizó un análisis para MINERÍA CHILENA sobre el panorama y las implicancias que tiene el cierre de esta fundición para la industria minera de Chile como también para el país. Aseguró que «un cierre de una fundición implica un proceso prolongado, que tiene que considerar varias etapas regulatorias y técnicas, por lo tanto tomar una decisión de esta naturaleza y hacer un anuncio de estas características a mi me parece que tiene bastante tinte de apresuramiento».

Desde su punto de vista, ¿qué análisis -a priori- realiza sobre el anuncio de cerrar Fundición Codelco Ventanas? 

Estaba claro que desde hace mucho tiempo la situación de la fundición Codelco Ventanas era muy difícil, han cambiado mucho las condiciones que dieron origen a esta fundición hace casi 60 años. Cambió el contexto industrial, ambiental y la población circundante y esos cambios generaron una situación muy difícil para la continuidad de la fundición. Sin embargo, eso es un análisis más de fondo, porque en el corto plazo aún no hay una ley que permita el cierre de Ventanas, es decir, todavía tenemos varios meses por delante donde este tema se pudo haber manejado de otra forma. Además de eso, un cierre de una fundición implica un proceso prolongado, que tiene que considerar varias etapas regulatorias y técnicas, por lo tanto tomar una decisión de esta naturaleza y hacer un anuncio de estas características a mi me parece que tiene bastante tinte de apresuramiento, sobre todo porque hay mucha gente que se vio sorprendida, gente que tiene que ver con alcaldes de la zona y los propios trabajadores. Todo eso lleva a pensar que, habiendo tiempo, no se entiende que haya habido un apresuramiento como el que se realizó.

A su juicio, ¿qué impacto tendría el cierre de esta operación en el Mercado del Cobre?

Eso va a depender de cómo se vayan produciendo ajustes en todos estos años que van a mediar entre el anuncio que se hizo el viernes y el cierre definitivo. Porque se van a acomodar mucho las piezas, de aquí hasta el momento del cese definitivo, van a ir ocurriendo una serie de ajustes graduales y por lo tanto, el impacto de esta medida va a tender a ser bastante amortiguado. En teoría, si se saca esta capacidad de función y no ocurre nada más, podría haber una serie de impactos, por ejemplo en la disponibilidad de concentrados y por lo tanto en los valores de los cargos de tratamiento de refinación, en la producción de ácido sulfúrico y también en cómo se puede generar el funcionamiento del mercado del ácido en Chile. Además, hay una serie de otras variables pero yo diría que esas son las más importantes, pero esto será amortiguado porque el periodo de cierre es muy largo y seguramente se irán tomando una serie de otras decisiones.

¿Qué oportunidades identifica tras esta noticia? 

Creo que es una oportunidad de reflexión para todo el país, de por qué se llegó a esta decisión. Cerrar una fundición es una decisión muy drástica, que habla -en mi opinión- de una falla del Estado de Chile. Creo que el Estado no fue capaz de hacerse cargo de los desafíos que supone desarrollar un negocio de fundición de cobre de gran escala en Chile. No fue capaz, porque cambiaron las condiciones sociales, ambientales, que son cambios importantes pero que no fueron capaces de ver. En segundo lugar, cambiaron las tecnologías de las fundiciones de cobre y tampoco fueron capaces de hacerse cargo. 

Entonces, que hayamos llegado a esta situación tan drástica sin haber sido capaces de enfrentarlo, a mi me parece que es una falla del Estado de una magnitud gigantesca.

¿Cree que esto podría ser una señal de reafirmar el desarrollo de una minería más sustentable? 

Si es que el Estado no reacciona y no cambia, no. Yo espero que esta reflexión lleve a pensar a nuestro país, políticos, instituciones, que si se va a seguir apostando y si se tomará un camino, que sea con responsabilidad. Esa responsabilidad significa hacerse cargo de activos muy complejos, con responsabilidad productiva, económica, social, ambiental, todas esas dimensiones deben estar presentes. Para eso, el Estado debe cambiar la forma en la que enfrenta este tipo de desafíos. Yo espero que exista un aprendizaje, una reflexión que pueda llevar a unos próximos pasos mejores a los que hemos tenido en el último año.

 ¿Considera que esta medida encamina a la industria a mejoras y/o más bien, es un impulso a la creación de una nueva Fundición en Chile?

Para que esto ocurra, si es que la decisión es esa (crear una nueva fundición) la pregunta sería, ¿qué más? ¿será solamente eso? Para que no se vuelva a repetir la historia es importante un cambio importante, un cambio de fondo. Ese cambio tiene que ser el de una responsabilidad mucho mayor a todo nivel frente a este negocio.

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