Francesa Nexans reorganiza su operación en Chile para ajustarse a caída en la inversión minera

La transformación de esta unidad especializada en la fabricación de cables de cobre se intensificó en los últimos 18 meses de la mano de la reestructuración que la multinacional -donde el grupo Luksic es el mayor accionista individual- está ejecutando para responder a un entorno global más competitivo y desafiante.

(El Mercurio) Los cuatro años transcurridos entre 2014 y 2017 fueron muy complejos para la operación en Chile de la francesa Nexans. La paralización de proyectos mineros -que se dio en un contexto en que la inversión en el país cayó en promedio un 7%- los golpeó con fuerza, ya que en ese período este sector y el industrial representaban más de la mitad de las ventas de esta unidad especializada en la fabricación de cable de cobre para conducción de electricidad, que se comercializa bajo la marca Madeco by Nexans.

Este cambio en las condiciones comerciales obligó a la multinacional -donde el grupo Luksic es el mayor accionista individual con un 29,1% según datos a septiembre pasado- a adaptarse y buscar nuevos nichos de negocio para revertir esta situación. El desafío no se da sólo a nivel local, sino que a nivel global y en todas sus áreas la europea afronta un entorno que se ha vuelto más competitivo y adverso.

“Los proyectos mineros e industriales en general eran más del 50% del negocio para Nexans Chile y cuando esos proyectos cayeron el negocio se vio impactado y nos obligó a asumir un período que ha sido muy desafiante, donde nos hemos tenido que reorganizar y reinventarnos. Lo que hicimos fue ajustar nuestro modelo de negocios en función de la realidad que hemos venido experimentando durante los últimos años”, explica Camilo Elton, gerente general de Nexans Chile.

Elton lleva más de una década en la firma chilena a la que llegó como jefe de producción, reclutado por el mismísimo Tiberio Dall”Olio, uno de los ejecutivos históricos del clan Luksic, y es parte de este proceso de ajuste, pues asumió la gerencia en octubre pasado con la tarea de reforzar la aplicación en Chile del modelo de transformación operacional denominado SHIFT, que fue desarrollado por Christopher Guérin, otro ejecutivo que ha hecho su carrera en la matriz de la ex Madeco y que en julio asumió como CEO global de la firma que tiene presencia en 34 países, atiende a 38 sectores y cuenta con más de 26 mil trabajadores, de los cuales 210 están en Chile.

La gala compró la unidad de cables de Madeco en 2008. La operación incluyó US$ 448 millones en efectivo y además acciones, lo que selló el ingreso del clan de origen croata a su propiedad (ver recuadro). En estos diez años el cambio cultural ha sido importante, dice Elton, aunque precisa que los últimos 18 meses han sido especialmente intensos en este sentido, porque comenzaron a aplicar la metodología de Guérin que consiste en redefinir el portafolio de negocios, reducir la complejidad de la operación y romper las barreras o silos existentes entre las diferentes áreas de la compañía, bajo la consigna de “enfocar, simplificar y adaptar”. Esta fórmula de ajuste fue testeada con éxito entre 2014 y 2016 en las operaciones europeas de Nexans, con la meta de aportar 100 millones de euros al Ebitda de la firma a 2021.

La experiencia en Chile se ha traducido en no pocos cambios, uno de los principales es redirigir el negocio para buscar crecimiento en los segmentos donde son más eficientes. En la práctica esto implica que en la actualidad más del 60% de los ingresos de la exMadeco provienen del sector de construcción, área que abarca los segmentos de cables domiciliarios -donde sus principales clientes son distribuidores como Sodimac, Gobantes y Dartel- y para la construcción residencial comercial e institucional. La meta, adelanta Elton, es que estas áreas lleguen a explicar el 70% de sus ventas -hoy está en torno al 60%-, las que en su mayoría se colocan en Chile, dejando un porcentaje menor a la exportación.

“No estamos buscando el crecimiento en volumen, sino que el crecimiento de valor en segmentos de productos y mercados donde somos eficientes y rentables. Porque el cable puede ser un commodity, la estrategia es movernos en la cadena de valor para enfocarnos en servicios y en la oferta de soluciones completas que aporten valor a los clientes. Parte importante de esto está en la innovación, área en la que Nexans invirtió 100 millones de euros el año pasado a nivel global y que ha sido uno de los ejes desde que asumí”, asegura Elton.

En concreto, esta reingeniería les implicó reformular su mix de productos, enfocados en la transmisión de baja y media tensión, lo que simplificó los procesos de su planta que está ubicada en San Miguel. En paralelo, están desarrollando soluciones más completas para la industria o la minería, las que apuntan a simplificar, por ejemplo, la instalación de los productos en las obras. Además, el plan de Nexans Chile es incorporar a su portafolio nuevos productos que fueron desarrollados por su matriz y que apuntan a elevar el control de inventarios por parte de los clientes. Entre ellos figuran dispositivos digitales que permiten, por ejemplo, el monitoreo o seguimiento de los carretes de cable. Esto es todo un tema considerando que el robo de cable de cobre es un problema instalado en el país.

“Estamos preparados para reaccionar a la reactivación de los proyectos mineros”

La transformación de la unidad chilena de Nexans considera también la modernización y la renovación tecnológica de algunas de sus líneas de producción. Por ejemplo, en estos días trabajan en el área donde producen cables de media tensión para la minería, con el objetivo de estar preparados ante la reactivación de las inversiones en este sector a partir de los anuncios en este sentido efectuados por varias compañías como Antofagasta Minerals, Teck y Collahuasi.

“La transformación nos permite ser mucho más ágiles, ese es uno de los principios en los que nos hemos enfocado, pero también nos hemos adaptado para responder en caso de que la demanda de los proyectos mineros suba, sin descuidar la atención de los mercados en los que ahora estamos enfocados: la construcción residencial, comercial e institucional -de casas y departamentos, oficinas, hospitales, centros comerciales o estadios-, y en la industria en recintos como puertos, plataformas de extracción o refinerías”, asegura el ejecutivo.

El nuevo modelo de Nexans en el país incluye articular esta nueva propuesta comercial integral considerando otras unidades productivas de la francesa. Elton menciona un caso concreto: las inversiones crecientes que se proyectan en transmisión eléctrica donde lo que puede predominar son los cables de aluminio que en Chile no se fabrican pero sí lo hacen en otras plantas de la compañía. “Lo hemos hecho antes. Cables que se fabrican en Europa y para los cuales no tenemos la tecnología en el país, los hemos importado, pensando en estas soluciones paquetizadas”, plantea y agrega que la especialización de la unidad chilena en el segmento minero también les abre la posibilidad de colaborar en otros mercados.

Comentarios

Conectate con