Con el objetivo de resguardar la salud de las personas que trabajan en sus operaciones y proyectos, ya sea en forma directa o como contratistas, el Grupo Antofagasta Minerals decidió disminuir el traslado e ingreso de personas a todas sus faenas.

Aunque no hemos tenido ningún caso de coronavirus en nuestras operaciones, lo más importante para nosotros es el cuidado de la seguridad y salud de las personas que trabajan en las empresas del Grupo Antofagasta Minerals. Por eso estamos tomando todas las medidas posibles para disminuir los riesgos de contagio”, indicó Iván Arriagada, presidente ejecutivo de Antofagasta Minerals.

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En este sentido, el Grupo decidió reducir temporalmente en alrededor de un 30% el número de trabajadores propios y contratistas que ingresan a sus faenas y en un 75% el personal que actualmente está trabajando en la construcción del proyecto Infraestructura Complementaria (INCO) de Minera Los Pelambres.

Gracias a estas medidas, es posible continuar las operaciones y asegurar una distancia social mínima adecuada para evitar el contagio en los buses, casinos y otras instalaciones, de acuerdo a las recomendaciones de los especialistas de la OMS y del Ministerio de Salud.

“A pesar de que implica posiblemente un retraso en su ejecución, esta disminución temporal de la actividad en el proyecto INCO nos ayuda a asegurar que los trabajadores tendrán espacio suficiente en los buses y casinos para estar, al menos, a un metro de distancia”, indicó Francisco Walther, vicepresidente de Proyectos.

Acciones de prevención

Estas medidas preventivas se suman a otras acciones que está impulsando Antofagasta Minerals desde febrero pasado, como el refuerzo a las labores de higiene y desinfección, la prohibición de asistir a trabajar con síntomas de resfrío o gripe, controles preventivos de salud y la promoción del teletrabajo en todos los casos que sea posible.

Asimismo, todas las personas que forman parte del grupo de riesgo, como embarazadas y adultos mayores, deben permanecer en sus hogares y se suspendieron las visitas de proveedores, asesores y consultores.

A ello se suma la realización de un control de temperatura corporal obligatorio en los accesos a las operaciones, tanto para trabajadores propios como contratistas.