La importancia de la adaptación al nuevo escenario hídrico, sumado a la necesidad de contar con mecanismos que permitan la gestión y remediación de los pasivos mineros, fueron algunas de los temáticas abordadas en el seminario “Sustentabilidad de la minería en un contexto de cambio global”, que fue organizado por el Advanced Mining Technology Center (AMTC) y Anglo American.

La actividad se inició con las palabras de Javier Ruiz del Solar, director ejecutivo de la AMTC, quien resaltó la minería afronta un escenario de escasez hídrica, ante lo cual la industria ha debido adaptarse a esta nueva realidad, en un contexto en que los diversos actores y usuarios del recurso hídrico colaboren en la búsqueda de soluciones; destacando el rol de la academia y sus vínculos de cooperación con las empresas, tanto a nivel nacional como internacional.

El especialista expresó que la minería enfrenta múltiples desafíos en materia ambiental, retos que están siendo abordados desde la AMTC.

En esa línea, destacó la presentación que realizó Santiago Montserrat, investigador asociado de la AMTC, quien dio a conocer un modelo hidrológico integral del Mapocho Alto, iniciativa desarrollada con el apoyo de la minera Anglo American, dirigida a evaluar la disponibilidad y química del recurso hídrico, junto con realizar una proyección del cambio hidrológico (2030 – 2050).

 

 

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Manuel Caraballo, académico e investigador de la AMTC, explicó que desde una perspectiva histórica y general, las aguas del río Mapocho oscilan desde cercanas a la neutralidad con bajo contenido metálico, hasta cercanas a la neutralidad con alto contenido metálico, producto de las mezclas el Yerbaloca y Molina, destacando que la calidad hídrica muestra importantes variaciones, tanto estacionales como interanuales.

Monserrat agrego que se proyecta para los años secos un empeoramiento de la calidad del agua, debido a que ésta provendrá de las partes más altas, que presentan un mayor componente mineral.

Riesgos en torno a los relaves

El evento contó además con la presencia de Robert Runkel, investigador en hidrología del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS), quien se refirió a los estudios orientados a la medición del flujo, la velocidad y calidad del agua, considerando el efecto del flujo de mineral en el recurso hídrico, para lo cual se contempla recurrir por ejemplo al uso de tintas como trazadores.

El especialista destacó que este tipo de desarrollos posibilita la identificación de las minas abandonadas que afectan en mayor medida la calidad de las aguas, con miras a priorizar su remediación.

A ello se sumó la intervención de Patrick Byrne, académico e investigador de la Escuela de Ciencias Biológicas y Ambientales de la Universidad John Moores, de Liverpool, quien expuso las consecuencias que tuvo el evento de rotura de un tranque en el año 2014 en la Columbia Británica (Canadá), que implicó el derrame de 25 millones de metros cúbicos de relave.

En su exposición, el experto comentó que los episodios de fallas en tranques son algo global, aunque no hay consenso respecto de si su ocurrencia ha aumentado en este último tiempo. Dijo que algunos investigadores señalan que los incidentes se han vuelto más habituales, por ejemplo, en los períodos de precios altos de los metales, que implican un mayor dinamismo de la industria.

Patrick Byrne agregó que el cambio climático ha incrementado la cantidad de eventos extremos de lluvias, lo que afecta la integridad de los tranques de relaves, haciendo hincapié en que en más del 20% de las regiones mineras se presentaría un aumento de las precipitaciones.