Cuatro de las cinco principales minas del país disminuyeron su producción por caída de la ley

Escondida, El Teniente, Los Pelambres y Anglo American redujeron sus volúmenes en 2017. Solo Collahuasi vio aumentada su producción dentro del grupo de las faenas chilenas más relevantes.

(El Mercurio) Las grandes faenas de la minería chilena tuvieron un desempeño para el olvido durante 2017, al menos en términos de producción. Cuatro de las cinco operaciones de cobre más relevantes del país disminuyeron sus volúmenes, profundizando la tendencia a la baja que se arrastra por varios años.

Entre las cinco grandes de Chile, Escondida -la más relevante a nivel mundial en cobre-, El Teniente, Los Pelambres y Anglo American Sur registraron relevantes caídas. Solo se salvó de esta tendencia Collahuasi, la segunda mayor faena del país, emplazada cerca de Iquique.

Lo que ocurra con este pequeño grupo de operaciones es relevante, puesto que durante 2017 solo estas faenas representaron el 48% de toda la producción de cobre de mina del país.

De ahí que preocupa en la industria la sostenida baja de producción en la mayoría de ellas. Escondida, por ejemplo, produjo 925 mil toneladas de cobre según Cochilco, 7,6% menos que en 2016 y la cifra más baja de 2011. Además, marca la cuarta disminución consecutiva, aunque el año pasado se vio influenciada por la huelga de 44 días que enfrentó.

La principal de Codelco

El Teniente, el principal activo de Codelco, cerró 2017 con una producción de 464 mil toneladas de cobre, 2,3% menos que el 2016. Es la cifra más baja que se registra desde 2014.

Los Pelambres, la mina estrella de Antofagasta Minerals (grupo Luksic), también se sumó al grupo de faenas con caídas. El 2017, según cifras de Cochilco, tuvo una producción de 356 mil toneladas, cayendo 3,13% en un año. Es el peor rendimiento para la faena desde 2009. Además, desde 2014 que viene cayendo.

Anglo American Sur -cuyo activo más relevante es Los Bronces- registró una producción de 348 mil toneladas de cobre, disminución del 1,55% en un año, su desempeño más bajo desde el 2011.

El envejecimiento de los principales yacimientos del país -que, en algunos casos, llevan 100 años de operación, como ocurre en El Teniente- es el motivo fundamental de las caídas en la producción, ya que las compañías enfrentan cada vez menores leyes de mineral.

“El contexto general en que se enmarcan las disminuciones de producción es el estado de madurez en la que se encuentran las minas más grandes del país, donde la más nueva tiene más de 20 años operando”, afirma el director ejecutivo de Plusmining, Juan Carlos Guajardo.

Inversiones a destiempo

Explica que esto no ha sido siempre compensado con nuevas zonas de explotación o mejoras en la capacidad de procesamiento en estas faenas. “La caída en la ley obliga a invertir para compensar el deterioro y, en ese sentido, no todas las inversiones de mantención de las capacidades productivas han estado llegando a tiempo”, sostiene.

Añade que esto refleja lo complejo que se ha tornado realizar proyectos, ya sea por restricciones regulatorias o de capital de las mineras en los últimos años.

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