Cummins Chile y su mirada sobre el aporte del hidrógeno a la minería

Rodrigo Pineda, gerente de la División de Energía de la compañía, detalla la tecnología que ya existe a nivel internacional en torno a dicho combustible, y cuál sería la contribución para alcanzar los objetivos planteados en la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde de Chile.

A principios de noviembre el ministro de Energía, Juan Carlos Jobet, dio a conocer la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde. El anuncio se realizó en el marco de la conferencia internacional “Chile 2020: Green Hydrogen Summit”, actividad en la que participaron varios exponentes del mundo público y empresarial, incluyendo a representantes de la norteamericana Cummins.

El secretario de Estado planteó tres grandes objetivos para el país: producir hidrógeno verde más barato del planeta para 2030, estar entre los principales exportadores para 2040 y contar con 5 GW de capacidad de electrólisis (proceso que separa los elementos de un compuesto por medio de la electricidad) en desarrollo a 2025. Es en esta última arista donde la compañía relacionada con soluciones de energía tiene mucho que decir.

Así al menos lo indica a MINERÍA CHILENA, Rodrigo Pineda, gerente de la División de Energía de Distribuidora Cummins Chile, quien asegura que ya cuentan con avances concretos en materia de producción de hidrógeno a través de electrolizadores.

El ejecutivo, que además forma parte del Directorio 2020-2021 de H2 Chile, señala cómo el desarrollo de tecnología en la casa matriz del gigante norteamericano podría potenciar la estrategia presentada por el ministro Jobet.

– ¿De qué manera Cummins se está preparando para este nuevo desafío?

Cummins es una empresa que constantemente está buscando opciones para proveer potencia a nuestros clientes y en este caso, el hidrógeno es una opción más que la compañía entrega dentro de su portafolio de soluciones.

Cummins puede aportar sus años de experiencia, sobre todo considerando la adquisición de Hydrogenics -empresa líder en sistemas de electrólisis y celdas de combustible– y también gracias a la reciente alianza conseguida con NPROXX. Con ello, nos encontramos en el mercado con la experiencia que nos dan las más de 2.000 celdas de combustible y sobre 600 instalaciones de electrólisis que hoy están funcionando a nivel global.

Esto sin duda permite respaldar la capacidad local ofrecida por Distribuidora Cummins Chile en desarrollo de proyectos de energías, y así entregar a nuestros clientes plantas de producción de hidrógeno, almacenamiento y estaciones de reabastecimiento, entre otros.

Por otro lado, Cummins lleva más de 100 años en el mercado desarrollando, fabricando y distribuyendo productos y servicios a nivel global, ganando con ello capacidad de escalar, distribuir y dar el soporte que requiere el “aftermarket”, concepto que será clave también para empujar una industria que está creciendo.

De hecho, en la carpeta de proyectos que la compañía tiene alrededor del globo destaca la puesta en servicio de la planta de electrólisis Proton Exchange Membrane (PEM) más grande del mundo, en Bécancour (Canadá). En esta instalación se pretende llegar a más de 20 MW de capacidad instalada de electrólisis, equivalente a una producción de 3.000 toneladas de hidrógeno al año.

Minería e hidrógeno

– En el evento, el ministro Juan Carlos Jobet realizó anuncios sobre una Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde. ¿Cuál cree que es el aporte que podrán realizar desde el sector privado?

Desde nuestro ámbito, como empresa distribuidora de tecnología, tenemos una gran responsabilidad en desarrollar capital humano en el país, así como también acercar el mundo del hidrógeno a las comunidades, a nuestros clientes, y mostrar que estamos ante un vector energético que apoyará de forma importante en los planes chilenos de carbono neutralidad.

Nuestra compañía está trabajando tanto por promover esta tecnología segura, como en dar la tranquilidad a nuestros clientes locales en temas de soporte posventa y de operación de equipos críticos, que serán pioneros en términos de tecnología.

– ¿De qué manera esto impactará en la industria minera?

En el mediano plazo, el hidrógeno verde será un medio real para apoyar el cumplimiento de las metas de carbono neutralidad para el país. También se convertirá en una forma real para que el mundo privado alcance sus metas de sustentabilidad. En ese sentido, hay sectores en la minería que son complejos de descarbonizar, especialmente la parte móvil. En esas áreas, el hidrógeno verde aparece como una gran opción a evaluar.

En la medida que logremos generar la infraestructura necesaria, escalar la tecnología para disminuir las inversiones de capital o “Capex” (del concepto inglés Capital Expenditure) de los electrolizadores y celdas de combustible, precios de electricidad bajos, y también regulaciones claras que permitan bajar el nivel de incertidumbre ante un mercado que recién está empezando a crecer, creo que nos encontraremos con Total Cost of Ownership competitivos entre el mundo de combustibles fósiles versus hidrógeno verde.

Un antecedente interesante es que industrias que soportan la minería también podrían ser parte del cambio. El Hydrogen Council estima que a 2030 el 2,5% del transporte pesado, el 10% de los buses y el 10% de los trenes estarán utilizando tecnologías de hidrógeno.

– ¿Cuánto falta para que se concreten cambios en la industria minera nacional?

Creo que estamos empezando a ver interés en la industria, sin embargo todavía hay algunos factores que están relacionados con la materia que necesitan despejarse, por ejemplo regulación. La buena noticia es que ya se dio un enorme paso con la presentación de la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde. Y si bien aún faltan ítems por definir, también ya se establecieron metas, e incluso, se está hablando de cuotas e impuestos para desincentivar la producción de gases de efecto invernadero. Eso por el lado de las regulaciones.

Por el lado de la industria tecnológica, tenemos el desafío de seguir empujando por tecnologías más eficientes y escalabilidad en la cadena de fabricación y de robustecer la cadena de suministros de las fábricas. Por el lado de la generación eléctrica, es seguir creciendo en el mundo de generación renovable y buscando los mejores costos de electricidad, aprovechando nuestras condiciones únicas de sol y viento.

Finalmente, la velocidad en la que se vayan adoptando estos factores será clave para que el usuario final adopte tecnologías basadas en hidrógeno, pero sin duda alguna, hoy estamos más cerca que nunca de partir en esta era del hidrógeno. En definitiva, es dar la bienvenida a la “Generación H”.

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