Acuíferos entre los ríos Copiapó y Aconcagua han sido los más afectados por la megasequía

Aunque algunos experimentaron una recuperación tras las lluvias de 2015 y 2017, la nueva falta de precipitaciones no garantiza ese alivio por mucho tiempo, dicen los especialistas.

(El Mercurio) La megasequía que afecta al país hace una década ha incidido en una merma importante en el nivel de los acuíferos o aguas subterráneas, especialmente en algunas cuencas del Norte Chico y de la parte norte de la zona central. Esto, a pesar de que las lluvias de 2015 y 2017 ayudaron a nivel algunos e incluso a cambiar la tendencia a la baja en otros.

Así lo revela el más reciente boletín de información hidrológica de la Dirección General de Aguas del Ministerio de Obras Públicas, que mantiene un monitoreo de acuíferos desde Arica hasta Los Lagos. Para las mediciones, el organismo mantiene pozos de sondeo propios o los realiza en los de propietarios privados.

“Es claro que si hubiésemos seguido perdiendo agua a la misma tasa que se venía registrando antes de esas lluvias y, además, no se hubiese puesto de acuerdo a los usuarios en temas de gestión, estaríamos en una situación mucho más crítica. Todavía es crítica, pero menos extrema que antes”, reconoce Luis Moreno, jefe de hidrología de la DGA.

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