Banco Central amplia estímulo a la economía chilena y eleva medidas no convencionales a un monto inédito equivalente al 10% del PIB

El instituto emisor anticipó que las caídas de la actividad en mayo y junio serán peores que el 14% de contracción de abril. En este escenario, anunció más instrumentos para facilitar los créditos y un nuevo programa de compra de activos. Este miércoles actualizará sus proyecciones macro, las cuales serían más negativas.

(Pulso) Dada la evolución de la economía nacional, el Banco Central decidió este martes no solo mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en su mínimo de 0,5%, sino que informó que ampliará el uso de herramientas no convencionales, hasta niveles nunca vistos.

En su reunión de política monetaria de junio, el instituto emisor estimó que se requiere de una “intensificación del impulso monetario”. Así, sumó dos medidas a las que ya se están implementando.

En primer lugar, acordó abrir una segunda etapa de la Facilidad de Financiamiento Condicional al Incremento de Colocaciones (FCIC) que contempla un monto de US$16 mil millones y una vigencia de ocho meses. Actualmente, hay dos líneas vigentes del FCIC para bancos, por un monto total de US$24 mil millones, de los cuales ya se han utilizado US$19.988 millones, es decir, el 83%.

Esta nueva línea, que considera el fortalecimiento de los incentivos para la entrega de crédito bancario a pequeñas y medianas empresas, y a oferentes de crédito no bancarios. Esto último no estaba contemplado hasta ahora, e incentivará que las instituciones bancarias entreguen crédito a este tipo de oferentes no bancarios. La suma de ambas FCIC totalizan entonces US$40 mil millones.

Además, se acordó implementar un programa especial de compra de activos, por un monto de hasta US$8 mil millones, en un plazo de seis meses. La autoridad esta vez no acotó la compra de bonos bancarios a participantes del sistema SOMA, por lo que podría ser el inicio de compras de otro tipo de bonos, por ejemplo, una vez que se autorice vía ley, la adquisición de papeles del Tesoro en el mercado secundario, idea que ha sido respaldada por el propio presidente del BC, Mario Marcel, u otros bonos corporativos no bancarios. cuando la ley lo permita.

“Es primera vez que se realiza una medida de este tipo en Chile. Con esto, el BCCh muestra que está haciendo todo lo necesario para mantener el normal funcionamiento de los pagos. Creemos que es bueno que innove, y quedan aún muchas alternativas en el horizonte”, señaló la economista jefe de Banchile, Carolina Grünwald.

De esta manera, a través de ambos programas, se movilizarán recursos adicionales por hasta 10% del PIB, señaló ayer el BC, agregando que en los próximos días se entregarán más detalles, como el monto inicial de compra de activos, las fechas específicas de la puesta en marcha, condiciones financieras y otros aspectos operacionales.

Desde Scotiabank piensan que “el próximo paso estimulativo del Banco Central descansaría en el relajamiento de algunas medidas micro y/o macro prudenciales para asegurar un mayor flujo de crédito a personas y empresas. Entre ellas, ajustes a límites y espectro de inversión de las AFP (en coordinación con el regulador), estímulos a la adquisición de créditos hipotecarios (también en coordinación con el regulador), entre otros. La batería de medidas no convencionales de que dispone el BC es muy amplia aún”.

TPM y próximos Imacec

Respecto de la visión de la economía interna, el instituto emisor destacó la fuerte caída del Imacec de abril (-14,1%), adelantando que “se profundizará en mayo y junio, dada la ampliación y duración de las medidas de contención decretadas estos meses”. Así, los Imacec de mayo y junio mostrarían caídas superiores al 14%.

Asimismo, afirmó que “el mercado del trabajo también está experimentando un importante deterioro, acompañado de caídas en diversos indicadores de consumo y expectativas en niveles marcadamente pesimistas. Por el lado de la inversión, destaca la sostenida baja de las importaciones de bienes de capital y expectativas empresariales que persisten notoriamente negativas”.

En este escenario, indicó que las expectativas de crecimiento de los agentes de mercado se han corregido a la baja.

Por el lado de los precios, la autoridad puntualizó que las presiones inflacionarias se han reducido “significativamente”, debido al abrupto aumento de la brecha de actividad en el segundo trimestre. Mientras, la apreciación del peso (la baja del dólar) ha también disminuido las presiones por el lado del tipo de cambio.

Así, el mensaje del BC fue aun más expansivo que el mes anterior, señalando que mantendrá la “TPM en su mínimo técnico durante todo el horizonte de proyección”, es decir, sin cambios durante dos años. Más prolongado de lo esperado por el mercado, que solo la veía en 0,5% por un año, según la Encuesta de Expectativas Económicas. Esto podría anticipar que la visión del Central sobre el desarrollo de la economía es más negativa de lo que se preveía hasta ahora. Este miércoles la autoridad publicará su Informe de Política Monetaria (Ipom) de junio, donde se plasmará la mirada actual del organismo.

Además, en el mensaje de el martes también se aseguró que “en caso de que la evolución de la economía así lo requiera, seguirá evaluando opciones para intensificar dicho impulso y apoyar la estabilidad financiera, a través de instrumentos no convencionales”.

También la autoridad tuvo palabras para el acuerdo alcanzado el fin de semana entre el gobierno y los parlamentarios, afirmando que “el reciente Plan de Emergencia acordado por el Gobierno y la Comisión de Hacienda ampliada será un importante aporte para mitigar los negativos efectos económicos de la pandemia, tanto por las medidas consideradas como por su perspectiva de mediano plazo”.

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